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lunes, 4 de agosto de 2025

**El hombre que busco la libertad.

 

El hombre, en su desesperanza, quiso buscar su libertad y ya ven, se puso en camino, surcó montañas tremendas, valles insólitos, mares turbulentos, y toda clase de bosque, hasta perderse en el finito mundo, por el vívido.

Se adentró, en un inmenso valle de yerbas frescas, y amapolas. Necesitaba descansar, pues pronto se haría la noche.

Soltó su mochila, y sacó una pequeña tienda de campaña, y con su pequeña hornilla, se preparó una buena cena. 

Ya adentrándose las una de la noche, se quedó un rato mirando el cielo, lleno de estrellas, maravilloso.

Él jamás imaginó aquel momento, pues fue su primera escapada, al mundo de la soledad, que él lo llamó la libertad, 

Qué ilusos somos, pues de día nuestros pensamientos son unos, y en las noches todo lo contrario.

Se metió en su tienda, ya para esperar un nuevo día, pues la soledad, aunque él la quería, los humanos no nacimos para vivir solos, pues si o si los fantasmas del pasado nos visitan, en esas noches silenciosas y oscuras.

En su oscuridad, solo un pequeño silbido de la brisa en el roce de la hierba, le recordó a Marilud una jovencita que, un día en la playa, consiguió enamorarlo, pues la chica, acampada cerca de él, le provoco toda clase de pasiones con esos gestos que ella le mostraba sus intimidades, simuladamente que solo él viera. 

Él, ese día se emborrachó de deseos y pasiones, él aquella tarde se levantó un momento, mirando hacia la playa, emocionado por esa provocación de aquella chica, mientras en ese momento, llegaron los papás de ella y se marcharon sin más, el cuándo se volvió ella ya no estaba, mirando hacia todos sitios creyó que pudo ser una alucinación.

De aquí los fantasmas del pasado, él sonreía en su soledad, agarrado al saco de dormir hasta quedarse frito.

A la mañana siguiente comenzó su visita por la naturaleza y se adentró mucho más en un bosque que apartando la maleza, pues el camino se perdió.

Choco contra una alambrada, dijo:coño, que es esto, así que la rodeo un par de kilómetros que tenía y que casualidad que tiene la vida que viendo a través de la valla, a tantas personas ya no quiso continuar con su caminata. Era casi las siete y decidió acampar dentro del campin, pago su entrada que por ser solo una tienda de campaña pago muy poquito. 

Ciertamente, disfrutó con todo aquello, pues había muchos niños y lo pasaban divinamente.

Montó su tienda y decidió, darse un baño, en la piscina que estaba llena de personas, pues ese día hacía mucho calor, ya de noche se sacó su hornillo y se sacó unos choricitos que al freírlos soltó un aroma exquisito, el lleno todo el campin provocando el hambre a todos.  jajajá,

él se lo comió casi todo, pero una chica atrevida se asomó por un lateral de la tienda y le dijo:¿me das un trocito, de chorizo? Él sin mirar, ¡si toma!, y ella lo cogió como era bastante de noche, que solo un pequeño campin alumbraba al fondo de su tienda, él dijo: siéntate si quieres, ella se sentó y cosas que tiene la vida, ella se le abrió de piernas con un pantalocito algo olguero, y él la miró y viendo que era la misma chica casi se ahoga con la comida que ella tuvo que ayudarlo a respirar.

Tú eres el chico de la playa, verdad dijo ella:

¿Que haces tu aquí chico?, él le dijo:¡eres una provocadora, lo sabes!, ella se echó a reír¡si me encanta! 

Así comenzaron a charlar y se tiraron casi toda la noche, ya cansados y tumbados, se quedaron durmiendo los dos. Al día siguiente ya no se despegó el uno del otro, salieron a bailar a una discoteca y el amor se adueñó de los dos, terminando haciendo el amor, en aquella tienda de campaña fin.

Enrique Nieto Rubio. 

Derechos de autor.

 

domingo, 26 de mayo de 2024

**Una historia imposible.

 Una historia imposible

Os situaré en aquellos momentos vividos.
En todo el mundo la dejadez de las infraestructuras era muy intensa, y había una crisis muy grande que nadie era capaz de arreglar.
Y esto es lo que me pasó a mí.
Yo paseaba por un puente de piedra, así como un puente veneciano parecía.

Yo era muy mayor, así como ahora o algo más, jajajá.
Llevaba un disco de plástico de estos que lo lanzabas y jugabas con él.
Al pasar por el puente, se me escurrió y se me cayó al vacío, sin poderlo coger, pues era de mi nieto.
Por un lado, del puente, yo me asomé y estaba muy hondo y no había por donde bajar; era una rampa hecha de piedras y escurridizas.
Uffff, no me lo pensé y bajé, y mientras bajaba, iba viendo que no había por dónde subir, y me asusté, pero tenía que coger este disco.
Abajo, en una gruta, allí estaba y conseguí cogerlo; ahora el problema era cómo subir.

Me eché las manos a la cabeza después de guardarme el disco por dentro de la camisa, y mirando a todo alrededor, no sabía qué hacer.
Mirando, vi que la mitad de este puente estuvo en reparación con unos tabiques en la mitad de sus arcos y todo el puente parecía que se estaba derrumbando, pues había unas grietas en sus arcos tremendas; de por sí, el puente estaba cortado al tráfico de vehículos.
Toda el agua que por allí pasaba estaba muy sucia y con basura, como si metros atrás estuviera taponada; todo eran babas y verdina escurridizas en sus piedras.
Ya estremecido al volver la cabeza hacia la izquierda, vi un poco más abajo, en una grieta, como una caja cuadrada de unos treinta centímetros, y decidí bajar a por ella.
Estaba bastante sucia, y la subí hasta el pie del arco que tenía allí un descansillo.

