jueves, 29 de diciembre de 2022
**Me falta tanto su presencia.
martes, 20 de diciembre de 2022
**Si te roban el corazón.
y las guardan en un arcón.
Este amor queda muerto.
Si te roban el corazón,
de ese espacio vacío.
Y aun surcando la ladera,
Pues muriendo en la distancia,
Él te dará un consejo.
Otro amor te llegará.
Y sangrando, por los caminos va.
No es amor de piedad.
Si no amor de pasión, de deseos, sexo,
Es el amor, este del bueno.
Tantas notas en tu mente.
¿Qué no entiendes?
Porque la esperanza,
Aunque sea un amor perdido,
Que ella quiere vivir.
lunes, 19 de diciembre de 2022
** (en la posguerra en el 1936).Cuento.

En la posguerra en el 1936. Cuento.
Francisco, un chico de once años, que vivía con su abuela en una granja.
Este perdió a sus padres en la guerra, y su abuela lo tenía en su granja. Cuando llegaban los militares, la abuela lo escondía, pues era de origen judío, que entonces eran perseguidos y matados.
Así el niño fue creciendo y no era mal chico; el niño jugaba con las gallinas y los conejos, sí era muy feliz.
La abuela, que había sido maestra, le enseña a leer y escribir y fue creciendo.
El tiempo transcurre muy rápido; ya con diecisiete años, este chico fue cambiando, pero para mal: le mataba las gallinas y los conejos, ya no ayudaba a la abuela en nada. Ella era tan mayor que apenas si podía moverse.
Un día ya no podía estar más allí y le dijo a su abuela, que tanto hizo por él, que la odiaba, que su vida era una mierda por estar cuidándola a ella y que ya no aguantaba más. Estrelló los platos de la cena, y desde entonces todo fueron malos tratos a su abuela, que incluso llegó a pegarle.
La pobre abuela quedó con el alma rota por aquel trato que le daba su nieto, y sus lágrimas brotaban a borbotones. Ella solita en su salón ni podía levantarse de la mesa; con aquel delantal que ella siempre se ponía para guisar, secaba sus lágrimas.
Miraba toda la casa de reojo, pensando qué pudo hacer mal para ese trato tan duro.
La pobre abuela agarró su bastón que posaba en el respaldo de su silla y, como pudo, se fue a su dormitorio, que estaba cerca del comedor. Se tumbó en la cama, sin taparse siquiera, y seguía llorando, recordando a su hija muerta, la madre del chico, hasta quedar dormida, sollozando de pena, y hacía un frío tremendo esa noche.
Se ha levantado Francisco y, sobre las seis de la madrugada, ha bajado y se ha dirigido a la cocina.
Allí su abuela escondía todo su dinero, montones de billetes; los cogió y en una maleta de estas grandes de cartón, que era lo que entonces se llevaba. Y se marchó, pero topó a la salida con una gallina vengadora; él, con todo el coraje, cogió a la gallina y la metió con el dinero en la maleta y se largó a la estación.
Allí, por casualidad, esperaba el tren y se subió ligero, abandonando a su abuela.
Ya por los Pirineos le dio hambre, pues no había comido nada.
En su camarote viajaba solo y decidió coger dinero para comprar algo de comer.
Cómo fue la cosa, que cuando abrió la maleta, la gallina se había comido todos los billetes.
Cuando quiso agarrar la gallina, ella saltó y por la ventana le dijo adiós, revoloteando, y cojeando, marchó por el campo.
Él se vio de lo más pobre del mundo y superlejos de su casa.
A la semana siguiente, un vecino granjero que vivía al lado de la abuela fue a visitarla.
Pero allí olía muy mal. El granjero, al ver que no contestaba, se asustó y se fue a la Guardia Civil, y comentó que algo pasaba en esa casa. Él explicó que la abuela vivía con su nieto y que nadie contestaba.
Así, la Guardia Civil se personó en la casa y se encontró a la abuela muerta en su cama.
Ella había muerto esa misma noche en que su nieto la robó y la abandonó.
Bueno, es lo mejor que le debió de pasar, antes de ver que su nieto la robaba.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.
miércoles, 14 de diciembre de 2022
**Dónde estarás cariño mío.
¿Qué tanto pienso en ti?
Él se marchó de mí.
