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domingo, 18 de mayo de 2025

**Soy un caballo. (Cuento).

 Caballos Arabes



Yo soy un caballo; cuando era más joven, me compraron para un regalo de comunión para un chico llamado Fran.

Es un buen chico de familia adinerada; yo aprendí muchas cosas de Fran, pero el tiempo ha pasado muy rápido, y Fran ha conocido a una preciosa chica, pero a ella no le gustan los caballos, así que me veo cada vez más solo y abandonado.

Ya me dejó en la cuadra sin echarme cuentas y un arriero que tenía. Como yo fui criado para obedecer solo a Fran, no hacía caso de nada y me golpeaba día tras día.

Un día Fran quiso montarme para dar una vuelta, pero yo ya no lo quería, así que empecé a cojear y desistió del paseo.

Me vio, que estaba muy mal, así que dedicó un tiempo a curarme, pero yo seguía cojeando, no porque estuviera enfermo, sino porque me daba la gana.

Ya no quería a nadie encima de mí.







Lo que intento es que mi amor se despegue de mí, ya que aquí cerca hay una reserva de caballos en libertad, y unas preciosas yeguas deseosas de buenos sementales como yo, y como tal yo anhelo esa vida que nunca tuve, ya que un día Fran me llevó por allí y corrimos detrás de aquella manada.

Yo pasaba los días observando el horizonte, sintiendo el aire en mi piel, escuchando el eco de los cascos, galopando en la distancia. La reserva no estaba lejos, y cada noche soñaba con el día en que pudiera unirme a la manada, que una vez vi correr con fuerza y propósito.

Fran, ajeno a mis deseos, de este viejo compañero, intentaba recuperar la conexión perdida.

Me acariciaba, me ofrecía zanahorias, me hablaba con ternura, pero yo ya no respondía como antes.

Su corazón pertenecía a otro mundo, a otra vida.

Una tarde, la tormenta azotó la finca con furia. El viento abrió la puerta de la cuadra y yo sentí el llamado. Sin pensarlo dos veces, corrí.

Al principio, mis patas temblaban de emoción y miedo, pero luego, cuando vi la valla que me separaba de mis sueños, supe lo que debía hacer. Con un último esfuerzo, salte.

El golpe contra la tierra me sacudió el cuerpo, pero la sensación de libertad me invadió el alma.

Corrí más rápido de lo que jamás había corrido, sin mirar atrás. La manada estaba cerca, podía oírla. Y entonces, entre los árboles, la vi.

Las yeguas levantaron la cabeza al notar mi presencia; sus ojos brillaban con curiosidad. Los sementales trotaban con majestuosidad. Sin dudarlo, yo alcé la cabeza y relinché con fuerza. No era un regalo de comunión, ni una posesión olvidada, ni un esclavo de la obediencia. Era uno más entre ellos.

Era libre.

Yo, aun con el eco de la manada, en mi corazón, levanté la vista y vi la linde de la montaña lejana, recortada contra el cielo anaranjado del atardecer. Era un lugar que prometía más que solo libertad. Mi instinto me decía que allí encontraría mi verdadero hogar, donde el viento cantaba historias y la tierra no conocía límites.

Comencé a trotar, sintiendo cómo mi cuerpo respondía con energía renovada. Cada paso me acercaba a la montaña, y con cada brisa que acariciaba mi piel, el deseo de llegar crecía.

Las yeguas me miraban desde lejos, pero no me siguieron. Sabían que yo tenía un camino distinto, uno que no se podía compartir, sino conquistarlo solo.

A medida que subía la pendiente, sentí el peso de los años de servidumbre caer detrás de mí, como un viejo equipaje que nunca debí llevar.

Mis patas golpeaban la tierra con firmeza, mi respiración se hacía más profunda, más intensa, y en mi pecho crecía un fuego que nunca antes había sentido.

Cuando Alcácer, la cima, me detuve.

El viento rugía a mi alrededor, despeinando mi crin, y ante mí se desplegaba un valle inmenso, indómito, vibrante de vida.

Era libre, sí. Pero ahora, más que eso, era dueño de mi destino.

Desde lo alto de la montaña, yo contemplaba el valle con sus praderas ondulantes y los ríos que serpenteaban entre los árboles. Pero en medio de aquella inmensidad, mis ojos se detuvieron en una figura elegante y serena.

Era una yegua de pelaje blanco como la nieve; su crin ondeaba con la brisa, y su porte irradiaba una gracia que yo jamás había visto. Se movía con tranquilidad, pero con cada paso. Parecía flotar sobre la hierba.

Algo en mi presencia despertó un fuego distinto en mi interior. No era el deseo de correr ni de desafiar los límites del mundo. Era otra clase de impulso, más profundo, más íntimo.

Decidí acercarme con cautela; no quería parecer un intruso. Descendí la montaña con movimientos suaves, mi mirada fija en aquella criatura majestuosa. La yegua, al notar mi presencia, levantó la cabeza; sus ojos reflejaban la luz de la luna.

Por un instante, nuestras miradas se cruzaron, y en ese breve segundo, el tiempo pareció detenerse.

Había recorrido un largo camino para llegar a la libertad, pero ahora, en aquel valle iluminado por estrellas, entendía que la verdadera aventura apenas comenzaba.


¿Qué te parece este desarrollo? Podemos añadir más detalles sobre la conexión entre ellos, los diálogos silenciosos que transmiten sus emociones, o incluso crear un momento especial que los una aún más. ¡Sigamos dándole vida a esta historia!

Los días pasaban, y no podía apartar la mirada de la yegua. Su presencia era como un imán, un llamado silencioso que me atraía sin necesidad de palabras.

Pero, ¿cómo acercarme? No era como antes, cuando los humanos me daban órdenes o imponían lazos sin preguntarme.

Aquí, en la inmensidad de la reserva, todo debía surgir de la propia voluntad.

Una mañana, cuando la brisa fresca acariciaba las praderas, la yegua tropezó con una piedra oculta en la hierba y perdió el equilibrio por un instante. Fue suficiente para que yo me acercara, preocupado, por un instinto protector que no sabía que tenía.

Ella me miró con una mezcla de sorpresa y ternura, y en ese instante, el hielo se rompió.

Desde entonces, comenzamos a correr juntos, a compartir el amanecer y el susurro del viento entre los árboles. Yo no necesitaba ser el más fuerte, ni demostrar mi destreza; solo necesitaba estar junto a ella.

El amor no era una atadura, sino una elección. Una aventura sin dueño, sin riendas, solo el latir de dos almas galopando al mismo ritmo.


Enrique Nieto Rubio.

