domingo, 17 de agosto de 2025

**Brited Díaz de Navidad. (cuento).

 Días de Navidad, un niño.

Brited era un niño pobre venido de otro país.
Él vivía en las calles y en estas Navidades. Con doce años ya no creía en nada, y sus padres han muerto en Jerusalén por los ejércitos de Israel. Este chico vagó en un barco hacia Francia y aquí se formó su historia.
Es un niño de estos que tantos millones hay en este mundo invisible, pues a estos nadie los ve.
Él sabía que Papá Noel no vendría ni los Reyes, tampoco. Él era consciente, miraba mucho los televisores encendidos de los escaparates, y tenía unos sueños de estos de soledad y amargura.
Rebuscaba en los contenedores y conseguía zapatos y ropas con los cuales se vestía y se calzaba.
Él pidió en la cocina de un restaurante, creyendo que no les darían nada, pues tenía la fe perdida.
Pidió un pequeño bocadillo, y un señor grande y con barba espesa y blanca le dijo.
Chico, espérate un momento.
Él creía que se reirían de él como otras veces hicieron, pero en unos minutos salió este señor, con un bocadillo, ufff, juro que era tan grande que este chico no tenía manos. Para sostenerlo, era de calamares calentitos en una gran Viena, lleno de mayonesa y una Coca-Cola fresquita.
A este niño se le aflojaron las piernas y tuvo que sentarse en el suelo, así como cogió el gran bocadillo.
Ufffff, sus lágrimas eran ríos de tantas penas atrasadas.
Comió y comió. Madre dijo, mirando al cielo, decía: ¡Qué rico está, ufff! Llamó otra vez en la puerta, que era de estas grandes de hierro, para darles las gracias a este señor, no sin antes guardarse más de la mitad del bocadillo para los días siguientes.
Pero solo salió un chino así, vajillo. Él le preguntó: ¿Podría usted avisarle al señor ese grandote con barbas blancas que me ha regalado el bocadillo?
El chino le contestó: Yo no entiendo, aquí estoy yo solo, uff, niño, que no tengo mucho tiempo.
Ufff, este niño se dio la vuelta y se dijo: Verás si Papá Noel va a existir todavía.
De pronto, se vio frente a un inmenso árbol de Navidad, enjambrado de luces, que hasta calentaba la calle y, harto de comer, seguía con su Coca-Cola que parecía que nunca se vaciaba.
Eran las once de la noche del día cinco de enero, y eclipsado por las luces. Ahora sí, era feliz.
Se sentó en este banco, cerca del árbol de las luces, como él decía, y sus ojos le brillaban como si tuviera la estrella de Belén.
Él recordó en su tierra que aún seguían cayendo bombas en sus calles.
Y otra lágrima rodó.
Se acercaron dos niños pobres; más estos eran un español y su amigo francés, que se fugaron de un orfanato.
Ellos miraban las luces con esos ojillos de asombro.
Brited les dijo: —Tenéis hambre, y ellos contestaron: —Sí, mucha.

Sacó su gran bocadillo, que aún estaba calentito, y lo partió por la mitad, dándole a cada uno, y cogió dos vasos de plástico, que en el asiento había, y los llenó de coca-cola fresquita. Así estuvieron comiendo hasta hartarse, y cantaron algunos villancicos en francés y en español.
Enfrente había una inmensa tienda de juguetes que era de Galerías Preciados, y en su escaparate un señor vestido de rey observó a ese chico, que estaba solo y que ahora compartía ese bocadillo tan rico.
Salió y le preguntó al chico que dio su bocadillo si conocía a los otros dos.
Él contestó que no, que como tenían hambre les dio su bocadillo.
Viendo un gesto tan bonito en Navidad, aunque era el dueño de aquella tremenda tienda, se dio cuenta de que la Navidad seguía muy viva y reluciente.
Al ratito se llenó a todo su alrededor de cientos de personas, cantando a la vez que estos tres chicos.
Que desde este día comenzaron a ver que aún había esperanza para este cruel mundo.
El señor Este sacó un montón de juguetes para ellos y de paso regaló balones a todos los que allí había.
Más, esta noche vendió todos los juguetes que tenían...
Desde este día, estos chicos comenzaron a ver la vida de otra forma, que al poco tiempo fueron adoptados por unas personas maravillosas.
Os lo digo porque este niño era yo. Cuento de
Enrique Nieto Rubio.