Que mi esperanza se nubló...
¿Qué será de mi pasión?
Sin decirme ni un adiós,
¿Dónde, coño, se marchó?
Ese fue tu sentimiento.
Que tu amor no era cierto.
Un amor apasionado;
Que tu amor todo era vano.
Que te morías por mí.
También le decías que sí.
Jugando con dos amores...
Y los dos te mandan flores.
O quizás para él, de él, ¿no?
Muchas flores te mandé.
¿Qué bonito era aquello?
Pero solo jugabas tú.
Y nosotros, nosotros qué.
Encima de aquel ayer;
Y por siempre en mi querer.
Y nada se puede hacer.
o te marchas con él...
Que sin ti yo viviré.
Y a ti... ¡Te olvidaré!
jueves, 3 de noviembre de 2022
**Plegaria para Rafael mi chico de quince años. 2.
JESÚS, hijo de Dios todopoderoso.
Dios de todos los universos,
Creador de la masa estelar,
Fundador de la vida en la Tierra.
Tu gran Dios intercede por la seguridad.
de mi hijo, que en próximos días será operado.
de una enfermedad algo peligrosa,
Ayúdanos, Dios, y acuérdate de tu hijo.
Que en próximos días nacerá.
Bien sabes, gran Dios,
Que no soy mucho de rezar.
Así te lo pido, de corazón.
que, como un gran padre,
Tú pusiste este día de Navidad.
Para que todos celebremos.
Este bello nacimiento.
O, líbranos, Dios, de los cielos,
de esta angustia, que nos sobrepasa.
Mándanos, gran Dios, un suspiro de alivio.
y que ante esta operación, que parece ser,
Solo sea un tratamiento normal.
Gran Dios, ten piedad de nosotros.
Y danos la paz en estos días de suplicio.
Enrique Nieto Rubio,
Derechos de autor.
YDYMDOYVJ0098.
Hoy mi hijo está perfectamente recuperado.
Gracias, Diosito.
miércoles, 2 de noviembre de 2022
**Dame carita de rosa.
**Sueños de navidad. cuentos.

SUEÑOS DE NAVIDAD: En esta fría y oscura Navidad, soñé este día, en que la mayoría de las personas de este planeta lloraban su dolor por su pobreza y su mala dicha, millones de familias viviendo en malas chabolas, rodeadas de ratas grandísimas, que incluso se meten entre las ropas de los cuerpos que duermen, mordiéndoles sus carnes.
Y muchos niños sufriendo su dolor por el frío y las enfermedades.Eran unos días muy duros para ellos.
Y muchas están enfermas, porque no comen nada.
No tienen luz, así que a partir de las siete de la tarde, sus vidas se convierten en un infierno.
Todo mojado y sucio, sus pies acurrucados y el agua cayéndole en ellos, sus cuerpos temblando, así hasta un nuevo amanecer, en que muchas criaturas no llegan a despertar.
De entre ellas, hay esos desaprensivos buitres que son primos, incluso hermanos, o padres; en el silencio de la oscuridad y susurrándoles, de calentar sus cuerpos, terminan poseyéndolas y
Pero soñé también que todos los hombres más ricos del mundo fueron iluminados por Dios, que se les apareció en sus casas, y Dios les dijo: "Tenéis que acabar con la miseria del mundo, o no entraréis en el reino de los cielos".
Casi todos ellos no creen en estas palabras, pero como fue Dios quien las dijo, personalmente.
Obedecieron y todos estos millonarios, cargados de regalos y cientos de camiones. Decidieron hacer miles de casas, prefabricadas, preciosas y calentitas.
Pueblo a pueblo, ciudad a ciudad, recorrieron todo el mundo.
Grandes máquinas excavadoras hacían preciosas calles y lo que eran simples asentamientos, lo convirtieron en hermosos pueblos, a los que hasta les dieron luz y agua.
Y a la mayoría de estas personas, hombres y mujeres, les dieron trabajo en todo lo que había, sobre todo en la construcción y en las ciudades, incluso.
Ya para estos millonarios, el dinero dejó de tener importancia, aunque seguirán siendo aún más millonarios y mucho más queridos por todos.
Y por fin, en estas Navidades, el mundo empezó a caminar con amor y paz. Ellos, al verles esas caritas de felicidad y con esos bellos ojos que les miraban, se sintieron como reyes y casi como dioses.