Unos trapos que allí había enganchados, que alguna vez el agua arrastró, cogí uno y, sentado en una de aquellas piedras, me puse a limpiarla...
No sé qué era, pero tenía una tira de pilotos, en su centro, como un reloj; alrededor de ese reloj, símbolos de cosas entendibles, algunas, y un símbolo de un humano, otro de rayos rarísimos...
En fin, muy raro.
Cuando terminé de limpiar, tenía por detrás un saliente como si fuera una batería y un cable desconectado, que por supuesto conecté, pues soy demasiado curioso con estas cosas...
Este artefacto comenzó a encenderse todas sus luces y un sonido de pís, pís, pís; pues eso, pensé, que sería una radio vieja y muy antigua...
Así que lo manipulé y le di a la ruleta de aquel reloj y lo puse en construcción, pulsé un botoncito rojo que en su centro estaba y no se lo van a creer...
De pronto todo comenzó a moverse y todas las paredes del puente, y todo se encajonó en su sitio como si fuera nuevo, y todo el entorno lo mismo cambió de pronto. Uffff, me quedé soplando enfrente, este aparato sobre esta rampa de piedra, y dije: "Unos escalones, aquí", y se formaron estas escaleras hasta la cima del puente... Soplaba y soplaba, no me lo quería creer. Jajajá y miedo a la vez.
Subí por aquellas escaleras escondiendo esta máquina con aquellos trapos, y desconectando de aquel cable, y me fui hasta mi casa...
Iba temblando... El puente al rato se inundó de personas, de policías, bomberos y de todo, como si de un gran desastre hubiera sido...
Llegué a mi casa todo asustado, escondiéndome como si de un asesino se tratara, agachado en un rincón y mirando con los ojos desorbitados.
Salió mi señora de la cocina y ella, como siempre, me trata como si estuviera loco.
¿Qué haces ahí, escondido? Anda, sal de ahí, que tú no estás bien en...
Salí muy despacito y le dije: "¡No te lo vas a creer lo que me ha pasado!".
Venga, dime el qué.
¿Mira lo que me he encontrado?
¡¿Qué es eso?!
¿Creía que era una radio, pero no lo es?...
Le puse aquel cable y lo encendí pensando todavía que sería un cuento... y le dije: "¿Esto sirve para arreglar cosas y restaurarlas?". —Anda ya —me dijo—, tú ves, no estás bien de la cabeza...
Déjame hacer un experimento...
¿Desnúdate, completamente?
¡¡Y una mierda!!
 y hazlo, verás qué pasa; ella no quería, así que lo hice yo.
Me desnudé delante de ella, puse la caja frente a mí, el símbolo de humano, y pronuncié: treinta años de edad, pulsé el botón, joder, aquello funcionó perfectamente.
Joder, tenía treinta años que mi señora quedó alucinando al verme, ese cuerpazo de chava lote...
Así que ella hizo lo mismo, se desnudó, lo puse en veintisiete años y le di. Uffff, qué hermosa que estaba...
Ya nadie nos conocería ni la familia sería un follón tremendo, pero nos dio lo mismo...
Se me ocurrió también salir a la mezquita; aquí hay unos arcos con rejas, en que hay pinturas grandísimas que ocupan todo el testero de la pared, y ya no se ven las obras por el deterioro del tiempo...
Así que, sin dar explicaciones, enfoqué la máquina en restauración y pulsé el botón. Ufff, todas las imágenes quedaron como si las hubieran pintado hoy mismo.
Aquello les ha encantado a todos que hasta las noticias han salido, pero yo me largué antes...
La mezquita, toda llena de periodistas y muchos críticos, pero como la restauración es perfecta, no saben ni qué decir.
Todos preguntan quién los restauró, pero nadie sabe nada. Esto supongo que vale muchos miles de euros.
Así que me ofrecí como restaurador de obras imposibles y vaya que fue fantástico, ganando mucho dinero en todo el mundo.
Me llamaron hasta en el Vaticano, que tenían cientos de obras escondidas en los sótanos, que ya sus imágenes estaban completamente borradas...
Todos los museos sacaron otras obras muy vistas, poniendo las obras restauradas, y todo fue un éxito para la economía mundial, que empezó a moverse en todo el mundo...

Yo todas las obras las restauré en habitaciones cerradas y sin luz por si había espionaje...
Ya el mundo comenzó a funcionar; se tuvieron que reiniciar los países, reconstruyendo vías, carreteras y puentes, además de los aeropuertos. El tráfico entre ciudades era tremendo por tierra, mar y aire; los trenes, llenos de personas.
Aquí en España, en el Museo de Bellas Artes, se ha sacado un cuadro de tres metros por cinco, guardado en su sótano tan deteriorado que hasta la tela está rota, ya desahuciado por el museo, entre muchas obras.
Es titulado, el paraíso terrenal, ya olvidado por el mundo. Antes de restaurarlo, ordené que lo colgaran en el mejor salón del museo; cerraron todas las puertas y me cercioré de que nadie viera nada. Bueno, un listo puso una cámara y un móvil grabando que, al revisarlo todo, lo descubrí.
Cogí las dos cosas y las tiré por la ventana que da a un patio...
Esta obra fue superfamosa y ahora todo el mundo querrá verla.
Muchos museos se plantearon no cerrar nunca ni los domingos.
Hay otras cosas que me dan mucho miedo, pues quizás quien la inventó vio que era demasiado peligrosa para todos, y quiso destruirla tirándola por aquel puente.

Cuando pasó todo esto de los cuadros, probé con restauraciones de vehículos antiguos y también tuvo mucha demanda.
Alguien me llamó, que querían restaurar algo muy peligroso, una puerta estelar en la NASA.
Y decidí desaparecer, por un tiempo, con mi señora...
Guardé aquella máquina en la caja de un banco, y desconecté aquella batería que me llevé a mi nuevo domicilio en mi chalé junto al mar. Allí la enterré debajo del chalé en un cobertizo secreto.

Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.
DA.V.DODJ.II.VM.98.
No os cuento lo de mi mujer, pues sería un pecado muy gordo...

lunes, 10 de octubre de 2022

.*.Casilda después de su fracaso vivido, de Enricostro.


Casilda, después de una larga huida, de un matrimonio fallido,
por un mal vivir que su esposo le daba.
Decidió separarse y huir a Francia,
Aquí, en esta cafetería, escucha una conversación de otra pareja y hablan de ese amor tan bonito que ellos tienen,
ella los mira de refilón y recordando a aquellos tiempos donde pudo ser feliz, pues solo lo fue en su noviazgo con su marido.
Ella suspira mientras sostiene una taza de café, y en sus piernas sostiene un libro, que ni lo mira siquiera.
Pronto recibirá una visita de un primo de Clara, una buena amiga, que se vino hace muchos años a vivir aquí.
Bueno, él ya viene bien informado por su prima, que le ha dado una foto suya,
él, sus intenciones son enamorarla, pues le ha gustado mucho en la foto.
Casilda tenía muchas dudas en esta cita, pues pensó, que no saldría nada bien, se levantó para marcharse y en ese instante, apareció ese hombre fornido y fuerte y además tan guapo que casi se les cae hasta las braguitas al suelo.
Se le aflojaron las piernas y se tuvo que sentar,
su corazón latía a mil por hora.
Él se le acercó mirándola a los ojos y dijo:¿qué tal estás.?
ella no pudo ni contestar, pues no savia que parte de sus anchas espaldas mirar.
Creyó desmallarse, él la cogió del hombro y dijo:¿estás bien?
¡Si perdona por un instante, creí que subí al cielo, porque me había muerto, eres un Ángel verdad!
:¿bueno, más o menos soy bombero jajaja?
Ella miró sus bíceps y parecían que les iba a explotar.
¡Podemos pasear, dijo ella!:¿claro que sí respondió?
así pasearon por la playa y él le respondió:¿sabes estoy enamorado de ti desde hace un año.?
¡aja y como es eso!
¿pues mi prima me dio una foto tuya, y me enamoré de ti.?
pasearon durante horas y se contaron todos sus aciertos y desdenes.
Sobre las nueve, él le dijo quieres comer,
ufffff ella miró para arriba que todo el cielo estaba lleno de estrellas, y con esos moritos deliciosos le dijo:¿si me muero de hambre.?
Allí, frente de ellos, en el paseo de la playa, estaba un gran restaurante de lujo, entraron y nada más entrar todo iluminado, con unas lámparas superlujosas, y de pronto apareció el chef:¿van a cenar? Él contestó:¡sí, por favor!
:¡Por aquí, señor y señora!
se sentaron en una gran mesa de cristal, y ella le dijo a él:¿me excusas necesito ir al baño.?
Un camarero que atento estaba le dijo:¡por aquí, señorita!
ella entró en el baño, que era más grande, que toda su casa, alucinando y soplando por el acontecimiento.
Pues ella era una mujer modesta y sencilla, jamás había visto tanto lujo junto ni en películas.
Entonces pensó ´´uffff ´´:¨¨ yo no tengo dinero solo para el autobús, no sé qué hacer.
Estuvo un ratito asimilando a aquello y salió bien maquillada, aunque era tan bonita que no le hacía falta,
ella se sentó a su lado y le dijo bajito: e inclinando su cabeza hacia él:¿oye cómo te llamas? ¡Juan!, ¡Juan no tengo dinero para pagar esta cena!
Él, casi rozándole, con los labios, le susurró, no te preocupes, que fregáremos todos los platos, para pagarlo,
ella soltó una carcajada jjjj. ¡Perdón dijo ella...!
Él, como la vio tan preocupada por aquello, decidió tomar las riendas de la comanda.
Aunque de todo lo más caro, él le iba preguntando si les gustaba o no, así que en dos minutos la mesa estaba llena de deliciosos platos, y el mejor vino.
Bueno, se pusieron las botas comiendo y charlaron y rieron, más fue una velada maravillosa, tomó el mejor de los postres, y fue como una gran princesa, quedo coladita por él.
De pronto sonó una romántica melodía y él le dijo:¿vamos, se levantaron y entraron en otro salón contiguo, era una preciosa discoteca, y en esa penumbra bailaron barias canciones durante una hora más o menos?
ya ella se encontraba cansada, pues fue un día muy largo para ella, él le dijo:¿estás cansada verdad.? ¡Si bastante!
:¿quieres que nos vallamos? ¡Si por favor!,
ella pensaba que tendría que coger el tranvía de las una más, ya se temía lo peor, era demasiado tarde.
Y al salir se asustó mucho, jamás estuvo tan de noche por las calles,
Él, cuando se levantó, dijo a un señor que estaba en el fondo del restaurante:¿adiós papá, ya hablamos? ¡Vale!, a esto casi con señas, pues todavía avía personas en él. .
Ella se quedó con la boca abierta, pues esa cena valdría más de mil euros.
Se sentaron por un instante en un banco del paseo, él le dijo:¿Casilda, no te voy a dejar marchar ya tan tarde? ¿Así que te propongo que nos vayamos a mi casa vale, pues te veo agotadísimo.?
Ella dijo:¡gracias, estoy que me caigo de sueño!
la tuvo que coger de la cintura, y ella le parecía volar, no se dio ni cuenta, cuando de pronto ya estaba en una gran cama descansando,
pues el mismo restaurante, tenía un hotel de él.
De madrugada se hacía un pis y abrió la puerta, y allí descansaba, aquel armario ropero¡…!, hizo un pis y se volvió a su cama y ya hasta el día siguiente.
Desayunaron y desde entonces jamás se separaron y fueron felices para siempre.

Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.
IO,IO,DODD.DD.IC.




lunes, 13 de febrero de 2017

.*.Carina La muerte enamorada de Enricostro.(relato).

Carina, una chica de veinte años en la mañana del día 1 abril 2017, ha sufrido un lamentable accidente de coche... mientras iba conduciendo por un paraje en Cazorla.
La han encontrado casi moribunda dentro de su coche, el cual quedó completamente destrozado.
La han llevado al hospital, pero la Santa Muerte, que es muy caprichosa, ha aparecido al tercer día de su ingreso.

Se está muriendo, después de amputarle una pierna, ya la gangrena, que le ha subido al cuerpo.
La muerte al verla se ha enamorado de ella, y con su uña larga la ha tocado. Ella ha abierto los ojos.

Y la muerte le ha dicho:
¡¡Ya te estás muriendo, ven sal de tu cuerpo y mírate.!!
Ella ha salido flotando y se ha mirado toda destrozada y negra, por la infección.
Ella se ha aterrado de como se ha visto.

La muerte le ha dicho:
¡Me he enamorado de ti, locamente!
Te propongo sanarte y que te vengas conmigo, para siempre... en esta vida, o llevarte a las tinieblas para los restos de tu muerte.
Ella ha respondido:
¡¡Me iré contigo, pues no quiero morir.!!
Ella en este momento se acordó de aquel cuento de la bella y la bestia ¡Pues peor es morir!
La muerte la hizo retroceder cuatro días, horas antes de estrellarse, y cuando iba a entrar en su coche, le ha dicho:
¡¡Vayámonos!!

La muerte la tomó en brazos y volando se la llevó a un tremendo palacio.

Allí le hablaba de amor, de lo mucho que la quería; pero como cualquier mujer que no conoce a un hombre... ella le rechazaba. 
No obstante, la muerte fue paciente y no la atosigaba, diciéndole siempre: 
¡¡No tengas prisa, come y duerme, mañana nos veremos!!
Así fue, al día siguiente la muerte bajó de su aposento, y la saludó cariñosamente a la vez que su rostro iba cambiando.
Se estaba transformando, en un guapo hombre.
Ha pasado una semana, y la muerte ha descuidado su trabajo, pues, solo está para ella.
El mundo ha sufrido un gran caos.
Nadie muere desde más de una semana. Los hospitales están saturados de personas, enfermas y heridas de muerte que no mueren. Se agotan las medicinas, en todo el mundo.

Las guerras están costando miles de millones, en balas bombas y demás, pues nadie muere.
Las personas de las ciudades de clase baja y media, se dedican a robar de todo... en las grandes y chicas superficies.
La policía de todos los países, tienen orden de tirar a matar.
Esto acarrea cientos de heridos, de graves personas heridas por balas, que en los hospitales ya no pueden socorrer.
La seguridad social se hunde en su economía.
Las residencias de ancianos están abarrotadas, y no tienen medicamentos, así que muchos están sufriendo una muerte lenta y sin poder morir.
Se hunden las economías alrededor del mundo y la bolsa se desploma. Miles de conflictos en las calles, y más heridos todavía.
El padre y jefe de la muerte, ha dicho:
¿Qué está pasando?


Ha buscado a su hijo en su palacio...
¿Hijo que está pasando, por qué no muere nadie?
¡¡Padre me he enamorado!!
¿Pero de quién?, ¡tú no puedes enamorarte de un humano!
¡¡La quiero padre!!
En ese momento la muerte extendió su brazo, abriendo las puertas del cobertizo, y allí estaba esa hermosa muchacha.
El padre la miró y no dijo nada, solo agregó:
¡No te preocupes, yo me encargo de todo!
Así el padre se marchó y para que esto no volviera a pasar, buscó un asesino de la guerra nazi, el peor de todos. Lo levantó de su tumba y le dijo:
¡Tú serás la muerte, pero no te daré ojos, así no podrás ver a nadie en esta vida de los hombres!

¡Y ahora sal fuera, y arregla este desbarajuste!
¡¡Sí amo... como vos mandéis!!
Así la muerte se fue apareciendo, por todos los hospitales, dando muerte a cuantos les tocaba; en las guerras hizo lo mismo, se paseó por las residencias de ancianos, acabando casi con todos.
Aquí se pasó un montón, y en las calles morían a cientos... a manos de policías de todos los países.
La bolsa se restableció y de pronto el mundo entero comenzó a relajarse.
Pero esta nueva muerte tenía ganas de más sangre, y se dirigió al palacio de su amo, para darle muerte a la chica.
El hijo de la muerte, ya era un guapísimo hombre y por fin se habían enamorado los dos.
Cuando se disponía a darle muerte a ella, entró él y le dijo:
¿Qué estás haciendo?
¡¡Soy la muerte, y me dispongo a llevármela!!
¿Quién te crees que eres? Estás hablando con la muerte, yo soy el príncipe de las tinieblas.  Lárgate de aquí. !!
¡Alzó la mano y lo destruyó, completamente. Llamó a su padre y le dijo:
Padre la muerte que has mandado, vino por mi amor y a tu enviado he destruido.
¡Bien hecho, hijo mío!, se ha pasado de sus obligaciones, buscaré a otro que sea más benevolente.
Y efectivamente así fue, el nuevo encargado de recoger almas viejas y personas con serios problemas de salud, solamente actuaba cuando la hora de recogerlos había llegado.
Así los dos fueron muy felices en la tierra, para toda la eternidad... pues ellos jamás se harían viejos
"Moraleja"

De este relato, es que cuando parten nuestros afectos, si bien es cierto, es muy doloroso; si esto no ocurriera, al final todos terminaríamos sacándonos los ojos unos a otros.

