Mostrando entradas con la etiqueta Relató. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Relató. Mostrar todas las entradas

sábado, 16 de noviembre de 2024

**Don Anselmo una eminencia.

 




Don Anselmo era este buen hombre; hoy vive contento con una copa de brandy en sus manos y, de postre, su botella de vino. Ahora sí es feliz, pues así nadie lo persigue, y es su mejor disfraz.

Él vive ahora de las limosnas y una pequeña ayuda del Estado, que le ayudaron estos vecinos a arreglársela.




Ya volvió así a su pueblo, y en una casa en ruina que le prestó un vecino; ese es su domicilio.

Pero nadie sabe quién es, solo se llama Anselmo.

Él camina y pasea por donde quiere y lo respetan, pero jamás pasará cerca de un colegio.

Bueno, todos diréis a qué viene esta historia de un mendigo desapastroso.

Volveremos diez años atrás.

Don Anselmo era una eminencia muy respetada; se marchó a Cataluña.

Allí ejercía de maestro, en uno de los mejores colegios.

 Todo fue bien durante algunos años.

 Un día, en un nuevo curso, entró una adolescente; perdóneme por señalar, era muy mala, envidiaba a todos y además era de la familia más rica del país... tal.

Ella la tomó con don Anselmo y al salir le dijo: "No me gustas, hueles mal y me repugnas".

Esto era mentira; él no olía mal, pues era una persona pulcra y excelente.

Así que se empicaron día a día; ella lo insultaba en público, lo humillaba y todo lo peor.

Más nadie la apoyaba porque todos sabían que era muy mala.

Como no conseguía hundirlo, pues sus padres de ella donaban una gran cantidad de dinero, y ni la molestaban siquiera.

Así que ella ideó una trampa a don Anselmo, se fue a su casa un domingo temprano con unas drogas en el bolsillo, entró por el sótano, y don Anselmo dormía, así que lo amarró y le dio esas drogas que eran bebidas; acto seguido lo desnudó en la cama, quitándole toda su ropa, y seguidamente se desnudó ella completamente, puso su móvil en forma de grabar, se subió encima de él y se metió aquello dentro, pues esa droga también era un excitante; se grabó de todas las posturas posibles.

Cuando se hartó de esto, que hasta se excitó hasta culminar con su acto, se vistió, le soltó un brazo de su amarre y se largó como si nada.

El lunes en clase esperó a última hora, y a solas le puso el video, y le dijo: "O te largas o lo pondré diciendo que me has violado".

Don Anselmo se quedó blanco como la pared, pues él nunca fue consciente de aquel hecho.

Solo agachó la cabeza, recogió sus cosas y salió de allí como si de un zombi fuera.

Se dirigió a un puente muy grande, que estaba muy cerca; con su cartera se subió por su centro y se dejó caer.

Ella, que lo seguía de cerca, a ver qué hacía con esa cara de niña mala. Alber, que se tiró por el puente, en mitad de la carretera, empezó a saltar y aplaudir, disfrutando de esa escena, y saltando como loca.

Lo malo y sin percatarse de que un camión que pasaba pasó por encima de ella.

La llevaron al hospital, perdió piernas y manos, además de un ojo y quedó toda desfigurada; ya jamás fue al colegio, ni nada, pues quedó lisiada para siempre.

A don Anselmo lo arrastró el río tres kilómetros, con toda clase de golpes, y la policía encontró su cartera del colegio, y lo dieron por muerto.

Unos campesinos lo encontraron y lo cuidaron; él se recuperó, pero jamás recordó quién era.

Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.