Y Copilot.

Derechos reservados.

domingo, 16 de marzo de 2025

**Guillermo era un niño muy malo.

 Guillermo era un niño muy malo; todos los días cuando iba al colegio.

Se peleaba con todos sus amigos. Un día cuando iba para su casa

Se encontró a un burro que estaba amarrado a un árbol. Este burro era de un cabrero que fue a comprar un bocadillo de jamón y, cuando salió de la tienda, el burro se le había escapado.

Y un niño que lo vio le dijo:

Señor, yo he visto a Guillermo tirarle piedras al burro y por eso al salir corriendo.

El señor cabrero dijo: "Ese Guillermo es un chico muy malo y un huevón y cuando lo pille lo machacaré".

Entonces Guillermo, al cruzar la esquina, se encontró un perrito salchicha que paseaba con su dueña.

Y con un tirachinas le dio al perrito.

Su dueña se enfadó mucho porque el perrito lloraba.

Y la señora le dijo: "Eres muy malo, niño, te va a castigar el señor".

Guillermo se reía y se burlaba de la señora. Mientras se alejaba mirándola, pero de pronto tropezó con un guardia y este se lo llevó a la comisaría.

Allí Guillermo lloraba mucho y llamaron a sus papás y le echaron una multa muy grande.

Los papás lo castigaron muy severamente; después del colegio se quedaba en su cuarto todo el día, sin consola ni televisión.

Así estuvo un mes entero; ya Guillermo les dijo a sus padres que no sería más malo.

Pero un domingo que iba andando con su mamá de la mano, una niña con su madre que se cruzaban le tiró el helado a esa niña y otro castigo. Él jugaba que fue sin querer, pero era mentira; lo vieron todos los que estaban sentados en la terraza de la cafetería. El niño era una máquina de fastidiar a todos.

Les hacía daño a los palomos del parque, a los patos, incluso a las tortugas.

Un día lo vigilaron tanto que, como no pudo hacer ese día ni una trastada, le metió a la pared una cornada y se hizo un chichón tremendo.

Cayendo al suelo redondo.

En ese aturdimiento vio un hada y esta le decía: En cada trastada que hagas, te crecerán las orejas.

Al día siguiente se acordó de aquellas palabras y se dijo: ¿Será verdad lo que me dijo el hada?

Pero eran tantas las ganas de hacer el mal que tenía que arriesgarse.

Se acercó al colegio y había un inmenso panal de avispas en la canal del techo del colegio que quiso que a todos los niños de la clase que había por debajo les picaran a todos.

Cogió una buena piedra de la esquina del bordillo que estaba suelta y se tomó su tiempo para lanzarla. Esperó hasta que la ventana estuviera abierta y faaaa la lanzó con la mala suerte de que tiró el panal entero. Cayendo junto a sus pies, todas las avispas se cebaron con sus pobres orejas y os digo que Dumbo se quedó corto con aquellas orejas.

Todos se rieron de aquellas orejas que chillaban intensamente con un dolor tremendo.

Aunque solo fue el momento, pues después todos se arrepintieron al instante al ver el dolor que estaba sufriendo.

Al hospital lo llevaron y lo hicieron virar en internet: el niño elefante le pusieron.

Estuvo una semana con una cabeza completamente hinchada; os juro que lo pasó tan mal que jamás olvidó a aquel ángel que le avisó de sus fechorías, y desde entonces jamás hizo algún daño a nadie. Es más, ayudaba a todo el que lo necesitaba. El último día de escuela, encontró a un pajarillo malherido en el suelo, se lo llevó a su casa y, entre sus padres y él, lo curaron durante 15 días y este hermoso pájaro, al lanzarlo al vuelo, mientras subía para arriba, se convertía en una preciosa hada.

Enrique Nieto Rubio.

Derechos de autor.

miércoles, 2 de noviembre de 2022

.*.Sueños de navidad de Enricostro. cuentos.

 Resultado de imagen de POSTALES DE CHABOLISMO

SUEÑOS DE NAVIDAD, en esta fría y oscura Navidad, soñé este día, en que la mayoría de las personas de este planeta, lloraban su dolor por su pobreza y su mala dicha, millones de familias, viviendo en malas chabolas, rodeadas de ratas grandísimas, que incluso se meten entre las ropas de los cuerpos, que duermen, mordiéndoles sus carnes,

y muchos niños sufriendo su dolor, por el frío y las enfermedades,
eran unos días muy duros para ellos.

sus madres lloran, porque nada tienen para darles a sus hijos,
y muchas están enfermas, por qué no comen, nada,
no tienen luz, así a partir de las siete de la tarde, sus vidas se convierten en un infierno.
Todo mojado y sucio, sus pies acurrucados y el agua cayéndole en ellos, sus cuerpos temblando, así hasta un nuevo amanecer, en que muchas criaturas no llegan a despertar.

De entre ellas, hay esos desaprensivos buitres que son primos, incluso hermanos, o padres, en el silencio de la oscuridad y susurrándoles, de calentar sus cuerpos, terminan poseyéndolas y,
 violándolas, en noches de agonías, interminables.

Pero soñé también, que todos los hombres más ricos del mundo, fueron iluminados por Dios, que se les apareció en sus casas, y Dios les dijo, tenéis que acabar con la miseria del mundo, o no entraréis en el reino de los cielos.

Casi todos ello no creen en estas palabras, pero como fue Dios quien las dijo, personalmente.
Obedecieron y todos estos millonarios, cargados de regalos y cientos de camiones. decidieron hacer miles de casas, prefabricadas, preciosas y calentitas.
Pueblo a pueblo, ciudad a ciudad, recorrieron todo el mundo.
Grandes máquinas excavadoras, hacían preciosas calles y lo que eran simples asentamientos, los convirtieron en hermosos pueblo, que hasta les dieron luz y agua.
Y a la mayoría de estas personas, hombres, y mujeres, les dieron trabajo en todo lo que había, sobre todo en la construcción y en las ciudades, incluso.

Ya para estos Millonarios, el dinero dejó de tener importancia, aunque seguirán siendo aún más millonarios, y mucho más queridos por todos.

y por fin, en estas Navidades, el mundo, empezó a caminar con amor y paz. Ellos, al verles esas caritas de felicidad y con esos bellos ojos que les miraban, se sintieron como reyes y casi como Dioses.

Enrique Nieto Rubio
Derechos de autor.
YDJD0YAVC098.