 Derechos reservados.
Cuento de ficción. De Navidad.

**Mira qué pequeño.

  ERNESTO CORTAZAR - Romantic Piano Love Songs - Greatest Hits

Mira qué pequeño puedo ser.

que si me tomaras en tus brazos,

Me convertirías en un bebé. 

*

Mírame, no me quieras arrullar.

Que en tus brazos, mujer,

Mi cuerpo desacelera.

*

No, no me quieras tú mimar.

No me sientas en ti.

Pues si así lo hicieras,

Entonces yo moriré por ti.

*

Pues el sentir que tú desprendes,

Ese será mi sentir.

Y entonces viviría siempre contigo.

Y siempre dentro de ti. 

Mírame, soy persona de sentimiento.

Soy tierno como la brisa.

Y si me posas en tus brazos...

Todo serán sonrisas.

De desearte siempre a mi lado.

Enrique Nieto Rubio.

Derechos de autor.

Inspirado en esta preciosa música

  ERNESTO CORTAZAR - Romantic Piano Love Songs - Greatest Hits

**Guárdame, Señor, por tanta insolencia.



Guárdame, Señor, por tanta insolencia, que brota sin freno de mi corazón, por palabras duras, por mi indiferencia, por no ver tu luz en la humillación.

Perdona mi orgullo, mi vana osadía, mi lengua que hiere, mi juicio sin paz.

Hazme humilde, manso, en cada agonía, que tu misericordia me vuelva a abrazar.

Guárdame del fuego que yo mismo enciendo, de la sombra amarga que suelo sembrar. Hazme instrumento de amor, no de estruendo, que en mí arrepentir te pueda encontrar.

Y si caigo, Señor, no mires mi falta, sino el clamor sincero de mi alma rota. Que tu gracia, como lluvia que exalta, me limpie, me sane, me vista con ropa de paz y de vida, de fe y de perdón. Guárdame, Señor, en tu corazón.

Sé, Señor, que mi fe es ridícula ante el abismo de tu amor inmenso. No alcanzo a entenderte, no sé cómo mirar tu rostro cuando el dolor se multiplica en Palestina, tierra de tu Hijo, donde aún se llora y tú no logras calmarlo.

¿Será que no nos entiendes, Dios, por tu gran omnipotencia? ¿Será que el dolor humano es tan pequeño desde tus alturas que no lo ves?

Pero nuestras almas mueren, sin consuelo, sin paz, como hojas secas en un viento de guerra. Mira a tu hijo, Jesús, cómo llora por los inocentes, por los niños sin nombre, por los cuerpos sin tumba.

¿No ves, Dios todopoderoso, cómo otros se creen dueños del mundo y siembran muerte donde tu hijo sembró amor?

Si seguimos así, lloraremos todo, hasta el último brote de esperanza. Y quizás este sea el fin del amor que tu hijo dejó como semilla para todos.

Acaba, Dios, con estas malditas guerras que no sirven para nadie, que solo destruyen lo que tú creaste.

Ay, Diosito… he vuelto a caer en mi propio pecado. Perdóname.

Señor, sabemos que nuestra fe a veces se tambalea, que parece pequeña frente a tu inmenso amor. Pero aun así, venimos a ti, porque no entendemos el dolor que nos rodea, el sufrimiento que hemos creado con nuestras propias manos.

Mira, gran Dios, la tierra de Palestina, la tierra donde nació tu Hijo Jesús, y donde hoy se llora sin consuelo. Él, que vino a sembrar amor, ahora llora por los hijos que mueren, por las madres que gritan, por los hogares que se desvanecen en el polvo.

¿Nos entiendes, Dios? ¿O tu grandeza te impide ver la pequeñez de este planeta que tú mismo creaste? ¿Será que desde tus alturas no alcanzas a oír el clamor de los inocentes?

Pero nosotros sí lo oímos, y nuestras almas se rompen. Nos duele cada guerra, cada injusticia, cada acto de odio que contradice tu mensaje.

