sábado, 22 de octubre de 2022

**Al Castillo Mágico del Poeta.(cuento) .

 Fotos: Los castillos más bonitos de Europa | El Viajero | EL PAÍS

El Castillo Mágico del Poeta.
Érase una historia verdadera, de un fantástico castillo.
Se llama El Castillo Mágico del Poeta.
Aquí vive una hermosa princesa, se llama Fay Gwillyon, de chiquita, una niña maravillosa.
Con su padre, el rey y la reina, ellos siempre la tenían muy cobijada y nunca salía del castillo.

Les construyeron dentro del castillo, que además era un palacio tremendo, grandes jardines; ella lo tenía todo, pero de puertas a fuera el mundo era muy cruel, así que estaba constantemente vigilada.

Ella fue creciendo, hermosa y feliz, pero también había soldados dentro del castillo mágico que violaban las normas y evadían la magia, aquella que con el tiempo fueron aprendiendo.
Ya la princesa, con dieciséis años, una hermosa muchacha con cabellos dorados, algunos de los vigilantes la miraban con esos ojos de sátiros violadores, incluso llegando a asediarla. Ella, aunque conseguía escapar, siempre estaba en peligro.

Al rey a estos los mandaban a ahorcar, pero siempre salían otros.

Ya en los reinos de España escucharon de esta hermosa princesa Fay, y que este castillo ya no era seguro, pues había demasiados enemigos dentro.

 Abd al-Rahman III. Soberano del Califato Omeya, este rey
Se dirigió a este castillo, pidiendo audiencia al rey; viajó con cien camellos llenos de presentes para este rey, pues aunque

Una postal de amor

Las religiones eran muy distintas a la musulmana; no lo paraba nada, ya que en otro tiempo lucharon juntos en varias batallas.

Caminaron muchos meses, desde el palacio de Medina Hazara.

Abderramán III | Visitar Medina Azahara

de Córdoba, hasta llegar a allí. Ya en las puertas del castillo los recibieron maravillosamente, y el rey cenó solo con él y la reina y princesa.
Lo que el califato no esperaba es tener un polizón en sus filas, y lo descubrieron.

Emires y califas de Córdoba: Cinco generaciones de madres vasconas | Orreaga Fundazioa

Tenía una babucha, que no se le veía el rostro, y lo detuvieron por seguridad.

Cuando lo llevaron hasta él, le quitaron la babucha y era la hija del califato, que estando en Medina Al-Zahra, escuchó la historia de esta familia, y le picó la curiosidad. Esta princesa era una maravillosa niña de dieciséis años, que era una fantástica poetisa, como su madre.

Medina Hazara, aquí por entonces, era la cuna de la poesía de todo el mundo, pues su cultura se arraigó en el amor y la poesía.

Medina Azahara, de Córdoba: Del califa enamorado a la advocación a Venus o a la hija del Profeta
La literatura, entonces, era lo más grande, y el palacio más hermoso del mundo.
Bueno, seguimos. Cuando el califa la vio, dijo: "¿Pero qué haces tú aquí?". Ella se arrodilló ante él y respondió: "Padre, es que quería conocer a la princesa en apuros". "Ya te daré yo apuros, anda, ven a mi lado".
Así terminó esta presentación, y las dos princesas se conocieron y se hicieron muy amigas.
Cuando terminaron la cena, el cordobés musulmán le dio muchos presentes, en regalos para él y la reina, mientras ellas dos se fueron a sus aposentos, y allí recitaron preciosos poemas de amor a sus apuestos soñadores, de sus noches.

Wallada

Ya estando la luna encima, una luna nunca vista, las dos princesas salieron a un balcón, allí en una de las torres del castillo, y gozaron de esa noche estrellada que les brindaba el universo. Y que les duró hasta el alba.
El rey del castillo le habló de la inseguridad por su reino y el musulmán le ofreció refuerzos de grandes luchadores, fieles a él.

Y además le propuso traerse a la princesa al palacio de Córdoba, donde la seguridad era tremenda.
Y todos fieles al rey musulmán.

Y así lo hicieron. La princesa del castillo se tiró cuatro años en el palacio de Medina Azahara en Córdoba, aprendiendo y desarrollándose perfectamente con esta cultura musulmana, que era lo más.

Felipe y Letizia, en Petra

Al poco de marcharse, se enamoró de un consejero de este rey y pronto se casarían y marcharían a su castillo mágico, donde todo ya se
Había calmado, y reinaban en paz, con todo su pueblo.

Ellas, desde entonces, se visitan constantemente y se cartean sus chismes amorosos.
FIN.
Enrique Nieto Rubio,
Derechos reservados.
Dedicado al CASTILLO MÁGICO DEL POETA,
En este su décimo año. FELICIDADES.