Lástima que cuando desperté, vi que todo era aún peor.
Los malditos, millonarios, no entrarán en el reino de los cielos,
pues aquí no se puede sobornar a nadie.............

martes, 11 de octubre de 2022

. *.En la fiesta de la paz de Enricostro (cuento)

 

En la fiesta de la paz, donde los gnomos, hadas y todos los seres de la tierra, se preparaban para festejarlo, todo iba muy bien, sí,
mientras los gnomos guisaban, una niñita con su libro, recitaba grandes poemas de amor y libertades. y así todos se entretenían mientras la comida se guisaba,
Pero estos duendes, con alas, tiraban los platos a los demás y eso desmejoraba el ambiente.
así todo era un desastre con estos agitadores, que aunque las hadas, los ponían a raya con su varita picona.
pero, como eran muchos, todo empeoraba,
los animalitos invitados tuvieron que huir,
pues los platos volaban por todos los sitios.
la fruta por los suelos rodaba y los músicos las escaleras bajaban,
ya empezó la alegría, y los duendes se calmarían
y colorín colorado, este cuento se ha terminado.

Enrique Nieto Rubio.

derechos reservados.

II.IO.DD.IP.VO.

lunes, 3 de octubre de 2022

.*.El niño y el ganso de Enricostro (cuento)

 

El niño y el ganso, de Enricostro.(cuento)
Érase, en una preciosa granja, donde vivía una familia que, con el abuelo, críaban de toda clase de animalitos, pero entre ellos los gansos y los patitos.
Un día, este chiquitín echó a andar, saliéndose de la vista de sus papás, así, que el verdor de las plantas, les impedían verlo.
Así pasaron algunos minutos, cuando sintieron un gran chapuzón, en el lago, que aunque no estaba muy lejos, el niño cayó, al agua.
de pronto, los padres del niño reaccionaron diciendo.
:el niño, el niño, salieron corriendo, y en ese mismo instante un ganso que en el tejado había, al sentir el chapuzón,
saltò sobre el lago, metiéndose inmediatamente debajo del niño,
y en segundo este subió hasta lo alto y los papás lo cogieron.
El ganso habría salvado, la vida de este niño.
En días sucesivos, el ganso, siempre ya, vigilaría al niño, desde su tejado.
Unos días más tarde, los papás decidieron hacer una prueba de fe, a este ganso, con el niño.
Así dejaron salir al niño solito, de la casa, efectivamente, este niño tiraría para el lago, ellos no saldrían, aunque estaban muy atentos, por si algo iba mal.
En ese momento, el ganso empezó fuertemente a cacarear, pero al ver que el niño estaba, ya en peligro,
El ganso saltó y voló, hasta ponerse delante del niño, este saltó al agua, y el ganso se metió debajo, mientras el niño se agarró a su cuello, y el ganso, lo más de contento, se fue más adentro, con el niño.
y los dos, jugaron un buen rato en el agua,
los padres, viendo aquello, y supieron que ese ganso, protegería al niño contra todo y contra todos, desde entonces siempre que salía el niño de casa, el ganso estaría a su lado muy pegado,
y además, siempre que un desconocido aparecía cerca, gritaba como un condenado.
Así fue, un niño feliz con su amigo, el Ganso, que se harían inseparables para los restos de sus vidas.
Cuando el niño se hizo mayor, y el ganso se hizo viejito, más cuando murió, lo enterraron, como si fuera de la familia, incluso a la entrada de la granja, mandaron hacerle una estatua en cada lado de la entrada, con un epitafio maravilloso que hablaba de el ganso y el niño. fin.
Enrique Nieto Rubio.
derechos reservados.

domingo, 2 de octubre de 2022

.*.Entré, en el mundo de los sueños de Enricostro (cuento).



Entré en el mundo de los sueños, y allí vi, en la cima de la cúpula dorada, una preciosa hada.
Ella, con sus candiles en sus manos, buscaba a un amado de mil años atrás, pues se prometieron amor del bueno entonces.
En la penumbra de la noche, entre luciérnagas encendidas.
Ella lo buscó y buscó, pero no había nadie, y el lago azul se iluminó.
Que pudo pasar, la, hada se preguntó, y las luciérnagas a ¿dúo?
se las comió el dragón?
la, hada triste, no pudo hacer más, y seguiría buscando,
por toda la eternidad.
Un, ninfa enamorado, que también pasó por allí,
buscando a su hermosa ninfa, que creyó nacer allí.
De bruces los dos se dieron, y se rompieron la nariz.
Y terminaron en el suelo, que nada se veía a allí.
Coño que tortazo me he pegado, él, Ninfa contestó,
mientras el hada se levantaba, y un chupetón que le dio,
a que es esto, Dios mío, que de baba me ha llenado.
Oye sin insultar que soy una Ninfa enamorada.
Me has dado un beso en los labios, que casi me dejas chupado.
Hay perdón, dijo el hada, si es que aquí no se ve, nada,
he chocado con algo gordo.
Oye niña sin insultar, que yo buscaba a una novia,
y nos íbamos a casar,
¡habría que ver esa boda, con un, ninfa barrigón!
así lo mismo está tu novia, gorda como un porrón.
Oye hada, un respeto nada más.
que a saber qué hacías tú aquí,
qué seguro lo fea que serás.
ya vale de descalificaciones, las luciérnagas con mucho son,
iluminaron todo aquello y ya se vieron los dos.
Huy, lo cierto es que no eres fea, y que tipito que tienes,
huy, pues barrigón, tú no eres, esos bises de hombretón.
Empezaron con halagos, detrás siguió la pasión,
y al poco empezaron besos, y seguido de un amor.
Que los dos quedaron juntos,
procesándose todo su amor.
Desde entonces cambiaron de rumbo
y vivirían su pasión, en un gran valle de estrellas,
para siempre todo su amor
y tuvieron ninfos háditos, y cantaron la canción,
de la magia en los sueños, para siempre con amor.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.

D.IO.DD.DI.IC

miércoles, 3 de noviembre de 2021

*.Juncar, un chico de ocho añitos, de Enricostro (cuentos).

 Cuáles son los cuentos infantiles más famosos - Bekia Padres

Juncar, un chico de ocho añitos. De Enricostro (CUENTOS)

Este vivía en una aldea pequeñita, de solo diez familias.
En tiempos de guerra, esta aldea tenía unos muros altísimos, y un portalón inmenso, de grande.
Los enemigos de ellos, no conseguían invadirlo, de ningún modo.

Pero como hacerlo, ¡durante la noche!, cinco avionetas alemanas lo bombardearon sin parar, durante cuatro horas, solo quedó un padre malherido y el niño Juncar, que el papá consiguió meterlo en una madriguera de conejos, bajo una bóveda de ladrillo macizo, que allí había para meter la leña.