Por eso te pedimos, gran Dios: acaba con estas guerras malditas, que no sirven para nadie, que solo destruyen lo que tú amas.

Mira a tu hijo, Jesús, cómo llora por nosotros. No permitas que su sacrificio se pierda en medio de tanta indiferencia.

Y si hemos pecado, si hemos caído en el egoísmo, en la ceguera, en la comodidad… perdónanos, Diosito.

Haznos instrumentos de tu paz. Haznos sembradores de tu amor. Haznos dignos de tu perdón.

Amén.
🌌 El Todo y el Amor

Dios (El Todo): Yo soy el principio, la chispa que encendió el universo, el silencio antes del tiempo, la voz que no necesita palabras.

Yo soy el que es, sin forma, sin límite, sin fin. El que sostiene galaxias y escucha el suspiro de una flor.

Jesús (El Amor): Y yo soy tu reflejo en la carne, la lágrima que toca la tierra, el abrazo que sana, la palabra que se hizo pan.

Yo soy el puente, la herida abierta por compasión, el hijo que camina entre los hombres para enseñarles a mirar hacia ti.

Dios: Tú eres mi ternura hecha cuerpo, mi misericordia con rostro humano. Donde yo soy fuego, tú eres llama suave. Donde yo soy eternidad, tú eres instante redentor.

Jesús: Y tú eres el Todo que me envuelve, el Padre que no abandona, el misterio que me sostiene cuando el mundo me clava su cruz.

Ambos: Juntos somos el susurro y el trueno, la justicia y la gracia, el origen y el camino, el Todo y el Amor.

Copilot y Enrique Nieto Rubio.

Derechos reservados.

viernes, 15 de agosto de 2025

**En las noches dos amores.

 


En las noches, Dos amores unidos,
En una inmensa soledad,
que por las noches se encuentran,
Para poderse amar.
*
Dos amores que se aman.
En las noches de soledad,
Que no los despierte nadie.
Que su amor soñando está.
*
En las noches, dos amores
que se cruzan,
con lazos de felicidad,
Perdurarán en el tiempo.
Por toda la eternidad.
*
Gordi le llama ella.
Gordi, con mucho amor,
Y Gordi se desmorona.
Con lágrimas en el corazón.
*
Temerosos de los días,
que atropellan su sentir,
Solo desean la noche.
Para poder vivir.
*
Que la noche no amanezca.
Que se sumerja en la oscuridad.
Para decirle a mi amada
Canciones del verbo amar.
*
Que la noche sea eterna.
Para vivir junto a ti,
Y decirte por las noches
Amor, me muero por ti.
*
Que si tú eres una estrella,
Un lucero soy para ti.
*
Enrique Nieto Rubio,
*Derechos de autor*
*
Dedicado a la pareja más querida para mí.
Silvia y Andrés.

**En la mar.

  



La mar frente a mi ventana,
Yo la mar escuchaba.
Y con sus olas decía,
¡Qué lejos está tu amada!
*
Un mensaje le dejé.
Y el mar me contestó:
No le dejes mensajitos.
Que con ella vivo yo.
*
¡Déjala que venga a mí!
¡Que sin ella no soy nada!
:
Y el mar me contestaba.
que estaba en su morada,
*
¡Déjala que venga ya!
¡Déjala tú, por favor!
Que la quiero yo en mis brazos.
Para cantarle una canción…
*
Y la mar se apiadó.
Al verme llorar sin fin,
Y entre olas de pasión,
Caminando vino a mí…
*
Y la mar me contestó:
¡Ya la tienes, sé feliz!
Y no la dejes a solas.
O si no será para mí.
*
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados de autor.
DR,II.DOIJ.I,CO.98.