Enrique Nieto Rubio
Derechos de Autor.
Colabora en imágenes,
Silvia Regina Cossio Cámara.

martes, 24 de enero de 2017

.*.Chamaca un pueblo maldito de Enricostro.


Año 1305, aquí por entonces, vivían diez familias en este pueblo perdido.
Donde los cuatreros y los bandidos hacían lo que querían.


Mi nombre es Sócrates, vivo con mis padres y mi hermana Virginia. Aquí en una granja a las afueras de este pueblo. 
Mi mamá Virginia es Irlandesa, y mi papá es de origen Americano y se llama Jonathan; y mi hermanita Virginia como mamá.
Mi papá tiene los mejores caballos de toda la comarca, y aquí vienen de todos los estados a comprar los mejores ejemplares.
Mi papá se vino siendo un muchacho con mucho dinero, que heredó de sus padres, y aquí ha comprado doce mil hectáreas, un gran sitio para criar caballos.
Justo al lado, en el ala norte de la granja, hay una pequeña mina de oro, que apenas sacan nada los del pueblo.
Aquí apenas hay nada; una cuadra, una herrería, un bar, la tienda y varias casas. Yo vengo con mi padre y compramos cosas en la tienda.
Año 1310 esto es tremendo, se ha encontrado oro pegado a la granja y mucho, los revuelos son tremendos, todos quieren la mina, pero ya se mete en nuestra propiedad. El pueblo ha crecido tremendamente, pues vienen de todos sitios a por el oro.
Ha llegado al pueblo un matón, con muchos hombres, quieren nuestras tierras; pero papá se niega a venderlas, va a explotar el mismo, la mina.
Así que ha contratado a muchísima gente, para que trabajen para él, y se ha traído a los pistoleros más rápidos del oeste.
Año 1315, yo tenía cinco años entonces y mi hermana cuatro. En esta noche, algo ha pasado... la granja ha salido ardiendo, y no nos encontramos. ¡Todo es fuego y humo!
Alguien me ha recogido y me ha llevado.
Hoy vivo con una tribu de indios, aquí en la montaña. Ellos, por las noches, me cuentan lo que ha pasado... que mis padres han muerto.
El jefe indio cuenta que era un gran amigo de papá, y que iban de caza siempre.


Así que aquí vivo agarrando a mi caballo por los pelos y montándolo al trote.
Han pasado muchos años ya, de todo aquello, ya casi ni me acuerdo.
La Tribu ha emigrado mucho más al norte, adentrándose en un inmenso bosque de pinos...
Esto es precioso, cazamos todos los días, tengo un buen arco, del Gran jefe, que me ha regalado.
Le llamó abuelo, desde pequeño. Pero ha muerto muy mayor.

Ahora tengo veinte años y he decidido dejar la tribu y marchar al viejo pueblo, a ver qué pasa, pues se oyen rumores que mi madre está viva.
Llevo cabalgando varias noches con sus días, y ya estoy cerca, pero no sé dónde estoy.
Viajo con mi hermano, de sangre Chéster, hijo del viejo jefe.
He entrado en el pueblo. Es muy grande nada parecer como yo lo recordaba.
He preguntado por mamá, y nadie la conoce, solo un viejo granjero, me ha dicho, que a las afueras del pueblo, vive una señora muy mayor, con una muchacha.
Voy a ir, pero estamos agotados y pernoctamos en el hotel.

Ya empiezan los problemas, no dejan entrar a mi hermano. Así que marcharemos a la casa a ver si tenemos suerte.
Hemos llegado a la casa, se han asomado con desconfianza por la ventana, y no nos quieren abrir. Y es que los indios imponen un poco ¡jajajajja!
Así que a gritos he preguntado:

¿Es la señora Virginia?
Ha abierto con desconfianza la joven, y ha dicho:
¡¡sí, quién es!!
¿Soy yo mamá... tu hijo Sócrates?

Mi hermana ha salido corriendo a darme un abrazo. ¡¡hermano soy yo Silvia!! ¡¡pasar, pasar!!

¿Madre, cómo estás Me dijeron que todos murieron? ¿Mira, este es mi hermano de sangre, el hijo del gran Jefe de la tribu... el amigo de papá, ¿no te acuerdas?

Mi madre está tan mayor, que apenas si recuerda.

¡¡Ven hermana!, cuéntame, ¿cómo está todo!!
 ¿Qué preciosa eres?

¡¡Ay, hermano, han matado a papá y nos han robado la mina!!
¿Pues esto va a cambiar? ¿Por qué ustedes ya no están solas?

Al día siguiente, mi primer paso fue ir al Sheriff, a reclamar mis tierras y la mina de papá.
Pero todo está en contra, pues el Sheriff tiene miedo; pues ese tío es muy importante en el pueblo... aunque los tiene a todos explotados. Ninguno moverá un dedo.
Ha llegado un mensajero del pueblo indio a casa y dice:
¡El pueblo Indio, se muere de hambre! Y eso no lo voy a consentir. No soy muy bueno disparando, pero tendré que aprender.
He mandado un telegrama a los viejos amigos de papá, los pistoleros que él tenía; pues cuando murió... por lo visto todos se tuvieron que marchar, y ahora no sé qué va a pasar.
Me han contestado. Que recibiré una visita pronto, así que voy a esperar.
Pasados tres días han llegado unos forasteros al pueblo, con cara de matones. Han entrado en la cantina y se han puesto al lado mío, son muy jóvenes, pero todos llevan dos pistolas doradas.
Esto me inquieta, pues yo solo soy un cazador de venados, y  poco más.
Se ha desabrochado la chaqueta, dejando fuera su pistola dorada... la gente está asustada, se han marchado todos; y yo no me podía mover de allí. Estaba acojonado-
El hombre le ha preguntado al camarero con muy malas pulgas:
¡Conoces a Sócrates!
Este asustado me señaló con la mirada... y muy despacio con la mano en el revólver, me miró.
¡Conque tú eres ese, que buscamos!
Ufff!, yo sudaba a chorros. ¿Si yo soy, Sócrates?
¡Bueno, somos los hijos de los amigos de tu padre, nos has mandado un telegrama, verdad!
¡Así pues, sentémonos y cuéntanos qué te pasa!