Este chico, asustado y aterrado al día siguiente, saco su pequeña cabecita de aquel agujero, mirando lentamente hacia la luz,
jamás se oyó un suspiro ni un lamento siquiera.
Él ya se imaginaba que todos habían muerto, y así fue.

Juncar nunca había salido de allí, y no creía que afuera hubiera gente, ni nada.

Apenas tenía comida, rebuscando entre las ruinas.
Un día se propuso ver qué había fuera, pues no podía salir por

 Ningún sitio.
Hizo dos agujeros en el centro del patio, bastante hondos, a un metro uno del otro.
Metió dos palos largos enterrándolo a ras del suelo, después fue amarrando palos, en forma de escalón, pero seguía sin ver nada, y amarró un palo más a cada poste, y siguió amarrando más escalones, era insuficiente no veía nada, y amarro dos postes más, uno a cada lado, y más escalones, pues aunque tenía unos doce metros, seguía sin ver lo suficiente, así que siguió amarrando más palos, y más escalones, hasta una altura de vértigo, pero él no conocía el miedo, y quiso ver más haya de donde se curva la tierra, unnnn ya hasta las nubes pasaban junto a él.
De pronto, una inmensa nube lo tapó, y tiró de él, llevándoselo en su grupa... Él se asomaba por los bordes, viendo cantidades de campos y casas hasta ciudades.
A si se tiró meses, pues cómo podría bajar, ni modo.

Pero, el verano, se aproximaba a él y esta nube, se iba desasiendo y deshaciendo, ya apenas le quedaba nube, y de rodillas le pidió al gran Dios todopoderoso:
¿Dios mío, conviérteme en una paloma, que si no no lo contaré.?
Más dios lo escuchó, y lo convirtió en paloma, pero como no savia volar empezó a dar volteretas y más volteretas y se estrelló en un campanario
muy alto, en una iglesia preciosa, en la ciudad, que hasta el padre cura se asustó, este mandó a su monaguillo a que subiera al campanario a ver qué había pasado,
Este subió y subió las escaleras, que parecían interminables, y encontró a la paloma malherida.
La cogió con las dos manos y se la bajo al padre cura.
Este dijo: vaya que paloma más torpe estrellarse con la campana.
Así la metió en una caja de zapatos y la guardó en la sacristía,
curó sus alitas y una patita tronchada, y la alimentó durante 40 días
y cuando la paloma estaba curada del todo, le pidió a Dios que lo volviera a convertir en el niño que era,
en ese momento, el cura estaba echando una siesta, con su ventilador, pues hacía un calor horrible, de cuarenta grados, y entre sueños, vio como un niño aplastaba la caja de zapatos, y del susto, el cura se sobresaltó.

Le pregunto: ¿de dónde sales y quién eres?...
¿Yo soy la paloma?
¿haaaa?
El niño le contó, todo lo que había vivido, desde que salió de su casa,
y el cura respondió ¿los designios de Dios son infinitos?
¿el niño le dijo al cura:? ¿Padre, yo me puedo quedar con usted aquí en la iglesia?
bueno no le pareció mal y allí se quedó con él.
Ya, la guerra terminó y el niño aquí, hizo muchas cosas por los desvalidos que eran miles, y pasaron los años hasta que un día el Papa lo ordenó sacerdote de aquella iglesia, la más bonita de todos los sitios conocidos.
Y como tuvo la mano de Dios, hacía muchos milagros a todas las personas y aquella ciudad la levantó de los escombros y fue la más próspera de todo el país.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados de autor.

C.II.DI.IC.CC


sábado, 10 de julio de 2021

.*.En la casa de la sombra de Enricostro. (cuentos)

 


En la casa de la sombra, de Enricostro,
Unos chicos “yotuvistas” que se dedicaban a grabar de todo y colgaban sus vídeos,
ellos se atrevían con todo, hasta profanar panteones familiares en el cementerio.
Bueno que pasó en esta casa, en una de estas sillas justamente detrás, había como una sombra,
uno de estos chicos golpeó esta silla, sin darse cuenta,
y esta sombra, salió aterrada, pues jamás se dio cuenta, durante cientos de años,
que su dueño, en tantos años de ruina, no se dio cuenta de que ya no tenía dueño.
Se aterró tanto, que quedó en un rincón de esta casa,
como pudo pasar y en que momento se decía la sombra.

La sombra no encontraba explicación, ni que aria ahora,
así que después de mucho pensarlo, se enfrentó a la sombra que lo había despertado, culpando a su dueño, de todo cuanto le pasaba.

Las dos sombras, después de mucho discutir, acordaron pegarse a este chico,
así que sería el único del mundo en tener dos sombras.
Desde entonces fue un problema, para él, pues ya fuera en fotos o en video, no saldría bien y pareciera como si las tomas estuvieran movidas.
Así que como el dueño de la sombra no estaba contento, dejó de salir de casa.
Ya que las dos sombras seguían discutiendo,
La sombra de la casa volvió a la casa, a ver si conseguía recordar donde y quién era su amo.
Días y noches se tiró sentado en aquella silla y no consiguió recordar nada,
solo que hubo un incendio muy grande una vez,
pero no recordaba que allí, murieron todos mientras comían.
Un día por la ventana, sintió unos ladridos de un perro que estaba amarrado a una de las fincas de al lado.
Salió y sigilosamente se acercó al perro, por detrás y buscando su sombra, vio que no era como la suya. Salió corriendo sin entender nada,
más adelante vio un ciervo e hizo lo mismo y nada, una gallina en una granja cercana y tampoco una tortuga mucho menos.
Entonces recordó que la que más se parecía era la de aquel chico, aunque la suya era más grande y robusta,
viajo por todo el mundo y todas las ciudades probándose todos cuantos encontraban,
un día de otoño se encontraba sentado en un banco del parque, lo cierto es que hacía mucho frío,
y además estaba sumergido, en una gran tristeza, pues aquello estaba desolado.
Casas, más adelante, salió un anciano de un portal a pasito lento, y muy bien abrigado.
Este buen hombre anduvo por el parque, y como se cansaba de vez en cuando se paraba y se sentaba, un ratito en los bancos.
Al llegar a la altura donde estaba esta sombra, le tocó descansar.
¿La sombra pegadita a él, se encontraba muy reconfortante, era como si estuviera en él, toda su vida?
así que le pidió permiso a su otra sombra, esta le dijo:
¡sin problemas puedes quedarte con nosotros siempre que quieras, pues aunque no salimos mucho, todos los días damos un paseíto corto, por él solicitó, que a mi amo, eso le sienta muy bien!
¿Verás como nos divertimos las dos? ¡Si hay muchas gracias, me siento tan calentito en este cuerpo que seré muy feliz aquí, gracias!
Así este abuelito, se levantó con algo más de fuerza, pues ya eran dos sombras las que lo sostenían,
ya pasaron tantos años, que aunque algunas personas no se explicaban como tenía dos sombras, tampoco parecían hacerles mucho caso y desde entonces las dos sombras fueron inseparables, para los restos de sus vidas.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.
Cuentos.
IO.R.DI.II.VM.



martes, 15 de septiembre de 2020

.*.En el parque ( cuentos.)