miércoles, 27 de marzo de 2024

**En la posguerra.

 La fotografía de posguerra, psicología inmortal - Blog de Historia

En aquellos tiempos de pobreza absoluta, allá por el año 1936, recuerdo aquella historia tan impresionante. Entonces estaba sentado en mi puerta; era una casa en el casco viejo o nuevo entonces, bueno, aunque algo desbaratado por las bombas de la guerra.
Aquí frente a mi puerta están la mayoría de las tiendas; bueno, solo eran dos, una bodega de mi abuelo y una barbería, que por entonces poco, pero cortaba, pues apenas había dinero en la mayoría de las personas.
Todas las mañanas, aparecía un señor muy trajeado de negro y con un sombrero muy elegante; bueno, él siempre compraba aceitunas y un litro de vino de la bodeguilla. Abajo, en unos sótanos, estaban los puestos de verdura y alguna pescadería, el estanco y poco más, y yo que tengo esta tienda de espartos.
Él me saludaba casi todos los días.
Aunque en su rostro había mucha tristeza, se sabía que vivía solo desde muchos años.
También se ponía a las diez de la mañana el afilador que llegaba con ese armatoste con una rueda grande, con ese pedal de madera.
Y también recuerdo a una triste mujer con una niña de unos siete u ocho años; ellas rebuscaban comida de los puestos o pedían algo de dinero.
A mi abuelo, siempre le sacaba unos reales porque decía mi abuelo, que era guapísima y muy buena, pero casi nunca enseñaba el rostro, pues siempre llevaba un pañuelo algo desgastado por el paso de los años.
Bueno, sería de su mamá o de su abuela, qué sé yo.
Eran tan malos tiempos que incluso morían de hambre y enfermedades como la gripe, aquí en los soportales de la corredera.
Amanecían algunos muertos, entre cartones, y eso era casi todos los días.
Esta mamá tendría unos treinta años o menos y el señor del sombrero, quizás cuarenta más o menos, y de aquí viene esta historia...
Sobre las doce del mediodía, salió este señor paseando por aquí, y la niña con su mamá se cruzaba ese día tropezándose con él.
Él siempre la miraba, todos los días, pues había algo en su mente que le atraía de ella.
Bueno, ella cayó al suelo, tropezó con él, que tenía unos zapatos bien grandotes.
Ella rodó y rodó, pero no se pudo levantar, pues estaba muy débil, ya que apenas se alimentaba, además de muy delgada.
Este señor dio un salto, tirando su bastón, y la tomó en brazos...
Qué cosas tiene la vida. La niña cogió el bastón de él y con esos pelos revoloteados se agarró también del brazo, y mirándolo a los ojos le dijo: "Ya has vuelto, papi, nos vamos a casa".
Ya él, con la madre de la niña en brazos, la miró y le respondió: "Sí, hija, ya nos vamos para casa".
Este buen hombre llamado Juan llegó a casa y la puso en una de esas mecedoras de entonces, hecha de mimbre; fue a por un vaso de agua y la reanimó dándole de beber.
Ella, repuesta, se quería marchar, y él le dijo que no se iría, así que se metió él en la cocina y preparó una sopa riquísima, y como ya era el mediodía, se sentaron los tres alrededor de la mesa, y tomaron la sopa y a la niña le dio embutido que él comía en las meriendas.
Así que ella ya se encontraba muchísimo mejor.
Después, por la tarde, tomaron café riquísimo.

