lunes, 21 de septiembre de 2020
´..Cuando todo va mal.
martes, 15 de septiembre de 2020
..En el parque ( cuentos.)
En el parque, cercano al zoológico, un anciano no de muchos años, descansaba de su corto paseo.
Él se levantó feliz esa mañana, pues vendrían sus hijos, y nietos a almorzar este día.
Y él, un poco cansado, se sentó como de costumbre en su banco favorito, pues tenía una fuente cercana y escuchaba el agua caer.
Él pensaba en voz baja, lo feliz que había sido siempre.
Con su esposa en casa y esa familia maravillosa que Dios le ha regalado.
Era muy sensible y soñador.
En un banco.
Haya frente, a el de pronto alzo la vista al frente y en aquel banco del otro lado del paseo, una preciosa niñita, de unos catorce años, lloraba amargamente,
Él la miró y su mundo de felicidad, se derrumbó en ese instante, él no podía contener sus lágrimas, al verla llorar, mientras su cara se entristecía, lloraba tanto, que era imposible no darse cuenta.
Ya no pudieron más, los dos, se miraban y lloraban, había entre los dos una pared imaginaria, que les impedían ver lo demás.
Ella se levantó y se acercó a él, diciéndole:¿por qué lloráis, señor?, él levantó la vista y diciéndole:¡¡si yo era el hombre más feliz hace unos segundos, y ahora ya lo ves, soy lo más infeliz del mundo!!
:¿pero por qué señor?
¡¡por vos mi querida niñita por vos:!!
¿Si lo mío no es nada, pues solo fue una pelea con mi novio, pues es un cretino, y mal educado, y así bajito, buen hombre, le diré que cortamos por qué me negué a tener sexo con él, el muy capullo, y solo por eso lloramos dijo la chica.?
¿A la mierda que se vaya? Y este hombre dio una carcajada mientras la chica le besaba en la cara.
Ya se sentaron los dos juntos y estuvieron charlando de todo y se lo pasaron tan bien, que decidieron verse todos los días, aquí en estos bancos del parque.
La chica de los consejos que él le dio, se fue muy contenta, y él también.
Ya él se marchó a casa y le dijo: a su mujer que había conocido a una chica en el parque, y que ahora son amigos, pero no sufras que aún no somos novios, solo tiene catorce años, ja, ja, ja.
Ella le respondió; ¿y qué ton-tito que eres? Y le dio un arrechucho en esos mofletes que él tenía.
Así que llego su adorada familia y se besaron y lo pasaron maravillosamente, hasta llegada la tarde que se marcharon muy contentos.
Al día siguiente, llego y allí estaba la chica, él la vio y aligero un poco más el paso, y se besaron en la cara como dos buenos amigos,
¿ella le preguntó: qué como fue ayer? Él contestó¡¡si fue maravilloso, pues sabes tengo una de mis nietas que tiene tu edad!! ¿No me diga? ¡¡pues si y tú como te va con tu novio!!
¿Bueno, ayer vino a casa pidiéndome perdón, y que no pasaría más?
¿Pero abuelo, me pasa lo mismo que a ti, que soy muy sensible, y entre tú y yo, no me pude resistir, a su ternura y me gano en el amor, pero no te creas, tome precauciones, sabes?
El hombre, tanto como lloró aquel día de antes, no paro de reír jajajá, jajajá, le dio tal ataque de risa, que terminó levantándose y marcho para su casa, eso sí, sin antes darle un gran beso a esa niñita.
Ella se levantó gritándole ¿adiós, abuelo, adiós, Ja, ja, ja?
¿Hasta mañana?
Así pasaron muchas semanas, hasta que un día ella le comentó: ¿abuelo Antonio, me voy a casar, quieres ser mi padrino de boda?
¡¡Si claro como no voy a serlo, si eres una chica maravillosa!!
Gracias Antonio, ¿y tu mujer que está invitada también, que tengo muchas ganas de conocerla, que tiene que ser maravillosa como tú, te quiero abuelo Antonio, nos vemos sí.?
Así fue como se hicieron como de la familia, que quedaron para todo en esta vida, a y después vinieron los niños, que él los bautizó también.
Bueno, hoy ya pasean las dos familias por el parque, y con esos preciosos niñitos que también se juntaron los hijos de ellos, para andar todos los días. FIN.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados de autor.
miércoles, 2 de septiembre de 2020
..Un día de domingo de Enricostro.(relatos.)
Un día de domingo de Enrique,
Un grupo de muchachos de quince años, decidieron por primera vez reunirse para salir de paseo, y a su vez, ligar con las chicas, que ese domingo vieron por primera vez.Ellas en lo suyo, sin percatarse que los chicos iban detrás, decidieron este domingo, ir al cementerio,
no se era algo de una amiga que había muerto,
y los chicos decidieron entrar, detrás de ellas.
Quedaron maravillados, de las grandes obras de arte que allí había de lujo, que están para morirse, algo precioso.
Y al lado, un precioso ramo de flores relucientes, parecía no haber pasado mucho tiempo, pues bajo sus pies había muchas coronas frescas.
Este chico quedó extasiado, allí como hipnotizado vamos.
Lo llamaron sus amigos, de pronto reaccionó y salió corriendo, con escalofríos por la chica aquella.