  En el parque, cercano al zoológico, un anciano no de muchos años, descansaba de su corto paseo.

 Él     se levantó feliz esa mañana, pues vendrían sus hijos, y nietos a almorzar este día. 


Y él, un poco cansado, se sentó como de costumbre en su banco favorito, pues tenía una fuente cercana y escuchaba el agua caer.

Él pensaba en voz baja, lo feliz que había sido siempre.

 Con su esposa en casa y esa familia maravillosa que Dios le ha regalado.


Era muy sensible y soñador. 

 En un banco.

Haya frente, a el de pronto alzo la vista al frente y en aquel banco del otro lado del paseo, una preciosa niñita, de unos catorce años, lloraba amargamente,



 Él la miró y su mundo de felicidad, se derrumbó en ese instante, él no podía contener sus lágrimas, al verla llorar, mientras su cara se entristecía, lloraba tanto, que era imposible no darse cuenta.


Ya no pudieron más, los dos, se miraban y lloraban, había entre los dos una pared imaginaria, que les impedían ver lo demás.

 Ella se levantó y se acercó a él, diciéndole:¿por qué lloráis, señor?, él levantó la vista y diciéndole:¡¡si yo era el hombre más feliz hace unos segundos, y ahora ya lo ves, soy lo más infeliz del mundo!!

:¿pero por qué señor?

¡¡por vos mi querida niñita por vos:!!


¿Si lo mío no es nada, pues solo fue una pelea con mi novio, pues es un cretino, y mal educado, y así bajito, buen hombre, le diré que cortamos por qué me negué a tener sexo con él, el muy capullo, y solo por eso lloramos dijo la chica.?

¿A la mierda que se vaya? Y este hombre dio una carcajada mientras la chica le besaba en la cara.

Ya se sentaron los dos juntos y estuvieron charlando de todo y se lo pasaron tan bien, que decidieron verse todos los días, aquí en estos bancos del parque.

La chica de los consejos que él le dio, se fue muy contenta, y él también.

Ya él se marchó a casa y le dijo: a su mujer que había conocido a una chica en el parque, y que ahora son amigos, pero no sufras que aún no somos novios, solo tiene catorce años, ja, ja, ja.



Ella le respondió; ¿y qué ton-tito que eres? Y le dio un arrechucho en esos mofletes que él tenía.

Así que llego su adorada familia y se besaron y lo pasaron maravillosamente, hasta llegada la tarde que se marcharon muy contentos.   


Al día siguiente, llego y allí estaba la chica, él la vio y aligero un poco más el paso, y se besaron en la cara como dos buenos amigos,

¿ella le preguntó: qué como fue ayer? Él contestó¡¡si fue maravilloso, pues sabes tengo una de mis nietas que tiene tu edad!! ¿No me diga? ¡¡pues si y tú como te va con tu novio!!

¿Bueno, ayer vino a casa pidiéndome perdón, y que no pasaría más?

¿Pero abuelo, me pasa lo mismo que a ti, que soy muy sensible, y entre tú y yo, no me pude resistir, a su ternura y me gano en el amor, pero no te creas, tome precauciones, sabes? 


El hombre, tanto como lloró aquel día de antes, no paro de reír jajajá, jajajá, le dio tal ataque de risa, que terminó levantándose y marcho para su casa, eso sí, sin antes darle un gran beso a esa niñita.

Ella se levantó gritándole ¿adiós, abuelo, adiós, Ja, ja, ja? 

¿Hasta mañana?

Así pasaron muchas semanas, hasta que un día ella le comentó: ¿abuelo Antonio, me voy a casar, quieres ser mi padrino de boda?

¡¡Si claro como no voy a serlo, si eres una chica maravillosa!!

Gracias Antonio, ¿y tu mujer que está invitada también, que tengo muchas ganas de conocerla, que tiene que ser maravillosa como tú, te quiero abuelo Antonio, nos vemos sí.?


Así fue como se hicieron como de la familia, que quedaron para todo en esta vida, a y después vinieron los niños, que él los bautizó también.




Bueno, hoy ya pasean las dos familias por el parque, y con esos preciosos niñitos que también se juntaron los hijos de ellos, para andar todos los días. FIN. 

Enrique Nieto Rubio.

Derechos reservados de autor.  

miércoles, 22 de julio de 2020

.*.Pichoncito de Enricostro ,cuentos.

Érase una vez en una pequeña comunidad, vivía un niño muy singular porque era extremadamente chiquitito, a quien llamaban Pichoncito.

¿Un día su mamá le dijo, Pichoncito podrías ir a comprarme una carterilla de azafrán?

Pichoncito respondió:¡Claro que sí! Con gusto iré mamá.
Marchó Pichoncito por el camino hacia el pueblo, y ya en la tienda dijo:

-Señor tendero, por favor... ¡Deme una carterilla de azafrán!

Pero este, como había mucha gente, no le oía,

-Señor tendero, óigame... por favor... ¡Deme una carterilla de azafrán!

Y el tendero nada que no le oía, hasta que la tienda estuvo vacía.

pichoncito insistió: Señor tendero, por favor... ¡Deme una carterilla de azafrán!

¡Ahhh! ¡Eres tu pichoncito!

-¡Vaya hombre por fin, llevo toda la tarde esperando!

¡Ahhh! ¡Perdona es que no te había oído! Bueno qué quieres,

¡Una carterilla de azafrán!


Está bien... aquí tienes.

¡Jo por fin!... ¡Ya era hora... pues se ha hecho de noche!
¡Vaya con el tendero!

Ya en el camino empezó a llover, y a llover. Auchh! Exclamó pichoncito... ¡Lo que me faltaba!

Se puso la carterilla encima de la cabeza para no mojarse, pero la carterilla de azafrán se mojó, hasta que se le rompió: Entonces pichoncito se metió debajo de una col.
Cuando pasaba por un huerto, pero un buey que pastaba por allí se comió la col con Pichoncito dentro.

La madre de Pichoncito muy preocupada porque el niño no llegaba; ya tarde por la noche, cuando su marido llegó, le contó lo ocurrido.