Don Juan parecía haber rejuvenecido veinte años, por lo menos; a la niña le puso un buen tazón de leche, con galletas. Y la chica se abrazó a él diciéndole: "Gracias, papi".
A él se le saltaron las lágrimas.
Ella ya no se atrevía a moverse de la silla, pero se levantó y recogió la mesa, y limpió toda la cocina; aunque él intentó que no lo hiciera, ella lo dejó todo perfecto.
Ya terminado, ella se volvió mirando la puerta y a la niña y suspiró...
Él se dio cuenta y le dijo: "¿Por qué no te quedas aquí con tu niña?...
Ella se sentó en la mecedora y lo miraba fijamente... Él, cortado, miraba para arriba y, simulando, decía: "Ui, hay arañas".
Ella echó a reír como loca y la niña con ella, jajajajaja, y él se contagió también y los tres riendo...
Juan, esa tarde, le sacó a la niña una muñeca preciosa de porcelana, rubia con tirabuzones, y se abrazó a él dándole un gran beso... ¡Gracias, papi!
Bueno, llegó la noche; él le dijo después de cenar: "Mira, este será vuestro dormitorio, ¿os gusta?".
Ahí era precioso, con sábanas de seda y muy bien amueblado...
Ufff, soplaba ella, pues ella no tenía más que lo puesto y sabe Dios desde cuándo...
Así que la acompañó al salón donde tenía su radio, y todos los días la escuchaba un rato antes de irse a dormir.
Acabada esa media hora, él le dijo: "¿Me perdonáis, pues hoy precisamente me toca mi baño?", y se metió en su baño llenando una gran bañera de agua calentita.
Era de esas bañeras grandes con patas de león hechas de bronce.
Una vez dentro, ella pensaba que no podían, ni la niña, meterse en aquella cama tan limpia, pero jamás se había metido en ninguna bañera, así que llamó a la puerta del baño y dijo: "¿Puedo pasar?". Si pasa, ella entró y, viendo esa bañera tan grande, llena de agua y jabón con ese vapor que subía, no pudo resistirse y le dijo: "¡Puedo meterme!". ¿Sí, cómo no? ¡Pero cierra los ojos, vale! Bueno,
Ella llamó a Lucía, la niña, y le dijo: Lucía, ven!". ¡Quítate la ropa, que nos bañamos!
Así se desnudaron completamente y ella a los pies de la bañera y la peque en medio disfrutaron como nunca; jamás lo había hecho.
Empezaron a chapotear los tres y él, viendo lo hermosa que estaba y con el juego, sus piernas de los dos se tocaban sus partes y terminaron cachondos perdidos. Así ninguno quería salir, pues las toallas estaban algo lejos de la bañera, y si se levantaban, se les verían sus partes y les daba mucho corte a los dos.
Ya el agua se enfriaba y la peque le dijo: "¡Mami, yo me quiero salir ya!", así que se salió. La mamá le decía: "¡Sí, hija, tráeme la toalla!", pero la pillina salió corriendo con la toalla y se puso en la mecedora paseándose y ni caso, se quedó escuchando la radio.
Como sus piernas y cuerpo seguían rozándose a él, le terminó saliendo del agua su cosa bien gorda y dura. Ella jamás había visto semejante aparato. Se subió encima de él metiéndosela dentro despacio, pues no recordaba siquiera cómo se hacía.
Poco a poco se balanceaba, excitándose los dos casi al instante...
Fue tan grande esa pasión, que ya jamás se separarían, siendo inmensamente felices siempre, y ella en ese meneo quedó en cinta, que nueve meses después tuvo un precioso niño... Él le dijo: "¿Que si quería vestirse con ropas de su viuda esposa, que tenía los armarios llenos y todo de gran elegancia, ella se lo agradeció inmensamente?"
Unos años después se mudaron fuera de Córdoba, a una casona inmensa con diez habitaciones y contrato de jardinero y ama de llaves y cocineras.
Pues la sorpresa de él era un militar retirado... Más tarde tuvieron dos hijas más y sus vidas fueron maravillosas. Fin
Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor. Relatos.

viernes, 21 de octubre de 2022

*En otra dimensión, dentro de su mente. de Enricostro.

 