Derechos de autor.
martes, 1 de noviembre de 2022
**I.T.V. en protesta.
I.T.V. en protesta, de Enrique, antes de hacer obligatorio este servicio, que bien caro nos cuesta, es el robo del siglo XXI.
Decían entonces que la flota automovilística era muy vieja y que por eso había tantos accidentes con muertos.
Era mentira, claro, es un impuesto más y OBLIGATORIO; hoy hay muchas más muertes por accidentes y son más nuevos los vehículos.
Además de un robo a mano armada, ya ven el COSTE de unos minutos; es el sueldo de cualquiera en un día o dos de jornada. Hora de cualquier trabajador en la calle.
Ronda unos ocho o diez euros, en la I.T.V., de 50 euros para arriba, según sitio, y solo un cuarto de hora o veinte minutos, que es lo que suelen tardar.
Y solo por mirarlo, pero lo peor es que hacen encuestas y mucho lo ven bien; es un robo, si al menos nos arreglarán las averías.
Pero para colmo te echan para atrás por cualquier pega.
Secuestrándote los documentos del vehículo,
También se ven coches en las calles, en muy mal estado, con la I.T.V. pasada; esto es normal, no sé, se oyen cosas muy raras. De esto, no más que me irrito. Saludos.
Hay sobornos en algunas ITV, y pasa el coche sin mirarlo.
Hoy, después de algunos años de esta protesta, la flota es mucho más buena; las muertes en carretera superan más que en algunas guerras.
Por otro lado, dicho por mecánicos especialistas de buenos talleres, dicen que muchos de los chavales que nos hacen la revisión ni tienen título de mecánica, sobre todo en vacaciones de verano.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.
mrdoyrcc098.
**Juana Rivas. en protesta.
Juana Rivas, detenida tras comparecer en los juzgados de Granada
- La juez acuerda la retirada del pasaporte de los menores y les prohíbe salir de territorio Schengen sin autorización paterna.
Yo, EN MI HUMILDE DERECHO A COMENTAR,
Opino que con nuestra amiga le hace un daño tremendo, pues con malos tratos o sin ellos, su madre tiene todo el derecho a los hijos, pues son parte de su carne, y los ha parido.
Padres pueden ser cualquiera.
Los JUECES se equivocan al dictaminar este juicio.
Pues solo debe perder el derecho a los hijos en caso de que la madre
No pueda cuidarlos por
Ejemplo: drogas
locura
alcohólica,
Viciosa en juegos.
o asesina,
o enfermedad,
ooooooo, maltratados.
cosa de que en ningún caso
Lo es nuestra amiga.
Así que los hijos son de sus madres, antes que de sus padres.
SEÑORES JUECES,
No a los malos tratos, no al machismo.
Y sobre los últimos veredictos que le dieron la razón al padre,
Jamás la justicia fue tan rápida en España, y mucho menos en verano.
En mi opinión, NI MIRARON LOS INFORMES.
Pues en verano ustedes difícilmente se mueven. Es lo que yo opino.
Enrique Nieto Rubio.
EN APOYO A JUAN A. RIVAS.
Reservados los derechos de autor.
mdad0yra0068.
jueves, 27 de octubre de 2022
**Dedicatoria al niño Gabriel, el pequeño pescadito.

Dedicatoria al niño Gabriel, el pequeño pescaditó.
miércoles, 26 de octubre de 2022
**Jesús y Marìa de Belén. (cuentos).

Jesús, un chico de dieciocho años. Titulado en Magisterio, entonces.
Él todos los días, en el patio de su casa. Entre olivos y margaritas.
Y a las nueve exactas, se rodeaba de chicos y chicas.
Él les decía: "¿Sentaros?".
Hoy comenzaremos con la lección que dejamos ayer, ¿vale?
¿De qué estuvimos hablando?
Dijo un alumno.
¡¡De la naturaleza!!
¿Bien, sí, y debemos maltratar a los animales?
¡¡No, para nada.!!
¿Y si tuviéramos que matarlos? Para alimentarnos.
¿Deberíamos hacerles sufrir, por gusto o placer?
¡¡No, no decían todos.!!
Y así eran todos los días con Jesús.