Esposo mío, estoy consternada, porque he mandado a Pichoncito de compras esta tarde... y esta es la hora en que no ha llegado.

 El marido le dijo: Vamos a buscarlo inmediatamente; nos dividiremos, tú irás por este camino y yo por aquel.
Así lo hicieron... y por todo su recorrido la madre y el padre exclamaban a viva voz:

Piconcito, donde estás?

Caminaron por un buen rato repitiendo una y otra vez su angustioso llamado... en una de esas cuando la madre gritaba su nombre cerca del buey:

Pichoncito, donde estasss?

El pequeño escuchó ... En la barriga del buey que se mueve, donde no nieva ni llueve, se vio un movimiento... sin embargo; Pichoncito estaba confortable en la barriga del buey donde no nevaba y mucho menos llovía.

La mamá, que se percató de lo que sucedía, llamó a su marido; quien apresurado corrió al lugar donde provenía el llamado, de su esposa. Al llegar la mujer le dijo:

¿Esposo mío, Pichoncito está aquí dentro, en la barriga del buey,,,que haremos para sacarlo?

El padre respondió: En la casa tengo habichuelas y aceite de ricino; las cuales le daremos de comer hasta la saciedad.

Los padres tomaron al buey y se dirigieron a casa, le dieron de comer tal cual lo habían acordado y acto seguido le colocaron un tapón grande en el trasero... y cuando el pobre animal tenía los ojos saltones, se dispusieron a retirarlo... e inmediatamente se tiró un gran pedo, y con él salió pichoncito lleno de estiércol diciendo:

Joder que peste, ¿para qué han hecho esto? ¡Con lo calentito que yo estaba!

Los padres lo levantaron, bañaron y luego lo arroparon; hasta que el pequeño se quedó dormido.

Colorín, colorado, este cuento ha terminado.
-Fin-
Enrique Nieto Rubio
*Derechos Reservados*

domingo, 3 de noviembre de 2019

.*.La perrita lilup de Enricostro cuentos .

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Lilup era una perrita caniche blanca como la nieve, preciosa y muy inteligente. 
Un día de Navidad, sus amos, un matrimonio joven con una linda niñita, decidieron irse de vacaciones a granada, un sitio precioso lleno de nieve en estos tiempos.  Resultado de imagen de Pico Veleta
Todo iba estupendamente, en su viaje, pero casi al llegar a granada una gran tormenta apareció de pronto y el coche resbaló y cayendo una montaña grandísima por el desfiladero y chocó contra un gran árbol. Y la perrita Lilup, salió despedida por una de las ventanas, aquellas. 

Estrella su coche contra un árbol en El Haya
Con suerte para todos no les paso nada a ellos, Yon el marido llamo a urgencias y por el rastreador de su móvil consiguieron encontrarlos a las pocas horas, fueron rescatados y llevados al hospital.
Como solo tenían algunas magulladuras les dieron el alta y se fueron a un hotel de sierra nevada. 
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Al llegar allí se dieron cuenta de que su perrita no estaba con ellos.
Cogieron un taxi, y regresaron al sitio del siniestro, donde buscaron por todos lados y no la encontraron.
Como hacía tanto frío para la niña, decidieron regresar al hotel.
Al poco tiempo la perrita despertó del golpe y cojeando echó a caminar, más no savia donde estaba.
Fue por la nieve que casi no se distingue de ella y tenía mucha hambre.
Buscaba, y allí no había nada, y ya empezaba a faltarles las fuerzas, y se acurrucó entre un árbol, y sus raíces. 

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Ya anocheció y solo se iluminó el cielo, con millones de lucecitas que parecía todo un cielo navideño, y mirando las estrellas, se quedó dormida. 
Ya a la mañana siguiente, un zorrillo que daba unos saltos de un metro, por lo menos, con la luz de la mañana, buscaba esos ratoncitos traviesos que andaban buscando comida, y de pronto, al saltar sin querer, cayó encima de la perrita como no se veía entre la nieve que casi la cubría, dio un salto tremendo la Resultado de imagen de postales gratis de zorros

Perrita diciendo; hay que es, esto. El zorrillo dijo perdona, no te vi siquiera, que haces por aquí: Na que me he perdido, ¿y no sé donde está mi familia:

 y tú yo vivo aquí y busco ratoncitos para comer:?
¡aaa ratones que asco!
¡A sí, pues aquí no encontrarás nada para comer! El zorrillo siguió saltando, hasta que por fin dio con un precioso ratón muy gordito y delicioso.
Este se comió la mitad, y dejó la otra mitad en la nieve, la perrita lo olfateo y como tenía tanta hambre y todavía, estaba calentito, decidió comerlo.  Diciendo:
¿A, pues no está tan mal, sí qué bueno está, buscaremos más sí?
 ¿Si claro dijo el zorrillo?

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así que los dos empezaron a dar saltos buscando esos ratoncitos deliciosos
y encontraron muchos hasta hartarse.  Y ya decidieron jugar los dos con la nieve.  
Jugaron todo el día y cuando anocheció la perrita empezó a echar de menos a su familia, así como no tenía sueño se dedicó a olfatear el rastro de su familia, así busco toda la noche y ya de madrugada llegó a un hotel y empezó a ladrar su familia se despertó y se asomaron por la ventana y al verlo 
salieron corriendo a por la perrita.
Así la perrita con la mano alzada le dijo adiós al zorrillo que estaba escondido en la maleza cerca del hotel.  Y se dijeron adiós.  
Ya por fin, toda la familia junta, lo pasaron maravillosamente fin. 
Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor. 





miércoles, 30 de octubre de 2019

.*.El náufrago pescador, de Enricostro, (cuentos).



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El náufrago pescador, Cuentos.
Año 1302, un día, salió de las costas de España en Gibraltar, un humilde pescador, con su hijo de siete años.
Cuando un maldito vendaval lo sorprendió y revoloteo su barca entre ciclones tremendos, ellos solo les quedó agarrarse donde pudieron,
Resultado de imagen de barco destrozado por un vendaval
entre unas bravías olas, que destrozan el barco.
Julito, el niño, se golpeó y todo desapareció, en ese mar de terror, su padre lo buscaba, entre las maderas que quedaron esparcidas,
él no paraba de repetir,
¿Dios mío, mi niño, mi, niño.?
Sus lágrimas se mezclaron, con las olas del mar y se batieron entre aguas saladas.