EN OTRA DIMENSIÓN dentro de su mente,
ocurrió en día de esos.
Este matrimonio,
vivía en una auténtica monotonía.
Era un típico matrimonio rodeados de hijos y nietos, pero con una vida efímera, pues carecían de todos efectos amorosos entre ellos.
Pero que pasó aquel día.
De pronto todo el mundo quedó blanco, sus cielos helados, incluso vieron coches subir para arriba.
Todas las gentes corrían aterrados, el frío era muy intenso,
Las personas dejaron de salir a la calle,
nada en las calles se movía,
así pasaron dos semanas, pero ya en las casas faltaban los alimentos y productos de primera necesidad. y habría que conseguirlo de cualquier modo, así que tuvieron que saquear tiendas, pero eso sí, muy tapados, pues al menos eran 20 grados bajo cero.
Muchos, quedaron congelados antes de llegar a sus casas, en lo cual, otros que los veían caer desde sus ventanas, y estaban más cercanos, salían, a llevarse esos motines, ganados en la batalla.
ya la desesperación fue muy grande, nuestro protagonista fue uno de ellos que estaba más cercano, así se arriesgó, pero otros muchos iban con pistolas y cuchillos, y habría que ser el más rápido, así que lo hizo.
Salió, cogió el botín y corrió, pero una chica perdida se encontró entre el fuego enemigo y de un manotazo la cogió de la cintura y se la llevó también.
esta mujer, ya en casa, quedó en un rincón algo aislada, pues no era de la familia.
este hombre le dio de comer y beber, aunque su esposa no dijo nada, él se sentó junto a ella,
ella se abrazó a él dándoles las gracias, pues hubiera muerto seguro, así cuando llegó la noche.
Él la acariciaba, y ella lo agradecía.
Convivieron como pudieron dos meses, ya el último día él la tentó para hacerle el amor y ella aceptó con agrado.
y terminaron enamorándose en su misma casa y delante de su mujer.
Su esposa como que le daba igual, pues llevaban muchos años sin hacer el amor.
así, ya empezaron a aclarar los días, el sol empezaba a entrar, pero aún caían, esos coches que parecieron levitar.
Aunque se oían por hay grandes explosiones, el frío remitía bastante,
así salieron las gentes a las calles y empezó poco a poco a funcionar todo.
Una furgoneta que pasaba anunciando pan recién hecho y calentito, así todos se agolparon para comprar, el pan claro que una barra de pan costaba un euro bastante caro, pero las gentes se las quitaban de las manos,
y terminada la carga, este volvía a por más,
esta chica salió con él y cogieron, bastantes barras de pan, pues estaban muertos de hambre, supongo que como todos claro.
Ella, recordó, que tenía, una casa en el campo, la verdad, es una barriada hechas de casas adosadas, de bastantes años ya.
Él le ha pedido a ella, que lo esperara, subió el pan a la casa y le dijo a su esposa que se marchaba con ella, y así lo hizo.
Ya, en su casa, ella le contó que era de su padre que se la dejo a ella antes de morir.
y que era divorciada, desde hace cinco años.
se sinceraron totalmente a demás que trabajaba cerca, en la oficina de correos de oficinista,
fueron a la tienda y compraron de todo y a sí comenzó, esta relación de amor y pasión.
Pasaba el tiempo y eran de lo más felices, ella nunca le negó a él de lo que él quisiera con ella.
así estaba loquito con la chica, él se dedicó a la casa mientras ella trabajaba en correos, eran muy felices,
esta chica era muy sensible, cuando algo le preocupaba se le descomponía su preciosa cara.
Un día de pronto llamaron al timbre y era un hombre delgado y muy alto, este resultó ser el ex. marido de ella, él dio paso a la mujer que debatiera el problema y se apartó.
este le suplicó, que lo dejara entrar, que se había enfadado con su madre, y lo había echado a la calle.
Ella miró a Manuel y él se encogió de hombros como diciendo tu casa es.
¿Así que ella, incapaz de decirle que no, le dijo:bueno, hay tienes esa habitación si quieres? ¡Él aceptó! Y se quedó, se veía que ella aún lo seguía queriendo. Manuel se sintió desplazado y le dijo:
¿bueno, entonces me marcho verdad?
de eso nada, tú serás siempre, mi amor más profundo, sin ti que iba a ser yo.
Así se besaron y se marcharon a su dormitorio donde hicieron el amor intensamente,.
Fue pasando el tiempo, y su ex se iba pegando más y más a la relación
hasta que un día, le pidió a ella, hacer el amor, y así lo hicieron, pero con su novio que también participó, en la acción amorosa.
cosa que quedó para siempre.
Ya para los ojos de los vecinos uno era el hermano del otro, y así todo quedaba tapado.
Al año, el exmarido, le confesó a ella, que se había enamorado de otra mujer, y que se tenía que ir.
nunca más se supo de él, en esta relación que después duró hasta el fin de los tiempos, con un amor tan vivo como el primer día.
Enrique Nieto Rubio.
derechos reservados.
En relatos cortos.

lunes, 17 de octubre de 2022

*..Linda Eva de Enricostro.

 

Linda Eva, era una chica muy romántica, pero vivía dentro de sus temores, por ese romance de un amor algo perdido, eso creía.
Él era un presuntuoso varón altivo y juerguista, y ella siempre lo esperaba tarde y con temores, pues cuando ella sentía algún ruido cerca de la entrada, su corazón se aceleraba tanto, que quedaba paralizada,
hasta que su amado llegaba.
Él nunca la maltrató, pues todo estaba dentro de su mente.
Cuando él la veía desnuda en la cama, era muy listo y sabía entrarle con suavidad y entonces, su romance de cada noche era maravilloso, ya terminados, ella se relajaba y descansaba tranquilamente.

El caso de esta pareja, es que todo se repetía noche tras noche y jamás pudo ella cambiar, pues algo le pasó cuando pequeña.