Ya continuaron toda la tarde detrás de las chicas, bueno eran muy cortados y solo las siguieron de buen royo, toda la tarde, pero al llegar al barrio, uno atrevido se pegó a una de ellas y entabló conversación y así se fueron incorporando los demás, menos este último que se fue sin decir siquiera adiós.
Los demás, quedaron para salir otros domingos, y allí, acabó la tarde.
Este último llegó a su casa con mucha pena, y se subió a su habitación sin cenar siquiera.
Su mamá intentó hablar con él, pero él no quería escucharla,
ella, preocupada, llamó a uno de sus mejores amigos por teléfono, y dijo:
¡hola eres Juanito!
¿si soy yo quien eres?
¡soy la mamá de Luis!
¿ah y que quería?
¡pues verás a venido Luis muy triste, y se ha subido a su habitación y no ha querido hablar conmigo, que ha pasado, os habéis peleado o que!
¿No nada de eso, hemos estado toda la tarde juntos, solo que al final, cuando volvíamos, él se ha marchado sin decir nada, y no sabemos más, pero nadie de nosotros se ha molestado con nadie.?
¡gracias Juanito, no sé qué le pasará, adiós hijo!
¿adiós, señora?
¡¡Quién era: dijo la mamá de Juanito!!
¿Nada la mamá de Luis que dice si le ha pasado a su hijo algo, que ha llegado triste, no sé, no sé, mamá?
así acabó la conversación entre ellos.
Al día siguiente, se vieron todos los amigos en el instituto, pero
nuestro amigo Luis algo le pasaba, seguía triste y cambiado, parecía otra persona,
pero entre ellos, no prestaron gran atención al problema, solo Juan, preguntó a Luis, pero éste no contestó nada.
Así transcurrió la mañana, y los próximos días,
pero solo había un matiz en estos días,
que nuestro amigo Luis llegaba a casa, algo más tarde que de costumbre.
¿Ah si es que me he entretenido un poco.?
Pero igual de soso y distante.
Así pasó mucho tiempo, llegando tarde y el siguiente domingo, salió solo, él no decía nada a nadie, y los próximos domingos, también y los sucesivos.
Ya era como un desconocido para sus padres, como si tuviera ya veinte años, por lo menos.
Pero estaba más contento, días después, y hasta sonreía, a su mamá abrazándola y con unos suspiros de alivio, nada más entrar, a la casa, pero la madre sabía que algo le pasaba, a Luis.
Era un buen chico y jamás le mentiría a su mamá, le contó que estaba locamente enamorado de una chica muerta, que vivía en el cementerio.
Después fue a un psicólogo y trató a este chico, un tiempo, pero no surtió efecto.
Luis cada día estaba más delgado, pero eso no le impedía que en sus estudios flaqueara, es más, seguía sacando, sobresalientes.
Un domingo de aquellos, alguien de la familia de la difunta, vio a este chico y se lo comentó a los padres de la difunta. Que visitaba aquella tumba, todos los días y domingos incluso, los familiares preocupados de lo que sucedía, pues no entendían quién era aquel chico, pues esta niña, nunca tuvo novio ni nada, solo amigas ni siquiera un amigo.
Luis estaba al borde de caer enfermo, pues ya casi ni comía,
un día, una hermana de la difunta, decidió ir al cementerio, a investigar, al entrar por la verja del cementerio, vio a este chico, de rodillas y hablando con la difunta, bueno supongo que con aquella foto claro.
Ella llegó por detrás y le tocó el hombro, diciéndole tú, quién eres, él al volver la cara la vio, y se desmayó.
Ella tomó el celular y llamó a emergencias, avisando que un chico estaba allí, en el suelo, llegaron con una ambulancia, y la chica se metió con él en ella. Hasta el hospital.
Allí quedó ingresado y la chica con él, pues estaba inconsciente y no podían avisar a nadie, pues "quién era".
Al caer la noche, la chica llamó a sus padres, diciéndoles: dónde estaba y les explicó todo lo ocurrido, para que estos no se preocuparan, y que se quedaría toda la noche con él.
A las doce de la noche, él despertó pidiendo agua, ella le dio de beber con una pajita, él creyendo que era la muerta y creyéndose que estaba en el cielo con ella, le dijo.
¿Me he muerto verdad y por fin, estaremos juntos?
ella le tomó la mano y diciéndole:
¡cómo estás y quién eres!
¿soy Luis, no lo sabes?
¡yo soy Laura, hermana gemela de la chica, que está muerta!
como les dieron calmantes y relajantes, este solo le dio tiempo a decirle:
¿por qué no llamas a mamá?
solo le dio el número de teléfono y quedó durmiendo.
Laura llamó a su mamá y le explicó dónde estaba su hijo, pero que no se preocupara que estaba bien,
y la mamá le dijo: ¡voy para haya, no lo dejará solo por favor!
Cuando llegó la madre de Luis y entró por la puerta, vio a una preciosa muchacha de ojos azules
rubia muy linda sí.
Le explicó que se había enamorado, locamente, de su hermana muerta, y que llevaba muchos meses yendo al cementerio y que ella no podía hacer nada por él.
Y así se tiraron toda la noche, las dos hablando de todo lo ocurrido,
hasta el día siguiente, que le hicieron a Luis toda clase de pruebas, y a las once de la mañana, les dieron todos los resultados y solo le sacaron algo de anemia, y tenía un poco de endeblez, por comer poco.
FIN.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.