jueves, 14 de agosto de 2025

**El sol el mar y yo, Belén Herruzo.



Caminando por la playa,
Me puse a pensar.
Estaba amaneciendo.
Y al sol vi llegar.
Por el horizonte,
Juntándose con el mar.
*
Y sentada en una roca,
Con los dos me puse a conversar.
Qué tristeza me dio.
Verlos, pero sin hablar.
*
Las olas venían hasta mis pies.
Como queriéndome acariciar,
Y le dije al mar:
¿Cuántas veces has sido testigo?
De amores que en tus aguas
¿Se han fundido?
*
¿Y cuántas veces?
Historias de tristeza,
¿Tu mar has producido?
¿Por tu belleza y gran murmullo?
A la gente le causas
¿Un gran embrujo?
*
Y tú, sol, con tus rayos de alegría,
Y calor, ocultas una gran tristeza.
Dentro de tu interior.
*
Porque tu amada luna,
Es tu gran amor.
Y a la que nunca puedes alcanzar,
Porque cuando tú sales, ella se va.
*
Solo tus rayos que penetran,
Hasta lo infinito,
Tú que entras en su habitación.
Tú, con tu luz acariciarle, acariciándole las mejillas.
Y que suavemente despierte.
*
Piense que yo le estoy
Dando los buenos días,
Y si la lluvia cae de improviso,
Y moja su piel, dile, triste lluvia.
*
Que son lágrimas de mi alma.
Que están llorando por él.
Belén Herruzo.
*
Compañera de pintura.
Esta poesía la escribí con 20 años.

domingo, 10 de agosto de 2025

**Si una mañana te levantas.



Si una mañana te levantas,
Y ves que ya me he ido.
Es que fui a por tabaco.
A la tienda del olvido.

*
Y si llega el almuerzo,
Y ves que sigo ausente.
Es porque seguro, seguro,
Estoy con otra gente.

*
Mira si fui despacio.
Para que tú no me vieras,
Pues yo salí descalzo.
Descalzo por las escaleras.

*
Ya no tendrás que decirme.
Que te duele la cabeza.
Pues esta vecina tuya,
La tiene muy bien puesta.

*
Mira si la tiene bien.
Que le suman veinticinco.
Pues con razón a ti te duele.
Ya pasó de los cuarenta y cinco.

*
Pues se ve que en las mujeres,
No es un salto, sino un brinco.

Autor: Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.

DR.II.DOIJ.I,OO.98.

jueves, 7 de agosto de 2025

**Declaración de amor. 2.


Amada mía, que sin ti,
Ni la luna brillaría;
que en las noches de tinieblas,
Si no te tengo en mí...
El alma se me quema.
*
Que con el roce de tu hermoso pelo,
me envuelves y me embelesas;
Que cuando miro tus ojos
Veo que el universo vive en ti.
*
Es que te quiero tanto.
Tanto te quiero...
Que sí me faltas tú, mi amor.
Sin ti me muero.
*
Cuando escucho tu risa,
Son cantares de sirenas;
Y me envuelve tu alegría.
Te siento, y te siento, alma mía.
*
Que no se rompan las cadenas.
de este amor que me disloca;
Y así me quites la sed.
Bebiendo el agua de tu boca.
*
Cuando tus manos me acarician,
suaves como las flores,
mis sentidos hipnotizas.
*
Y cuando siento tu cuerpo...
Ese cuerpo engalanado;
Alma mía de mis sueños...
¿Qué me tienes, atolondrado?
*
Enrique Nieto Rubio.
*Derechos de autor*

**Déjame vivir en mi pecado.



Déjame vivir amor,
en mi pecado absoluto.
Déjame vivir, sí.
En un dolor intenso,
Que la soledad me lleve.
Si no te tengo.
*
Déjame sí, por favor.
Déjame morir.
en un mar de ensueños,
Pues si no puedo tenerte,
Vivir no quiero.
*
Pero sí encontré.
Un modo de vivir en deseos, sí.
Más cada noche,
Entro en mis sueños.
en los que siempre te tengo.
Y siempre te deseo.
*
Aquí un mundo nuevo.
donde noche tras noche,
Te sueño, y no peco.
Si te busco, te encuentro.
Siempre sonriente,
Y te siento y te deseo.
*
Nos amamos intensamente.
Y no pecó, nooo.
Nos deseamos profundamente.
Siiii, sin recelos.
Más te beso cuanto te beso.
Y te deseo.
*
Déjame vivir, amiga.
en mi pecado de sueños,
¿Cuál mejor? Acaricio tu cuerpo.
Te recorro y te deseo.
Y en él, me pierdo.
*
Déjame sí, vivir en tus recuerdos.
Ya no quiero despertar.
Mi amor, ya me quedo.
con tus besos.
*
Si me quieres encontrar,
Entra, amiga, en mis sueños.
te daré amor purito,
Amor sí, pero del bueno.
Déjame pecar, amor.
Y vivir en tus deseos.
*
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.
DI.D.DOIV.D,CO.98.

martes, 5 de agosto de 2025

**Contra las injusticias de estos gobierno.


Sobrevivir para malvivir

 Miles de millones se gastan en armas de guerra, y cientos de miles de personas sufriendo. 