Marchamos a casa y mi querida hermana nos preparó unas exquisitas fabadas, que las hace maravillosamente por lo visto.
Mi hermana les ha contado cómo mataron a papá, ellos quemaron la casa, y después dice que lo arrastraron por todo el pueblo... con un caballo hasta que murió; y que fue horrible
Uno de ellos dijo:
¡Pues habrá que hacer algo!, verdad!
 Mientras los tres se miraron con Carola de malos, muy malosos.

Yo les expliqué, que no era nada de rápido disparando y mi hermano tampoco.

Uno de ellos dijo:
¡Eso tendremos que solucionarlo Pero además necesitaremos más hombres!

Mi hermano avisó a los mejores hombres de la tribu, pero que no podían venir con sus vestimentas... para no armar un conflicto con los indios, ¡esto será la guerra!

Más adelante me han dicho que el rubio es el Marshall de Oregón, y que es muy bueno disparando.

Nos han llevado a mi hermano y a mí, a las afueras a disparar, y nos han dado dos revólveres como los de ellos, con los mismos trajes, y unas estrellas de Sheriff; así que ahora somos los ayudantes del Marshall... Pues dicen que todo estará dentro de la ley.

¡¡Mañana visitaremos al gran hombre ese!! Con los documentos, reclamando el rancho y toda la mina... con todo el oro sacado hasta hoy.

Esto irá por escrito, y lo presentaremos.

A la mañana siguiente, nos preparamos para la gran visita.

Justamente habían hecho una tremenda casa, donde estaba la mía; con columnas de mármol y supergrande de tres plantas, era blanca y preciosa, ¡sí!

El Marshall, iba en el centro algo adelantado, cuando llegamos a la finca... era una gran valla al principio, y después al entrar con unos preciosos jardines y una gran fuente de mármol.

Él nos dijo:
Marshall, esperaremos todos aquí en la entrada, ¡que a nadie se le ocurra pasar de la alcáncela!

Yo solo entraré, ¿entendido?

Así el Sheriff entró muy despacio con la placa en la mano, diciendo:
¡Soy el Marshall, y traigo un documento de desahucio a nombre de tal y tal!

Así él explicó todo sin bajarse del caballo, ni siquiera.

Habían salido al menos diez pistoleros de dentro de la casa, con este hombre y bien armados, con escopetas y todo.

Él muy bien vestido y con un gran puro, este lo escuchó y después le dijo al Sheriff:

¡Ahora mismo, sales de mi propiedad o te muelo a tiros!, ¿entendido?

Todos levantaron los rifles apuntándole, este cejo hacia atrás con su caballo, sin quitarles la vista de encima y mientras se alejaba, dijo: ¡Esto es en nombre de la ley, volveré!

A si se marcharon para planear un ataque, en condiciones y una buena estrategia...

Al día siguiente, marcharon bien armados, dispuestos a sacarlos de allí. ¡Aquello sería brutal!

El Sheriff sacó unas bombas de humo caseras muy eficaces hechas por él... ¡va dispuesto a todo!

Mientras todo se preparaba, a la mañana siguiente nos contaron que días después de la muerte de sus padres, abandonaron el lugar, pues ya no tenía sentido luchar para nadie.

Al acampar de noche por el camino les prepararon a sus padres, una emboscada y los mataron a todos en la oscuridad.

Esto era una forma de venganza.

Así partieron a las ocho de la mañana, todos estaban esperando. Nos postramos en la entrada a tiro limpio... aquello fue una masacre.

Toda la finca la teníamos rodeada, hicimos varios alto el fuego por si querían rendirse; pero era inútil, pues había hombres en todas las ventanas y en el tejado. Todos iban cayendo uno a uno, pero ellos seguían disparando.

El Sheriff decidió entrar por la valla y tiró todas las bombas por las ventanas; todo aquello empezó a explotar tremendamente y la casa comenzó a llenarse de humo por todos los sitios; había humo por los cuatro costados.

Conforme iban saliendo, iban muriendo a tiros, así que cuando solo quedaba este y su familia, el Sheriff hizo un alto el fuego... y salió este maldito hombre detrás de su mujer y sus dos hijos, con las manos en alto, para entregarse.

Pero cuando bajo el primer escalón no le importo su familia y comenzó a disparar, y los demás respondimos. Así hasta que murieron todos.

Días después reclamamos legalmente la mina y el banco lleno de oro. A mi hermano y toda la tribu los arreglamos para siempre, ¡jamás pasarían hambre!

De ahí que se formó un gran pueblo en la montaña, con hermosas casas que se llamaría: Chamaca Dos Sítis.

El Sheriff no quiso aceptar ni un dólar, pero se quedó en nuestro pueblo, como Sheriff con sus dos ayudantes.

Claro que más tarde, cobraron lo suyo y más, que hasta socios fueron nuestros.

Enrique Nieto Rubio.

*Derechos Reservados*

sábado, 16 de enero de 2016

*Dolores, una mujer perdida, de Enricostro.