Pues era todo amor y cariño.
Pero María, que era mujer, lista y piadosa y muy sabia, antes de las nueve y cinco.
Salía repartiendo unas riquísimas tortas, con miel y unos buenos tazones de leche.
Pero no de leche que se vende hoy, que casi toda es agua.
Si no de pura leche, que con solo un sorbito, veías hasta los ángeles del cielo.
Y a su hijo Jesús,
Además, le daba dos besos de buenos días.
Así Jesús les iba enseñando, de todo en general.
Les hablaba de la moral, de lo que deberíamos hacer, del respeto a los padres y hermanos; les hablaba de la palabra, de Dios todopoderoso.
Pero un día, uno de sus alumnos no vino y el corazón se le encogió, y esperó a que María, su madre, les repartiera ese rico desayuno de tortas con miel y su tazón de leche.
Y como a él no le gustaba eso de preocupar a nadie, dijo.
¿Hoy la naturaleza la estudiaremos, en el camino que os parece?
Todos contestaron: ¡¡sí!! Con gran alegría.
Jesús, mientras les enseñaba, todo cuanto había en el paso, que hasta los incestos tenían su historia, se iba aproximando a una cabaña, donde vivía la niña que faltaba.
Ya en la puerta les dijo a todos.
Sentaros todos alrededor de mí, voy a preguntar por nuestra amiga, a ver qué pasa y cuando salga os cuentovale?, pero en silencio, pues no sé qué puede pasar, ¿sí?
¿Sí?
Así Jesús llamó a la puerta.
Preguntando por Juanita.
Su madre, llorando, abrió la puerta y le explicó. ¿Juanita se muere? De una enfermedad que de pronto le vino.
Jesús le puso la mano en el hombro a su madre, diciéndole. ¡¡No se preocupe, que se pondrá bien.!!
Y le dijo:
¿No le importa que los chicos entren a saludarla?
La madre no se opuso, resignada, pues ya daba lo mismo; sus lágrimas no dejaba de verter.
Jesús salió fuera y les dijo a todos: "¿Ahora en silencio, vamos a rodear a nuestra querida compañera y rezaremos por ella, para que así se ponga buena? ¿Qué os parece?"
Y todos contestaron que ¡¡sí!!
Cuando todos sus compañeros estaban rezando alrededor de su camita, Jesús pidió a su madre varias clases de hierbas y flores que solo ella debería recoger por los alrededores de la casa.
Pero afuera de la casa, apareció María.
Madre de Jesús.
La tomó de la mano y le ayudó a recoger todas esas flores.
Ya hecho, María se brindó a hervirlas y desnudando a la niña, que estaba ardiendo en fiebre.
María la frotó por todo su cuerpo y, una vez hecho, pidió a la madre de la niña que les diera unas sábanas limpias.
Envuelta en las sábanas de la cama, se la entregó a Jesús. que besándola en la frente. Ella lo miró y sonrió.
Ya puestas las sábanas limpias, María tomó a la niña y la puso en la cama, tapándola bien.
María dijo a su mamá: "¿No se preocupe, que mañana estará en el colegio, ?".
Y María besó a su mamá en la frente, y eso fue un manto de relax que ella no podía ni explicar.
Así se pasó la tarde, y todos volvieron a casa de Jesús y María, donde despidieron el día.
Y con las bendiciones de ellos dos, todos se fueron lo más contentos a casa.
Pues Jesús y María, ellos jamás se equivocaban.
Y su palabra es la fe y el amor verdadero.
Posdata: Si te sientes afligida y no encuentras compasión.
Acuérdate de Jesús y María, que ellos son la bendición.
Que reconfortará tu alma y calmará tu dolor.
Mis besos a todos.
Enrique Nieto Rubio,
Derechos reservados de autor.
J.P.DOIM.ID.OO.98.
**El Montañés. ( cuentos).
El Montañés de Enricostro. Cuentos.
En los Alpes, unos montañeros decidieron por una gran firma.
Cartografiar todo, todo el valle y la montaña.
Salieron de madrugada. Era una montañera y dos montañeses más.
Cuando se adentraron en aquella inmensa montaña. Una gran borrasca se veía venir.
Pero ya estaban demasiado avanzados para retroceder, así que subieron un poco más, entre una gran niebla, que apenas si se veía nada.
