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domingo, 14 de agosto de 2016

.*.La Muerte de dos corazones" de Enricostro.



Es de noche... aquí en Marbella, 
una ciudad a la orilla del mar;  

salgo de este departamento,
 pues la soledad me está matando. 

Pensativo salgo buscando,
 las olas del mar, 
bajo la luz de las farolas. 

Hace mucho frío y sopla un viento cortante...
mis lágrimas van cayendo.


Paso a paso... la angustia me ahoga,
 pues mi amada Laura Copperfield; 

mi entrañable y fiel enamorada...
esta mañana ha dejado de respirar... 

cuando cautelosa se disponía,
 a cruzar la calle, por un paso de cebra; 

un mal nacido bebido, 
hasta las trancas, 
infortunadamente la arrolló.

Con un deportivo,
 de muchos miles de euros; 
se la ha llevado empotrada,

en su delantera; 
dejando un rastro en la vía,
 de casi veinte metros de sangre.

Laurita venía a mi lado;
 agarradita de mi mano...
y ese hombre me la arrebató.

Algún día soñábamos con casarnos...
y ahora,
 en mil pedacitos, tengo, mi corazón.



Aun en este momento, siento su mano,
 junto a la mía...
casi puedo percibir su calor; 

y el murmullo de las olas,
 parece hablarme; 
y creo escuchar, su dulce y melodiosa voz. 

Sí, las olas del mar,
 tal cual ella acostumbraba, 
me susurran palabras de amor;  

sin embargo, todo es producto de mi imaginación...
pues ni la luna me hace guiño. 

Fijó la vista en el horizonte, y en la lejanía,
 sobre las olas del mar,
 me parece ver su silueta; o quizás es mi llanto...
el que se mezcla,
 con las gotas de la inmensidad,
 del turbulento mar. 
Me pierdo entre la bruma...
sigo vagando triste y acongojado,
 porque el rumbo he perdido. 
Me encuentro totalmente, desamparado;
sin ella nada me queda...
pues nadie por mi espera.








Mísera muerte la de dos corazones,
ilusionados;
 que en el mismo ataúd, deberán de cargar... 
En el gélido encierro, del sagrado sepulcro;
 nuestros corazones,
 en uno solo se fundirán. 
Y por siempre... nuestras almas benditas,
 en el cielo perpetuamente,
 se amarán. 
¡Porque con su imprevista partida!
yo he muerto también!

Enrique Nieto Rubio.
*Derechos Reservados*
Colabora en imágenes,
 Silvia Regina Cossio Cámara.