Pronto se hizo la noche. Y el padre agarrado a un travesaño, del barco, quedó en total oscuridad.
En mitad de la noche, él gritaba su nombre,
¿Julito, Julito, hijo mío donde estás?
pero el silencio se adueñó de la oscuridad y el mar volvió en calma, quedando un manto de estrellas, en el cielo azul. Que se juntaban con el mar.

Así pasaron las horas y ya extenuado, ya se iba hundiendo, pues las fuerzas ya no lo sostenían,
pero cuando su boca, ya pisaba las aguas saladas, sus pies chocaron con unas piedras, que a tropezones, consiguió llegar a tierra.
Ala mañana siguiente, cuando el sol subía, este hombre empezó a reaccionar abriendo los ojos,
¿Julito donde estas,?Resultado de imagen de niño defallecido en un tablon en alta mar
Avía llegado a una pequeña isla, de canarias, que entonces estaba toda deshabitada, pero él no sabía dónde estaba.
 Se levantó de inmediato pidiéndole a DIOS que su hijo Julito estuviera allí, vivo.
Lo buscó sin parar, hasta que le dio toda la vuelta a la isla y allí, en la orilla, estaba sentado el niño aún desconcertado,
¿Julito gritó su padre?
y este, volvió la cara, se abrazaron, como si hubieran estado, toda una eternidad separados.Resultado de imagen de niño defallecido en un tablon en alta mar
Estuvieron allí muchos días, y meses, comían cangrejos y poco más,
ellos esperaban que los encontraran pronto, pero pasaron los meses.
El papá de Julito, se entretuvo en hacerle un pequeño muñeco de madera, de unos diez centímetros de grande, y se lo pintó con colorantes, de las plantas, pues era su cumpleaños, y así lo celebraron.
El niño jugó mucho con aquel muñeco, que su papá le hizo con mucho amor, así él hablaba mucho con su muñeco, y vivieron en una cueva muy grande y honda, que había allí cerca de la playa.Resultado de imagen de cueva grande cerca de la playa

Un día, unos pescadores pasaron por haya y los llamaron y viendo que eran ellos, se alegraron mucho, así que los subieron al barco, que ya iba lleno de pescado, y los llevaron hasta Gibraltar, y de allí hasta su casa.

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La familia se volvió loca de alegría, y lo celebraron con una gran fiesta.
Cuando llegó la noche, Julito, asustado, pues tuvo una pesadilla, se fue al dormitorio de su papá y le dijo,
¿papá he tenido una pesadilla?
¿si no te preocupes ven acuéstate con nosotros?
¿Sabes papá, me he dejado mi muñeco olvidado en aquella isla?Resultado de imagen de un muñeco de madera

Su papá para reconfortarlo le dijo,
¿no te preocupes allí en aquella cueva, estará muy bien?
y se echaron a dormir.
Pero fue pasando el tiempo y el niño, se iba a la escuela y a todos les contó aquella historia, que habían vivido los dos,
y todos los niños estaban encantados con él, ya lo tenían como un héroe.

Pero Julito, de quien hablaba mucho, todos los días, era de las aventuras que corrieron, en aquella isla, él y su muñeco de madera, que era casi un hermano para él. Imagen relacionada
…....................
En la isla, un triste muñeco, se pasaba días y noches, esperando a Julito, su hermano, que no llegaba nunca, y un día decidió salir de la cueva, preguntó a los cangrejos, que si habían

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Visto a Julito, y mi papá.
 Los cangrejos no sabían nada, buscó a una tortuga que Julito encima de ella, lo paseaba y la tortuga le dijo que no sabía dónde estaban.Una de las tortugas liberadas en Bovera

Y así por toda la isla, preguntándole a todos los animales, y nada.
Al día siguiente, escuchó a dos gaviotas que se decían la una a la otra, ¿sabes que en la costa de España hay un gran banco, de boquerones?

 riquísimos?

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¿Así pues, y porque no nos vamos allí?
¿pues sí mira?
a esto que el muñeco salió detrás de las piedras y le preguntó.
¿Oye habéis visto a mi hermano, y a mi papá, por algún sitio, es que llevo muchos días y no los veo?

Una de las gaviotas le dijo,
¿si yo lo vi se subieron en un barco y se fueron para allá fue el barco María Isabel que está atracado en Gibraltar?

¿A sí, y tú me podrías llevar con mi hermano?
¿si claro como no, y sé hásta en la casa que viven, pues ese día volaba yo por allí?
¿hay muchas gracias, volveré con mi hermano si bien,,,,? 
Así la gaviota, cogió una raíz seca y cogiéndolo de la cintura, se fueron hasta España y lo llevó a su casa y en el patio, lo dejó.Resultado de imagen de un muñeco de madera
¿amigo me voy, que se me escapan, los boquerones?
¿gracias, gracias?
Al poco rato llegó Julito del colegio, y cuando encontró a su muñeco de madera, se puso lo más de contento y desde entonces, jamás volvieron a separarse y se lo llevaba, todos los días, al cole,
FIN.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.
DA. J.DOIP.II,CO.98.











martes, 13 de septiembre de 2016

*El rey del mundo de Enricostro cuentos.






Un día un humilde trabajador de una ciudad cualquiera, se levantó una mañana y dijo:¨¡Dios, qué sed tengo!¨. Y de pronto le apareció un vaso de agua fresquita en su mano.
Sorprendido, no volvió a hablar en todo el día.
Al día siguiente se levantó temprano, para trabajar en su empresa. De un trabajo cualquiera, y dijo:¨ ¡Ufff! ¨. No tengo ganas de trabajar. Me siento cansado.
De pronto le vino otro vaso de agua coloreada y se la tomó, estaba calentita...
así como si fuera un té o algo así.
Esto le dio una fuerza, tremenda, y se marchó a su trabajo. se sentía grande y dispuesto a todo.
Ese día se fue andando y bío por la calle, muchas calamidades: vagabundos, madres mal vestidas, llevando a sus hijos al colegio, con una pinta deprimente...
¡Entonces dijo:! ¡Tengo que arreglar el mundo, yo seré el Rey del mundo!
Entró en su trabajo y dijo: Señores, yo seré el rey del mundo. Todos se partieron el culo con él. Sonrió y se marchó, como vino tan tranquilo.



A esto entraba su jefe y le dijo:¿Dónde crees que vas? ¡Me piro! ¡Soy el rey del mundo!
- ¿Así?! ¡Pues quedas, despedido, so capullo!
Él se marchó tranquilamente, se lo tomó muy en serio. Cogió su coche y se fue a la capital. Llegó a su gobierno, y cuando estaban todos los diputados en el congreso. Quiso entrar.
La guardia del congreso se lo impidió y sacó un palo fino, los tocó y los dejó paralizados. Entró tranquilamente, se puso muy flamenco en la cámara y en voz alta dijo:
¡Señores, yo soy el rey del mundo! Ya que no hay nadie que lo sea. ¡Pues entonces yo lo seré.!
Todos se rieron a carcajada limpia jajajajaj. Y el presidente de la cámara, dijo: ¡Echar a este loco de aquí, inmediatamente.!
Salieron muchos guardias, de seguridad y policías, todo el que lo tocaba quedaba paralizado, y así todos.


