miércoles, 4 de diciembre de 2019

**Nuestros primeros padres.




Como Adán, mi hermosa Eva,  
 Confieso que imposible era no pecar.
...y morder de ti esa rica manzana...
Dicha de tu cuerpo divino.

Cómo no ceder a la tentación. 
Si Dios te puso en mi camino... 
Cómo no pecar y resistirme a ti...
 Si tú eras mi dulce destino.


Qué mentira más insulsa.
 La que inventaron de nosotros;
que pusieron una manzana. 
Y esta solo era de nosotros.

Solamente por el deseo de procrear,
 y tener descendencia,
Dios nos quiso castigar...
Expulsados del Paraíso Terrenal.


Qué rabia a él le causaría.
 Cuando amándote me sentí...
Ese precioso y perfecto,
 Cuerpo, vida mía,
 que él puso para mí.

¡Ooohhh! Hermosa mía, 
que volvería a pecar,
 Y te comería entera. 

Y volvería a amarte.
 Una y otra vez más...
Pues eres mi vida.


Si tú y yo... no hubiéramos pecado, 
 
Hoy nadie estaría aquí.
Sería un mundo desolado. 
Solo dos viejos desnudos.
 Caminando por allí.

O dos bellas personas,
 rodeadas de animales, 
Disfrutando de las sombras;

de árboles descomunales,
 O quizás dos lindos leones,
 Nos hubieran comido.
y este majestuoso mundo,
Solo sería de los animales.
 Y plantas... en el olvido.

Enrique Nieto Rubio
*Derechos reservados*


Gracias por pecar, Adán...
Pues tuyo es este mundo.

La que has liado, papá...
Pues, digamos, somos todos.
Y al final, la totalidad de humanos.
 Hermanos somos.



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