El montañés guía divisó un poco más arriba una entrada a una cueva. Así que se decidieron a entrar; era muy honda y oscura. Así que encendieron las linternas y buscaron un sitio para acampar allí.
Y pasaron la tarde; el viento soplaba como si estuviera endemoniado y el agua entraba varios metros hacia dentro. Así que buscaron algo más hondo.
Encontraron algunas maderas para quemar.
Pero cuando fueron a encenderla, vieron un gran oso durmiendo más al fondo.
Así que ni podían salir, ni podían despertar a aquel oso tan inmenso.
Procuraron no hacer ruido. Pero estaban aterrados, no sabían qué hacer.
Decidieron arriesgarse, en otra entrada que se bifurca, al margen derecho, y entraron por allí.
Aquello era muy hondo, parecía no tener fin; uno de ellos tropezó con una piedra de filo. Se destrozó la rodilla.
En este grito de dolor, despertó al oso, que dio un gran gruñido; ellos se echaron a temblar.
Con un cansancio y con este hombre herido, que nada menos era el guía.
La chica y el otro chico decidieron liarles unas vendas y unas curas, pues ella era licenciada en medicina.
Y le hizo un buen apaño. Pero tenían que transportarlo entre ellos dos. Y así lo hicieron.
El gran oso decidió echar a andar detrás de ellos, pero iba tranquilo; parecía como si fuera curiosidad.
Ellos aligeraron el paso, pues en tanta oscuridad, solo se escuchaba el aliento de aquel gran oso.
Anduvieron toda la noche, arrastrando al compañero, estaban ya extenuados. No podían más.
Más adentro había otra bifurcación y, sin pensarlo, la tomaron; ya el oso apenas si se oía.
Entonces ellos decidieron descansar.
Se acurrucaron como pudieron, pues hacía un frío de muerte.
No se sabe las horas que estuvieron durmiendo, pero fueron bastantes. Pues cuando despertaron, se encontraban muy bien.
Aunque el herido tenía fiebre, y llevaban un buen botiquín. Le dieron varios antibióticos, en pastillas, para calmar su dolor.
Siguieron caminando, sin saber por dónde ir.
cuando toparon con el final de la cueva. Este hombre lloraba de dolor, por la pierna, y de pronto el oso detrás.
Ya estaban perdidos; a solo cinco metros lo tenían y no tenían armas siquiera.
Quedaron todos quietos, a que este oso los devorara a bocados y a manotazos, con sus zarpas.
De pronto, este oso, viéndolos aterrados, no encontró ningún peligro en ellos.
Pues se tumbó delante de ellos y como revolcándose en el suelo, para un lado y para el otro.
Como si no les importaran ellos.
Después, este oso se acercó despacio al herido y, oliendo su herida, lamió la pierna sin más.
Ellos, con las linternas encendidas, no salían de su asombro con este oso.
Este dio un gruñido y se volvió.
Como diciendo, seguirme hasta la salida.
Pocos metros adelante, en el otro pasillo, vieron una luz, y avanzando hacia aquella luz.
El oso desapareció por otro sitio.
Por fin la salida estaba allí; era una salida de un desfiladero cuesta abajo. Y a unos dos o tres kilómetros, se divisaba un hotel o algo así, pues la tormenta había aflojado.
Sacaron un móvil y desde allí llamaron a urgencias, que pocos minutos después, apareció un helicóptero y lo socorrieron.
Ellos bajaron andando al hotel.
Se sentaron en una de aquellas mesas a comer algo.
Estuvieron comentando lo del oso aquel, mientras el camarero les decía que por allí no había ningún oso.
Mientras, se quedó con la boca abierta el Montañés.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.
D.R.P.DOYM.V.OO.
lunes, 24 de octubre de 2022
**Silvia la abuelita en su cabaña. (cuento).
Érase una vez una linda abuelita que vivía junto a sus nietos en una hermosa cabaña en el bosque.
Durante el día se divertían muchísimo, con quien siempre encontraban actividades emocionantes para hacer...
Así vivían día tras día, sin mayores penas; más que disfrutar de la vida y de todo el bello entorno en el que se encontraban.
Por las mañanas, la abuelita la instruía en diversas materias... y por las tardes bordaban, cocinaban, recolectaban flores del campo.