El presidente de la cámara, con su martillo, ordenó: ¡Silencio, silencio! Se armó un revuelo tremendo.
Este hombre dijo: Sí, su majestad, el rey gana X, ¿yo, como rey del mundo, ganaré el doble?
Todos echaron a reír y a burlarse de él, y uno le echó hasta una corona que hizo de papel. Este hombre se agachó, cogió su corona y se puso de pie y dijo: ¡Sois todos unos burros.!


De pronto todo el congreso, se convirtió en burros y como animales que son, todos se golpeaban dándose coces y rebuznando, así les duró su borricada todo el día.
Este dictó un documento que escribió la letrada, con el título "El Rey del Mundo"... y ponía redactado lo que ganaría, y en que cuenta debieran de ingresarse el capital.
Se marchó a otro país, e hizo lo mismo. Se presentó como el rey del mundo, y en el congreso hizo lo mismo... Europa, en todos los gobiernos. Él no entiende por qué, pero habla todos los idiomas, de este mundo; en cuestión de un mes era el hombre más rico.
En todos los gobiernos pidió el doble de salario que su Rey o Presidente. Fue a los Estados Unidos pidiendo lo mismo.
Era el hombre de burla y convertía en burro o en cabra según lo insultaban. Así los catalogaba hasta de gatos o perros, algunos. Pero eran unos gatos grandísimos, del tamaño de personas.



En todo el mundo había un gran revuelo. Pues había animales grandísimos que no existieron nunca por las calles.
Así este hombre llamado, el Rey del mundo. Decidió irse a un banco y dijo: ¡Soy el Rey del Mundo y quiero sacar treinta mil dólares, en billetes pequeños.!
Aunque fue raro para la cajera, que llamó al director del banco. Ella ya había metidos los datos en el ordenador, y le salió una cifra astronómica de capital. Al verlo el director se le cayó el semblante. Le dio todo lo que pidió, pues todo era correcto.



Salió y se compró un precioso traje de Rey de cuento. Con todas sus joyas puestas. Él salió a la calle sonriendo y muy orgulloso. ¡Jajajá! Se reían como si estuviera loco. Esto no puede ser, se decían. ¡Las personas! ¡Ja, ja, ja!
A todo el mundo que veía así, como vestido normalito, le preguntaba. Era de locos esto... En medio de Central Park, un Rey allí repartiendo dólares a montones. De pronto toda la plaza se llenó de gente, hasta la policía acudió, era un gran escándalo.
La policía hizo un cordón rodeando a este hombre. Hasta que llegó el jefe de la policía y quería llevárselo esposado, por escándalo público. Él no se resistió y quedó el policía paralizado y todo el cordón policial Así él quedó libre, de la gente que lo habían acorralado, pidiéndole dinero.


Todos quedaron detrás de la policía... él dijo: ¡Silencio! Y todos callaron ...no por su propia voluntad, sino porque lo mandó el Rey del Mundo.
Dijo: ¿Venir de uno en uno, y os daré mil dólares a cada uno... que realmente lo necesite, en su casa? ¿Pero si alguno miente al coger el dinero, se marchará siendo un burro.?
Todos quisieron entrar, se formó una gran cola, y de cada diez personas, salía un burro... y este, como no tenía manos, el dinero caía al suelo y lo cogía el siguiente y el siguiente. Así hasta llegar el dinero a la persona, adecuada.
¡La cola quedó vacía y la plaza quedó abarrotada de burros cagando! Ja, ja, ja



Se marchó de allí, y viendo su poder, se dirigió a un desierto Árabe, y a su gobernante le dijo: ¿Quiero hacer un palacio en el desierto, el más grande del mundo.?
Este se negó, por verse humillado, pues tendría que vivir siendo menos que él.
El Rey del Mundo soy... y me debes lealtad. Si no serás castigado. Mira las noticias y verás que pasa a quien me desobedece.
El gobernante, al entender, que sería peor, aceptó y le dio todo un desierto de miles de kilómetros.


El Rey del Mundo. Se fue a un ordenador y puso un anuncio, que le daría mil dólares al mes al que quisiera trabajar, en un desierto.
Día 25 de octubre, un avión saldría de cada aeropuerto, de todos los países, a las diez de la mañana, para los trabajadores. El rey contrató arquitectos, ingenieros en paro y miles de personas que fueron a aquel desierto... Grandes camiones, grúas y toda clase de herramientas para todos, cuando aquello se convirtió en miles de personas.
Él dijo: ¿Yo no engañaré a nadie, aquel que robe y malgaste su tiempo cobrará solo lo trabajado; no necesitáis que nadie os vigile, esto es solo divinidad o un buen sueño.?
¿Y a los administradores, tendréis tres mil dólares de salario? Pero hay de aquel que toque lo que no es suyo. Y engañe a alguien... será un burro hasta que Dios lo quiera. ¡Es todo! ¡¿Quiero el palacio más grande y más hermoso de todo el mundo.?

El Rey del Mundo. Se marchó de allí, dejándolo todo a la decisión del destino.
Recorrió todos los países pobres de este mundo, Afganistán, África, Estados Unidos, China, Europa, así en todos los países del mundo... y a todos los más pobres. Les soluciona la vida.
Arregló cosas, mejoró sus viviendas y les dio felicidad, y trabajo a todos. Las mafias querían atentar contra él, pero a él nada malo le llegaba jamás.
Ya nadie pasaba hambre en todo el mundo. Las enfermedades fueron mermando y nunca faltarían medicinas, allí donde nunca las hubo.
Promovió leyes en el mundo y sacó miles de personas de la cárcel. A todos liberó, menos, a los culpados por delitos de sangre, o malos tratos, o incluso a los violadores. Pero si salía alguno que otro, qué condenado por asesinato o violación... salió de la cárcel, pues por la divinidad, que no eran culpables, sino condenados injustamente.



Hoy por fin el mundo viviría feliz, y en paz. Si no fuera porque, todo esto es un cuento, de un poeta soñador: llamado. 
Enrique Nieto Rubio.



-Fin-

Enrique Nieto Rubio
*Derechos Reservados*
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 Silvia Regina Cossio Cámara.