Esta enfermedad que seguro es provocada en su mayoría por los grandes negocios. 

como eléctricas, telecomunicaciones, gases de todos, exceso de plomo en el aire, 

Y cientos de cosas más que provocan las fábricas, el Cáncer................. La lacra de este siglo. 

Sobrevivir para malvivir

lunes, 4 de agosto de 2025

**Adagio de Silvia Regina, poemas.


Está triste canción.
Fue dedicada.
A su esposo que murió,
Una bella persona.
*
Un saludo, los que te quieren.
No te olvidan.
*
Él quisiera volver.
pero Dios no le deja,
*
Sí la echa de menos.
Sí la quiere tener.
Pues ella es su deseo.
de volverla a ver.
*
A Dios le va suplicando.
que le deje volver,
Pues su corazón,
Está sangrando.
Porque dejó su querer.
*
Más, Dios le preguntó.
Si ella fue tu querer,
Que todo a ti te dio.
¿Qué más puedes querer?
*
Tú la tuviste en tus brazos.
Y le diste todo tu amor.
La tomaste con tu cuerpo.
Ella te dio su corazón.
más tanto amor vivido,
Amigo del corazón.
*
Tú que tanto has tenido,
Devuélveme la razón.
Le diste lo que tenías.
Tu alma y tu querer.
*
Ahora ya vives conmigo.
Es que no me quieres tener.
*
Ay, Diosito, si no es eso,
Que aunque mortal yo fui,
Todavía me muero.
Por sus huesos,
Y es que la quiero a vivir.
*
Solo, Diosito,
Acércame un poquito a ella.
Ahora que está dormida,
Para darles muchos besos,
Besos de despedida.
*
Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.

IM.M.DOIV.I,CO.98.

.*El hombre que busco la libertad de Enricostro.

 

El hombre, en su desesperanza, quiso buscar su libertad y ya ven, se puso en camino, surcó montañas tremendas, valles insólitos, mares turbulentos, y toda clase de bosque, hasta perderse en el finito mundo, por el vívido.

Se adentró, en un inmenso valle de yerbas frescas, y amapolas. Necesitaba descansar, pues pronto se haría la noche.

Soltó su mochila, y sacó una pequeña tienda de campaña, y con su pequeña hornilla, se preparó una buena cena. 

Ya adentrándose las una de la noche, se quedó un rato mirando el cielo, lleno de estrellas, maravilloso.

Él jamás imaginó aquel momento, pues fue su primera escapada, al mundo de la soledad, que él lo llamó la libertad, 

Qué ilusos somos, pues de día nuestros pensamientos son unos, y en las noches todo lo contrario.

Se metió en su tienda, ya para esperar un nuevo día, pues la soledad, aunque él la quería, los humanos no nacimos para vivir solos, pues si o si los fantasmas del pasado nos visitan, en esas noches silenciosas y oscuras.

En su oscuridad, solo un pequeño silbido de la brisa en el roce de la hierba, le recordó a Marilud una jovencita que, un día en la playa, consiguió enamorarlo, pues la chica, acampada cerca de él, le provoco toda clase de pasiones con esos gestos que ella le mostraba sus intimidades, simuladamente que solo él viera. 

Él, ese día se emborrachó de deseos y pasiones, él aquella tarde se levantó un momento, mirando hacia la playa, emocionado por esa provocación de aquella chica, mientras en ese momento, llegaron los papás de ella y se marcharon sin más, el cuándo se volvió ella ya no estaba, mirando hacia todos sitios creyó que pudo ser una alucinación.

De aquí los fantasmas del pasado, él sonreía en su soledad, agarrado al saco de dormir hasta quedarse frito.