El aunque ella creía que venía a deshoras solo era en su mente.
Así pasaron años hasta que un día se quedó en estado y desde entonces dejo de esperar a su amado desnuda, para desdicha de el que se tuvo que amoldar a ella, bueno tampoco era tan malo, pues ganaron en seguridad y su amor se hizo más fuerte y hermoso.

Enrique Nieto Rubio.

derechos de autor.

miércoles, 2 de septiembre de 2020

.*.Un día de domingo de Enricostro, (relatos.)

  Resultado de imagen de GRUPOS DE CHICOS Y CHICAS


Un día de domingo de Enrique,

Un grupo de muchachos de quince años, decidieron por primera vez reunirse para salir de paseo, y a su vez, ligar con las chicas, que ese domingo vieron por primera vez.
Ellas en lo suyo, sin percatarse que los chicos iban detrás, decidieron este domingo, ir al cementerio,
no se era algo de una amiga que había muerto,
y los chicos decidieron entrar, detrás de ellas.
Resultado de imagen de GRUPOS DE CHICOS Y CHICAS
Quedaron maravillados, de las grandes obras de arte que allí había de lujo, que están para morirse, algo precioso.
 Empezaron a cuchichear entre ellos, de las fotos que había en aquellos nichos, de niñas jovencitas, y los ángeles de mármol, todo les impresionó muchísimo, uno de los chicos quedó rezagado de los demás, se quedó mirando una foto de una chica de su edad,
preciosa, era como una Diosa, y a este chico se le cayó una lágrima sin saber por qué.
Allí había un epitafio que decía. Mi querida niña tú que en la flor de la vida te has marchado por culpa de un conductor borracho, jamás te olvidaremos cielo.

Imagen relacionada
Y al lado, un precioso ramo de flores relucientes, parecía no haber pasado mucho tiempo, pues bajo sus pies había muchas coronas frescas.
Este chico quedó extasiado, allí como hipnotizado vamos.
 Lo llamaron sus amigos, de pronto reaccionó y salió corriendo, con escalofríos por la chica aquella. 
Ya continuaron toda la tarde detrás de las chicas, bueno eran muy cortados y solo las siguieron de buen royo, toda la tarde, pero al llegar al barrio, uno atrevido se pegó a una de ellas y entabló conversación y así se fueron incorporando los demás, menos este último que se fue sin decir siquiera adiós.
Los demás, quedaron para salir otros domingos, y allí, acabó la tarde.
Este último llegó a su casa con mucha pena, y se subió a su habitación sin cenar siquiera.
Su mamá intentó hablar con él, pero él no quería escucharla,
Resultado de imagen de GRUPOS DE CHICOS Y CHICAS
ella, preocupada, llamó a uno de sus mejores amigos por teléfono, y dijo:
¡hola eres Juanito!
¿si soy yo quien eres?
¡soy la mamá de Luis!
¿ah y que quería?
¡pues verás a venido Luis muy triste, y se ha subido a su habitación y no ha querido hablar conmigo, que ha pasado, os habéis peleado o que!
¿No nada de eso, hemos estado toda la tarde juntos, solo que al final, cuando volvíamos, él se ha marchado sin decir nada, y no sabemos más, pero nadie de nosotros se ha molestado con nadie.?
¡gracias Juanito, no sé qué le pasará, adiós hijo!
¿adiós, señora?
¡¡Quién era: dijo la mamá de Juanito!!
¿Nada la mamá de Luis que dice si le ha pasado a su hijo algo, que ha llegado triste, no sé, no sé, mamá?
así acabó la conversación entre ellos.
Al día siguiente, se vieron todos los amigos en el instituto, pero
Imagen relacionada
nuestro amigo Luis algo le pasaba, seguía triste y cambiado, parecía otra persona,
pero entre ellos, no prestaron gran atención al problema, solo Juan, preguntó a Luis, pero éste no contestó nada.
Así transcurrió la mañana, y los próximos días,
pero solo había un matiz en estos días,
que nuestro amigo Luis llegaba a casa, algo más tarde que de costumbre.
Su mamá le decía: ¡has venido más tarde, no!
¿Ah si es que me he entretenido un poco.? 
Pero igual de soso y distante.
Así pasó mucho tiempo, llegando tarde y el siguiente domingo, salió solo, él no decía nada a nadie, y los próximos domingos, también y los sucesivos.
Ya era como un desconocido para sus padres, como si tuviera ya veinte años, por lo menos.
Pero estaba más contento, días después, y hasta sonreía, a su mamá abrazándola y con unos suspiros de alivio, nada más entrar, a la casa, pero la madre sabía que algo le pasaba, a Luis.
Un día decidió hablar seriamente con él, en su habitación, y al fin consiguió sacarle la verdad.
Era un buen chico y jamás le mentiría a su mamá, le contó que estaba locamente enamorado de una chica muerta, que vivía en el cementerio.
Imagen relacionada