Tres veces a la semana salían de madrugada, pues se iban a pescar en un pequeño velero; muchas veces luchaban con las ballenas, que no les dejaban pescar, pues eran insaciables comiendo peces.
Pero la abuelita linda cogía el remo y les golpeaba en sus cocorotas, y entonces las ballenas se metían en el fondo del mar y no molestaban más.
Cuando pescaba lo suficiente para el día, regresaban adentrándose otra vez por aquel precioso río, que casi rozaba la cabaña.
La abuela tenía un enorme corazón y se preocupaba de pescar lo suficiente para así alimentar a un oso negro, que siempre rondaba la cabaña. Ella le daba de comer algunos pescados, y el oso se marchaba de lo más contento.
El animal no solía alejarse mucho de la cabaña, pues la abuelita y los niños eran casi su familia, ya que la mujer lo había criado desde que era un pequeño osezno, pues unos cazadores muy malos mataron a sus padres.
Un día oscuro, sin luna a las tres de la madrugada, sintió que merodeaban alrededor de la cabaña; por lo que la abuelita, muy asustada, agarró un hacha que tenía colgada en la pared... por si acaso. La que le servía para cortar leña.
A ella le parecían raros los ruidos provenientes del exterior, ya que a Oso le gustaba hacer hoyos y cavar... pero jamás a esas horas.
De pronto comenzaron a aporrear la puerta; a ella el corazón casi se le salía, al punto que no podía pensar. Todo estaba pasando muy rápido. Como los merodeadores vieron lumbre en la chimenea, no pararon de golpear la puerta.
La voz de hombre se escuchaba: ¡Abrir, por favor!
¡Que mi compañero ha pisado una trampa de oso y se puede morir!
La abuela en ningún momento se detuvo a pensar que fuera mentira, y abrió la puerta...
Los intrusos, tan pronto vieron a la abuela, desprotegida, en el instante la comenzaron a golpear por todos lados.
El paso de los años aún no había deteriorado su grácil figura; así pues, ellos quisieron todo de ella.
La abuelita, en ese momento, no podía dejar de pensar en los niños, quienes eran su mayor tesoro.
Temía por el bienestar de sus nietecitos, o lo que pudieran hacer con ellos.
Por temor a despertarlos, apenas alcanzó a dar un chillido en ese momento... Así pues, no puso resistencia, pues los hombres eran muy grandes y armados con escopetas.
La desnudaron a tirones y ya iban a cobrar la presa; cuando una sombra apareció por la ventana.
Ella miraba al oso como pidiendo auxilio, y este entendió el mensaje irrumpiendo en la entrada; con sus garras de 20 centímetros se lio con los dos, y no paró hasta destrozarlos. El oso parecía un demonio en ese momento.
La abuelita quedó impactada y se desmayó cayendo al suelo.
El oso se acercó a ella y, escondiendo sus garras, la apartó del sitio atroz; cogiéndola por el torso, la subió con sus grandes manos hasta su habitación.
Sus nietecitos no se dieron cuenta de todo lo sucedido. Ella se sintió, en ese momento, la mujer más protegida de todo el mundo.
Sentía el vasto pelo del oso rozando su cuerpo desnudo, y escuchando al oso balbucear... quien, moviendo la cabeza hacia los lados, se mostraba orgulloso, y parecía agradecerle tantos años de alimentarlo y cuidarlo con tanto amor.
Luego de liberarse de su dulce carga, el oso bajó las escaleras y arrastró los dos cuerpos a la vez... lanzándolos río abajo, donde unos cocodrilos celebrarían un gran banquete.
¡Nadie, jamás, se atrevería a posar sus manos en aquella cabaña!
Y así, la hermosa abuelita y su pequeña nieta continuaron su vida de ensueño, divirtiéndose y bañándose en un lago que se formaba a la orilla del río.
La cabaña y sus alrededores eran un lugar muy seguro, donde si deseaban podían despojarse de sus ropas; pasarla maravillosamente, sin pena alguna de ser atacadas... pues siempre estaban bajo la protección de su fiel guardián.
En esta oportunidad, no hay príncipe azul, aunque está en la mente del escritor. ¡Jajaja!
Derechos de autor.
Colabora en imágenes.
Silvia Regina Cossio Cámara.