A la mañana siguiente comenzó su visita por la naturaleza y se adentró mucho más en un bosque que apartando la maleza, pues el camino se perdió.

Choco contra una alambrada, dijo:coño, que es esto, así que la rodeo un par de kilómetros que tenía y que casualidad que tiene la vida que viendo a través de la valla, a tantas personas ya no quiso continuar con su caminata. Era casi las siete y decidió acampar dentro del campin, pago su entrada que por ser solo una tienda de campaña pago muy poquito. 

Ciertamente, disfrutó con todo aquello, pues había muchos niños y lo pasaban divinamente.

Montó su tienda y decidió, darse un baño, en la piscina que estaba llena de personas, pues ese día hacía mucho calor, ya de noche se sacó su hornillo y se sacó unos choricitos que al freírlos soltó un aroma exquisito, el lleno todo el campin provocando el hambre a todos.  jajajá,

él se lo comió casi todo, pero una chica atrevida se asomó por un lateral de la tienda y le dijo:¿me das un trocito, de chorizo? Él sin mirar, ¡si toma!, y ella lo cogió como era bastante de noche, que solo un pequeño campin alumbraba al fondo de su tienda, él dijo: siéntate si quieres, ella se sentó y cosas que tiene la vida, ella se le abrió de piernas con un pantalocito algo olguero, y él la miró y viendo que era la misma chica casi se ahoga con la comida que ella tuvo que ayudarlo a respirar.

Tú eres el chico de la playa, verdad dijo ella:

¿Que haces tu aquí chico?, él le dijo:¡eres una provocadora, lo sabes!, ella se echó a reír¡si me encanta! 

Así comenzaron a charlar y se tiraron casi toda la noche, ya cansados y tumbados, se quedaron durmiendo los dos. Al día siguiente ya no se despegó el uno del otro, salieron a bailar a una discoteca y el amor se adueñó de los dos, terminando haciendo el amor, en aquella tienda de campaña fin.

Enrique Nieto Rubio. 

Derechos de autor.

 

.*.Érase una vez EL abuelo y la niña del vestido rojo de Enricostro.(cuentos)

 

Érase una vez EL abuelo y la niña del vestido rojo con sus flores blancas.
Un día se fueron de perol, y el abuelo fingía cansarse para así contarle a su nieta sus vivencias por la vida, ya que él fue un pescador de alta mar.
Se tumbaron sobre un árbol, el día era fantástico y él le contaba, cuando vieron como un dragón en el mar, cerca de la isla abolan allí, ellos iban muchas veces, pues había una cantina, de un viejo pirata.
Este contaba sus hazañas a ellos, pues el pirata mientras tomaban cerveza los entretenían contándoles de una isla fantasma, donde un día desembarcaron allí por un barco holandés que fue a la deriva por una gran tormenta, con asesinos de lo más peligrosos.
Allí murieron de viejos, protegiendo un gran tesoro, que los piratas, escondieron y jamás pudieron regresar, pues esa isla suele desaparecer con la niebla.
La niña alucinaba con su abuelo, que era fantástico,
Eso lo solía hacer muchas veces, otras veces le contaba alguna que otra historia, cuando un día en alta mar estaba la mar muy revuelta y al coger las aneas un golpe de agua lo sacó por el otro lado del barco.
Ya era casi de noche y no se veía a penas.
Pues cayó en lo alto de una inmensa ballena, esta lo miro y quiso darles un buen susto, él se agarró a un arpón que llevaba clavado la ballena, salió a gran velocidad hasta llegar cerca de una isla, esta pobre ballena les caían unas lágrimas, pues les dolía mucho.
El abuelo de un tirón le sacó aquel arpón, pues él, savia un truco para hacerlo sin dañar mucho a la ballena ... Está en su agradecimiento, lo llevó despacio hasta el barco y así no se caería.
Para contentarla, pues después ella, cuando volvía a casa, con mucha alegría y con grandes ojos, se lo contaba a sus papás.
Otras veces se la llevaba a pescar, a la orilla de un río manso, y aunque no pescaban mucho, se lo pasaba maravillosamente, su abuelo era lo más grande para ella.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.