Imagen relacionada
Resultado de imagen de cura confesando a una mujer
Después fue a un psicólogo y trató a este chico, un tiempo, pero no surtió efecto.
Luis cada día estaba más delgado, pero eso no le impedía que en sus estudios flaqueara, es más, seguía sacando, sobresalientes.
Un domingo de aquellos, alguien de la familia de la difunta, vio a este chico y se lo comentó a los padres de la difunta. Que visitaba aquella tumba, todos los días y domingos incluso, los familiares preocupados de lo que sucedía, pues no entendían quién era aquel chico, pues esta niña, nunca tuvo novio ni nada, solo amigas ni siquiera un amigo.
Luis estaba al borde de caer enfermo, pues ya casi ni comía,
un día, una hermana de la difunta, decidió ir al cementerio, a investigar, al entrar por la verja del cementerio, vio a este chico, de rodillas y hablando con la difunta, bueno supongo que con aquella foto claro.
Ella llegó por detrás y le tocó el hombro, diciéndole tú, quién eres, él al volver la cara la vio, y se desmayó.

Resultado de imagen de parejas junto a la tumba de su hermana

Ella tomó el celular y llamó a emergencias, avisando que un chico estaba allí, en el suelo, llegaron con una ambulancia, y la chica se metió con él en ella. Hasta el hospital.
Allí quedó ingresado y la chica con él, pues estaba inconsciente y no podían avisar a nadie, pues "quién era".
Al caer la noche, la chica llamó a sus padres, diciéndoles: dónde estaba y les explicó todo lo ocurrido, para que estos no se preocuparan, y que se quedaría toda la noche con él.
A las doce de la noche, él despertó pidiendo agua, ella le dio de beber con una pajita, él creyendo que era la muerta y creyéndose que estaba en el cielo con ella, le dijo.
¿Me he muerto verdad y por fin, estaremos juntos?

Imagen relacionada
ella le tomó la mano y diciéndole:
¡cómo estás y quién eres!
¿soy Luis, no lo sabes?
¡yo soy Laura, hermana gemela de la chica, que está muerta!
como les dieron calmantes y relajantes, este solo le dio tiempo a decirle:
¿por qué no llamas a mamá?
solo le dio el número de teléfono y quedó durmiendo.
Laura llamó a su mamá y le explicó dónde estaba su hijo, pero que no se preocupara que estaba bien,
y la mamá le dijo: ¡voy para haya, no lo dejará solo por favor!
Cuando llegó la madre de Luis y entró por la puerta, vio a una preciosa muchacha de ojos azules
rubia muy linda sí.
Le explicó que se había enamorado, locamente, de su hermana muerta, y que llevaba muchos meses yendo al cementerio y que ella no podía hacer nada por él.
Y así se tiraron toda la noche, las dos hablando de todo lo ocurrido,
Resultado de imagen de madre he hija hablando
hasta el día siguiente, que le hicieron a Luis toda clase de pruebas, y a las once de la mañana, les dieron todos los resultados y solo le sacaron algo de anemia, y tenía un poco de endeblez, por comer poco.
Le dieron el alta y se marcharon, todos juntos. Laura lo acompañó hasta su casa y estuvo con él todo el día y así comenzó una nueva amistad, que le duró muchos años, que ya casados y con dos preciosas niñas, igualitas que su mamá y vivieron felices, para los restos de sus días. Y además todos los domingos le llevaban flores, a su hermana.
FIN.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.
C.DJ.DOIM.ID,EO,68.

Imagen relacionada

martes, 4 de agosto de 2020

.*.Un día , donde los hombre vivían con los Ángeles, de Enricostro.


Resultado de imagen de POSTALES DE HOMBRES Y ANGELES

Un día, donde los hombres vivían con los Ángeles. De Enricostro.