**Plegaria para mi cuñado. Pepe Zamora.
Plegaria para mi cuñado Pepe Zamora: En estas horas tan cruciales en su enfermedad, quizás termina Dios todopoderoso. Por favor, te pido que, si te lo llevas, libre le dé ese dolor que tiene.
Y si no te lo llevas, déjaselo a su mujer y sus hijas, que tanto lo necesitan, que en su recuperación sea total y no lo dejes sufriendo aquí. Sé que es el fin de él, pero si tú quisieras, lo dejarías casi nuevo. Por favor, sí.
Arcángeles custodios, por favor, os lo pido, proteger a mi cuñado Pepe, para que se recupere; interceder ante el mismísimo Dios, todopoderoso.
Pues puede ser que a mí no me escuche por pecador, pero a vosotros sí os escucha.
Y a ti, Jesús crucificado, hijo de Dios, ruégale a tu padre celestial que, por favor, interceda por mi cuñado Pepe, que ha sido muy buena persona con su familia y con todos, y tiene dos hijas adolescentes y una esposa maravillosa. Ayúdenlo, por favor.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.
En súplicas.
**La puya. oidos sordos .
Sacado de un texto.
Cuando comentamos a otras personas, no solo les incentivamos a seguir. No es que fomentemos su memoria para que siempre siga viva, y no envejezca ni se sienta nunca sola. O solo, nunca, sino que también nos tienen y nos necesitan. Pues somos parte de ellos, y ellos de nosotros.
No vale solo escribir nosotros, no tiene sentido si nadie nos comenta.
Hay que aprender a dar un poco de nuestra amistad.
Saludos a todos, es una inspiración de buenas tardes, noches.
ENRIQUE NIETO RUBIO.
DERECHOS RESERVADOS DE AUTOR.
sábado, 22 de octubre de 2022
**A los mayores y abuelos. En protesta.
A los mayores y abuelos. En protesta.
Ya tiempos atrás escribí por el abandono de muchos mayores en residencias que eran alimentados malamente y Chicote lo verificó.
Muchas quejas de familiares a los que nadie les hizo caso.
La administración del Estado se lavó las manos en todo esto, pues salió en televisión como denuncia.
Hoy, con este virus traidor, que por negligencia de sus cuidadores han provocado miles de muertos en todo el mundo, cada día se cuentan a cientos, y parece ser que el culpable solo es un virus que, aunque no tiene piernas, sí sabe desplazarse muy bien.
Qué casualidad, que ha entrado donde más sensibilidad hay, en estas residencias de muertos. Quizás fueran esos cementerios.
Donde está el dolor, este se ha estrangulado en algunas gargantas.
Hoy a las ocho, hurras por los médicos y enfermeros, aunque en sus manos están los muertos.
¿Dónde está la humanidad? Le dan paso a los más jóvenes, y aquellos que lo dieron todo por sus familias, y en bien de la humanidad: "Ooo, solo pobrecito", o "No importa, ya era muy mayor".
¿Eso es todo lo que tenemos que decir?
A este bicho le ganaremos, pero a cuántas vidas se está llevando.
Por culpa de quienes eran sus guardianes.
Bueno, que hay excepciones, sí, las hay, pero quien esté libre de culpa que tire la primera piedra.
Hay médicos que han jugado a ser Dios; este se queda, este se va.
Un mundo de compasión debería haber detrás de cada muerto, y todo por negligencia de sus gobernantes.
Solo he visto en este pueblo, que ahora no recuerdo su nombre, que han protegido a estos ancianos a capa y espada; ellos sí merecen un hurra, ellos sí los han protegido con todo el amor del mundo; no se les ha ido ninguno.
Después de esto deberían rodar muchas cabezas.
Tiemblo si este asesino de virus se hubiera llevado a cualquier persona, pese a su edad, y si fuera a los niños, ¿qué hubiera pasado? Solo que Dios haga justicia y todo el que sea culpable que lo pague en esta vida, ya que yo no creo en otra celestial.
Cuánta soledad habrían vivido estas criaturas nuestras y cuánto dolor.
Solo era un sentir, en protesta.
De Enrique Nieto Rubio.
Perdón por la dureza en la indignación.
**Tu mi adorada poeta.


