Dolores se casó, a los quince años, con un gallardo militar, en tiempos de guerra.
Su esposo fue ascendiendo grados militares, hasta llegar a Coronel de Infantería.
Transcurrieron duros años de dolor y fatiga. Pues la guerra era muy dura, haciendo muy difícil que compartieron tiempo de calidad.
Así pues, Dolores... cuando su esposo regresaba, gustaba de estar con él, y compartir momentos llenos de pasión con su amado.


Un día, comenzó a sentir algunos malestares, y cuando acudió al médico, este le dijo, que estaba embarazada.
La chica se sentía totalmente feliz, pues ese bebé era fruto de su gran amor.
Pasaron los meses y dio a luz un niño precioso. Como era usual, su esposo, que estaba luchando en el Sahara, no pudo estar con ella.
Pasados un tiempo, al coronel le concedieron licencia y pronto marcho a casa con suma ilusión, pues ambos se profesaban un gran amor.
En los últimos meses, solamente habían podido expresarlo diariamente a través de cartas de amor... y esto era suficiente para Dolores, y así sentirse muy feliz.


Cuando el coronel conoció al bebé, estaba muy feliz... pues era hermoso y muy sano. Lo celebraron por todo lo alto, pues ofrecieron una gran fiesta, invitando a familiares y a todos sus amigos.
Más el coronel tuvo que regresar, pues a media noche le llamaron por teléfono, informando que debía de volver de inmediato.
Dolores, quien era una chica preciosa, bella como pocas... y apoyaba a su esposo todo el tiempo; así pues, igual lo despidió feliz.


La pareja vivió durante mucho tiempo así... él iba y venía; hasta que de nuevo, en una de las visitas de su marido, ella volvió a quedar embarazada... en esta oportunidad nació una niña preciosa.
Tal como era su costumbre, la pareja se seguía enviando cartas de amor... pero por alguna razón, estas no llegaban a destino... tanto ella como el coronel desconocían que esto estaba sucediendo. 
La falta de entrega de las cartas, era debida a que el batallón del coronel estaba fuera de combate... todos desaparecidos.
Un año después, Dolores recibió una carta de Intendencia, en la que le informaban:
-Señora Dolores, dentro de seis días... el sábado; su esposo volverá a casa de licencia, y regresará en una ambulancia.


Hasta ese momento, ella desconocía que su esposo, regresaría derrotado y en silla de ruedas para siempre; pues en la cruenta batalla, perdió las dos piernas y uno de sus brazos.
Ella se enteró justo antes de que él arribará, por medio de otro soldado, amigo de la familia.
Para Dolores fue un duro golpe, y lloraba todo el tiempo; más no le importaba, solo quería que su amor llegara, y abrazarlo sin importar como estuviera.
Más en tiempos de guerra, la vida es injusta con todos; y sin importar que algunos ya estén heridos de muerte... se les busca para darles el golpe mortal.


Pues tal como habían anunciado, llegó la ambulancia el sábado tarde; esta se detuvo frente a la puerta de su casa. Dolores ansiosa y emocionada esperaba en la acera, a que sacaran a su esposo... quién llegaba en silla de ruedas.
Sin embargo, apenas habían colocado al coronel en suelo, cuando repentinamente salieron de un coche cuatro saharauis; todos con ametralladoras en mano, acribillando a sangre fría al Coronel y a los dos camilleros que lo trasportaban.
Los hombres, después de cometida su fechoría, salieron huyendo... acto seguido se escuchó un escalofriante grito de los labios de Dolores, quien apenas podía asimilar todo cuanto estaba aconteciendo.


La chica entró en estado de shock, pues había sangre y pedazos de los cuerpos por todos lados... segundos después se desplomó, dándose con el bordillo de la banqueta justo en la cabeza.
La llevaron de emergencia al hospital, mientras que los abuelos se quedaron a cargo de los pequeños hijos.
Dolores estuvo en cama varias semanas, y aparentemente parecía repuesta, pero no era así... había perdido completamente la razón.


Un día, sin decir nada, salió de casa en busca de su esposo... perdida por los cuarteles, a través de la valla de seguridad, preguntaba a los soldados... pero ninguno le daba información alguna, pues no sabían nada de lo sucedido.
La chica se sentaba a esperar y cuando salía algún militar, ella entablaba conversación con él, tal cual como si fuera su esposo.
Algunos infelices se aprovechaban de Dolores, y se la llevaban a algún hotelucho o pensión de mala muerte.

Hacían el amor con la pobre infeliz y luego ellos desaparecían. Dolores, cada vez más perdida de la razón, comenzó a vagar por las calles, como una indigente.
Para sobrevivir vendía sangre en los hospitales, y así tener dinero para comer.
Así, durante mucho tiempo, fue vagando por diferentes ciudades de España. A los años volvió a casa de sus padres, vestida con harapos, llena de bisutería barata, con grandes hematomas, y con un pañuelo en la cabeza; como si fuera una húngara...no sé.


En parte parecía estar bien... pues llamó a la puerta, preguntando si podía pasar. 
Los padres, sumamente felices, pero sorprendidos a la vez, la acogieron y recibieron con los brazos abiertos.
Después de pasados unos minutos, se dieron cuenta de que la chica, había olvidado a sus pequeños hijitos; ya que nunca hubo indicio alguno de que les reconociera.
Así pues, los padres optaron por no forzarla; limitándose solamente a acompañarla, y brindarle todo su cariño.


A los pocos días se volvió a marchar, sin dar ninguna explicación. Tan solo marcho con lo único que llevaba puesto, y portando una vieja maleta de cartón, con algunas prendas igual de deterioradas.
Se encaminó rumbo a la estación, y allí, al lado de un banco, se echó a dormir. Cuando el tren paró, ella se subió... olvidando su maleta... en esta oportunidad, ella se bajó, solo Dios sabe donde, pues a ella parecía no importarle a donde iba, o en qué lugar se encontraba.
Para infortunio de la chica, al poco tiempo volvió a quedar embarazada de otro "romance" que tuvo. Pasaron los nueve meses, dio a luz a un nuevo bebé... y lo dejo en el hospital, y de nuevo se largó sin rumbo establecido.