En un tiempo remoto, hace miles de años, DIOS un ser bajado de los mismos cielos,

ordenó a los Ángeles, que vivieran con los hombres en la tierra.

Durante cientos de años, todo iba muy bien,

pues Dios les dijo a sus Ángeles, que educaran a los hombres, y los guiaran por el camino de la fe, y el amor.

Así, durante cientos de años, los Ángeles ayudaban a levitar todas estas piedras, que la historia nos ha enseñado, de pirámides y todo lo creado en todo el mundo. Incluido la India.

 

Dios llamaba al orden a los Ángeles, para que no nos ayudaran, en estas cosas, imposibles para nosotros.

Pero ellos, volvían a recaer.

Dios les dijo, que solo se dedicaran a nuestra educación, pero ellos ni caso.

Resultado de imagen de POSTAL DEL DIOS TODO PODEROSO

Los hombres fueron corrompiendo a los ángeles, en todo, daban fiestas con ellos, se prostituían, con nuestras mujeres, e iban de mal en peor.

Resultado de imagen de POSTALES DE angeles y mujeres haciendo el amor

Pues llegaron a enseñarnos cosas prohibidas Por Dios, sobre levitación y secretos sobre el Universo. Y poderes sobre humanos.

Dios enfurecido, un día, decidió llevarse a todos los ángeles de la tierra, castigándolos a vivir en su universo.

Estos no opusieron resistencia, pues estaban creados por él y para él, así que se los llevó.


Pasaron muchos años, y los hombres, decidieron matarse unos contra otros, sin, saber por qué,

Resultado de imagen de postales de una guerra

Pues Dios se alejó de la tierra, hasta el día de hoy, creyendo que lo que los ángeles, hicieron por nosotros, dio resultado.

Pero un día, miro para atrás y vio que todo fue en vano,

y el resultado fue, que un maldito Ángel, llamado lucifer, se había escondido en una cueva

Resultado de imagen de postales del angel LUCIFER

Profunda, y Dios no se dio cuenta, y desde entonces, este maldito demonio, viene envenenando a la humanidad entera.

En un futuro no muy lejano, nos visitarán otra vez y nos dirán lo que tenemos que hacer y entonces.

Cambiará la historia sagrada, para los restos de la humanidad.

Resultado de imagen de POSTALES DE UN EXTRATERRESTRE

Dios y todos sus ángeles, y otros Dioses que son extraterrestres, pues ninguno es de la tierra,

y¿¿si no lo son quienes son??

Enrique Nieto Rubio

derechos reservados.


j.yc.d0yp.p.co.98.

miércoles, 13 de febrero de 2013

*Vida de un barrendero de Enricostro.*para mayores.18

Todo empezó con mi rutina, en mi circuito de trabajo, en una zona de casitas adosadas, de una planta.

En una de estas calles, al llegar al número 45, me cerraban las persianas siempre de golpe, eso me llamó la atención mucho, pues eso me pasaba solo en este número.

Un día, al volver la esquina, observé de lejos que estaba barriendo la puerta dicha persona.

Aceleré el paso para verle la cara, pero ella corría para meterse en la casa, antes de que yo llegara... tenía una bata beige.


Ella, por correr, se le enganchó la bata en el pestillo de la puerta, con tan mala suerte, que cayó al suelo, quedando completamente desnuda.

Corría para socorrerla cuando ella se giró, alzando la pierna para darle una patada a la puerta y cerrarla. Al levantar la pierna se quedó todo a la vista, yo encandilado... ¡Por aquello me quedé paralizado!
Como estaba de hermosa, y que cosa más bonita tenía abajo; me dio con la puerta en la cara y me pilló la mano, cayendo de espaldas a la calle.

Bueno, se me hinchó la mano y la cara, un Chichón grandísimo, pero me fui alucinando en colores, me dieron la baja unos días.

Pues tuve que decirle a mi capataz, que me pille la mano con un contenedor.

En los días que estuve de baja, otro compañero iba por allí, y esta señora le preguntó:
¿Y el otro barrendero, ya no viene?
-Este le contesto:
¿Mi compañero?
¡Sí!
- Es que ha tenido un accidente, se ha pillado la mano, y se ha dado en la cara. Ahora está en casa descansando con una baja de trabajo.