Transcurrieron varios años, y de vez en cuando alguna carta mandaba a sus padres, pero nunca jamás sin preguntar por los críos.
Tiempo después, se supo que andaba por Valencia, donde dio a luz otro bebé, al que abandono a su suerte también.
Más adelante, por Lérida... también dejo a otra niñita, en la casa de unos conocidos.
Deambulando de un lugar a otro, pasaba sus días... volviendo al hospital para continuar con su venta de sangre; después de algunos años... nada más se supo de ella.
Algunas personas comentaban, que en una pensión de mala muerte, había aparecido una mujer muerta, en su aviación, sin identidad alguna... y que fue enterrada en algunos cementerios gubernamental... más nadie sabía donde.


Una de las hijas mayores de Dolores, después de escuchar la historia de madre, se dio a la tarea de buscar a sus hermanos y familiares; para así entender qué le había sucedido a su pobre madre; encontrando que había perdido la razón por un amor... que el ingrato destino le arrebato.
Enrique Nieto Rubio 
*Derechos Reservados*

sábado, 6 de septiembre de 2014

*Muertos por las avispas de Enricostro.

Hoy día 8 de julio, quizás por el exceso de lluvia, no lo sé.
El caso es que cuando nos estábamos bañando en nuestra piscina, hemos sido atacados por cientos de avispas; nos hemos metido en el agua salpicando todo lo que hemos podido.
Encima de nosotros hay una gran nube oscura de avispas... son miles, pero estas son distintas de las normales, pues tienen rayas rojas y moradas.
Hemos tendido el mallazo de red que sirve para recoger aceitunas y con este hemos cubierto la piscina y así protegernos lo mejor posible.
El caso es que nos están rondando por encima, los niños están llorando desesperados, aunque por el momento no nos ha picado ninguna; pues no han conseguido entrar en la red.
Hemos estado presos toda la tarde, estamos todos aterrados y los niños con frío, aunque los tenemos abrasados, el agua está bastante fría.



Ya es tarde y empiezan a retirarse, no se sabe dónde, en las parcelas de los alrededores se oyen muchos gritos, les han atacado indiscriminadamente.
Han llamado a las ambulancias algunos de los vecinos.
Nosotros nos hemos salido del agua, ya los niños con los labios morados, lo hemos pasado muy mal, hemos determinado que ya no vendremos más, hasta que lo veamos más claro todo.
Este mes ha habido, muertes por las picaduras de estas avispas, pues atacan todas a la vez; el hospital Reina Sofía está repleto de personas hinchadas totalmente... y según las noticias hay bastantes muertos.
Las autoridades no hacen nada, o al menos eso parece. Estos enjambres en la máxima hora de calor están atacando en todos los chalets del, brillante zona adinerada; y como siempre... hasta que no se sucedieron ataques en esta zona donde viven todas las personas de dinero, han comenzado a moverse un poco más; aunque no consiguen detener a este enjambre.


Ya sobre las cuatro de la tarde han cargado sobre la ciudad, atacando a todo el mundo; en la mezquita de Córdoba han atacado a todos los turistas, causando un gran estropicio, y muchos heridos.
También se han metido a cientos por las ventanillas de los sótanos del hospital, y han picado a todos los enfermos... muchos de ellos han muerto.
El gobernador de Córdoba ha implantado el toque de queda, las autoridades en las noticias han dicho que se cierren todas las puertas y ventanas de los domicilios.
Todo el que no hace caso de las indicaciones y opta por salir a la calle, es picoteado por cientos de avispas... al grado tal que las calles parecen zona de guerra, pues hay muertos por doquier.
Se ha pedido ayuda al estado, y ahora estamos en alerta roja por los ataques de estos insectos. Hay que fumigar, pero no saben donde, tienen que buscar el centro de su panal, más no lo encuentran.

Es posible que nosotros tengamos una clara noción de dónde han salido, pues cuando se marcharon de nuestra parcela se dirigían en dirección de un pozo que hay, abandonado cerca de nuestro campo.
Lo hemos comunicado a la policía y se han dirigido hacia mi casa a recogerme, pues ellos no saben donde es.
Son las siete treinta de la tarde y todo está tranquilo, no se ve un alma por los alrededores; la gente solo salen de noche. Por fin nos hemos acercado al pozo cuando el reloj marca las nueve de la noche; nos hemos asomado al pozo, y hemos visto que son millones de ellas.
Han fumigado de forma generosa, pero se cree que hay más focos de estos... pero tendrán que buscarlas en los sótanos del hospital.
Se ha encontrado otro enjambre, y de nuevo indican que no se podrá salir de día, hasta que no informen de que ya no hay ninguna.
Han transcurrido dos semanas, y parece que las avispas ya han abandonado la ciudad, y se cree que en el campo tampoco hay ninguna.

En Jaén parece que también están estos enjambres, y pareciera se van haciendo más resistentes a los pesticidas.
Misma situación en Almería y Sevilla, donde las fieras avispas han causado la muerte de personas.
No obstante, para los habitantes de Granada, la suerte ha estado de su lado, pues no se informa de la aparición de avispas... debido a sus bajas temperaturas.
Por error, nadie se ha percatado que varios enjambres se han instalado en un barco que se dirige a Las Canarias, por lo que la catástrofe está servida para los allí residentes.
En toda España se ha lanzado la alerta, y todos están pendientes por si aparece esta plaga... sin embargo, pudiera ser... que estén en los barcos que salen a fuera de España.


Enrique Nieto Rubio
*Derechos Reservados*

Colabora en imágenes.
Silvia Regina Cossio Cámara.