¡Vaya!... dijo la señora.
Al cabo de unos días, volví por allí y al llegar a este número; se me vino a la cabeza ese pedazo de cuerpo tan hermoso. De pronto salió la señora, y me dijo:
¡Por favor! ¿Entra, un momento?
- Yo entré y me dijo:
¡Siéntate por favor!
Mira, quiero pedirte perdón, por pillarte la mano y lo de la frente; es que medio mucha vergüenza, de que me vieras desnuda y quise cerrar la puerta... ¡No pensé que te pudiera lastimar!


- Le dije: ¡No fue nada!
Me respondió: ¿Cómo puedo pagarte el daño, que te he hecho?
- Bueno, con lo que vi... ¡Estoy bien pagado!
¿Así? ¡Muchas gracias!
Se me fue acercando hacia mí, y cuando estaba muy  pegadita, se volvió a abrir la bata... ¡Creía morirme!


Olía como los Ángeles a Jazmín, como estaba sentado, todo el pubis en mi cara quedó rozando mis labios; me lo comí todo y toda ella...
Hicimos el amor frenéticamente, quedando como pollo remojado, terminamos de hacerlo. 


Y me fui soplando y soplando. Por la calle estuve todo el día soplando, no me lo podía creer, como me había pasado eso.

A los dos días siguientes... yo cortado, volvía a pasar por allí; pero volvió a salir con ese aroma tan delicioso, que llevaba me dijo:
¿Quieres un café?
¡Vale le dije!
Entra en casa.
Me preguntó: ¿Con leche?
- Le dije... ¡Sí, muchas gracias!
Y acercándose, mientras se abría la bata, me dijo, que empezara con la leche.



Nos pusimos guarritos de placer, ya desde entonces todos los días se inventaba algo para abrirse la bata.

Cada vez que lo hacía me moría de emoción. Era maravillosa, tan espontánea, preciosa y tan elegante... y juntos así estuvimos mucho tiempo.

Nos enamoramos y hasta que un día nos casamos. Pero ella, aun casados, seguía sorprendiéndome, con sus maniobras sexuales.


Era tan feliz, que jamás hombre alguno lo habría sido, en todo el universo. Así pasaron algunos años tanta felicidad me asustaba.

Más yo le dije que no sería bueno, tener tanta felicidad... aunque ya han pasado cinco años.

Una mañana, como de costumbre, le pregunté a mi amor, si se siente bien; porque me he levantado temblando y sudoroso... sabía que: ¡Algo malo iba a pasar!
Era mi día negro seguro... pues lo podía presentir. Ella, con voz tenue, me ha dicho que no pasa nada... mientras se desplomaba en mis brazos.

Yo, temblando de miedo, la llevé al hospital. Más ella, en el trayecto, había dejado de respirar... ¡Iba muerta!
Los médicos no se explicaban lo que había pasado. Le han hecho la autopsia y no les han sacado nada... dicen que es muerte súbita.
¡Siento que me estoy muriendo de pena!


Tanto amor era imposible, los Dioses me han castigado; son envidiosos y ladrones, me han robado mi vida y mi amor.

Ya no siento ni frío ni calor, me han robado la ilusión de vivir, me han enterrado vivo, son malos y rencorosos.

Estoy perdido en este mundo, vagando con mi soledad, nada ni nadie me satisface. ¡Ya no siento nada!

¡Vivo errante por la vida!
Llorando por los rincones, con una angustia que me ahoga, me falta hasta el aire, cuando estoy en mitad del campo.

Sueño todas las noches con ella, y me levanto llorando; porque no está a mi lado... ¡Deseo mi muerte! Pues esta vida ya no la quiero.

En mi sillón sentado, espero mis días finales; pues vivo de sus recuerdos; que estos... ¡Si son inmortales!

Quiero ver a los Dioses para poder preguntarles:
¿Por qué me quitaron el alma mía?


¿Por qué arrebataron mis sueños y mis cantares?
Los dioses siendo tan poderosos... ¡Cuánta envidia me tenían!
Ya la siento venir por el pasillo... ¡Se acerca!

Ella suavemente me alarga la mano, y... ¡Me invita para irme con ella!
- Fin -

Derechos de Autor
Enrique Nieto Rubio.

colabora en imagen,
Silvia Regina Cossio Cámara.