**Los amigos verdaderos.



Dicen que los amigos
Vienen y van.
Pero el amigo verdadero
Y el amigo del alma.
*
Ese que lo da todo por uno.
Ese siempre vivirá junto a tu corazón.
Por eso los buenos amigos son finitos.
*
Se pueden contar con los dedos.
Pero son dedos de oro, dedos de amor.
Y que, aunque pase el tiempo, 
Y no sepas de ellos.
*
Un día salen y siempre están contigo.
Dándote ánimo y cariño,
Ese es el mejor amigo.
*
Tú, tú eres mi amigo.
Y mi amiga del alma.
*
Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.

viernes, 21 de octubre de 2022

**Rusia.



Rusia, de Enricostro.

Dios todopoderoso,

Tú que reinas en los confines de los universos,

¿Dónde estás?
¿Por qué te escondes de nosotros?
¿Por qué vuelves la cara?
Para no ver el dolor de tus hermanos.
¿No ves el dolor que hay en el mundo?
Por estas malditas guerras,
Que un hermano de Satanás está creando.
¿Acaso Dios no ve tanto dolor?
Tantos niños pequeños sufriendo.
Tantas madres destrozadas,
Y los abuelos y abuelas,
que quisieran morir antes.
De ver que a sus nietos les sangra el corazón.
O Dios, no escondas tu cabeza.
Como el avestruz,
Para ignorar que el mundo está llorando.
O Dios, ¿no ves que lo que para Ucrania?
Lo que es bueno, también lo sería para Rusia.
Porque este maldito hombre,
No lo entiende, por qué matan a inocentes y para qué.
Gran Dios, para esta guerra absurda,
Que no es buena para nadie.
Ayúdanos, protégenos del diablo.
Dios, no nos abandones ni nos dejes caer.
Por el precipicio del odio.
No nos dejes, que la maldad de unos
Nos llegan a los demás.
Envenenando nuestros corazones.
Dios, los ucranianos no se merecen tanto dolor.
El mundo no se creó asesinando a personas.
Se creó con la bondad y el amor.
Ayúdalos, Dios mío.
Hay que hacer que este hombre entre en razón.
Míranos, Dios, y no te escondas bajo las bombas asesinas.
Esto es un ruego, o una plegaria.
Ya sabes que no soy un buen creyente.
Pero sí sé que si quisieras, nos verías.
Pues tú eres grande y omnipotente.
Y sí sé que estás ahí.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.

RUSIA CON ESTA GUERRA

Solo hacéis que los Estados Unidos sean aún más ricos.

En ventas de armas. Fantástico

Sois muy listos.



s ispanskogo Rossiya, Enrikostro.
Vsemogushchiy Bog, ty, tsarstvuyushchiy v predelakh vselennykh, gde ty,
Potomu chto ty pryachesh'sya ot nas.
Pochemu ty povorachivayesh' litso chtoby ne videt'
Boli svoikh brat'yev.
Razve ty ne vidish', bol', chto yest' v mire?
Dlya etoy proklyatoy voyny, chto tvorit brat satany.
Bozhe, razve ty ne vidish' stol'ko boli, tak mnogo malen'kikh detey?
stradayushchikh, tak mnogo slomlennykh materey,
I dedushki i babushki, kto khotel umeret' ran'she, videt',
Chhto yego vnuki, ikh serdtsa istekayut krov'yu.
O Bozhe, ne pryach' golovu, kak straus, ignorirovat' to,
Esto, mira, plachet. Ili bozhe, ty ne vidish' chto nafiga Ukraina?
chto khorosho, Eto bylo by khorosho i dlya Rossii.
Potomu chto etot proklyatyy chelovek, on ne ponimayet.
pochemu on ubivayet nevinnykh i za chto.
Velikiy Bozhe, ostanovi etu nelepuyu voynu.
chto nikomu ne idet na pol'zu.
Pomogi nam zashchitit' nas ot d'yavola.
Bog ne ostavit nas i ne dast nam upast'.
nad propast'yu nenavisti.
Ne ostav' nas, chto zlo kakoye-to, dostich' ostal'nykh iz nas.
otravlyaya nashi serdtsa.
Bozhe, ukraintsy ne zasluzhili stol'ko boli.
Mir ne byl sozdan putem ubiystva lyudey.
On sozdan s dobrotoy i lyubov'yu.
Pomogi im, moy Bog, zastav' etogo cheloveka ponyat' prichinu.
Posmotri na nas, Bozhe, i ne pryach'sya pod bombami-ubiytsami.
Eto pros'ba, ili molitva. Vy znayete, chto ya ne veruyushchiy, no ya znayu
Chto yesli by ty khotel, ty by nas uvidel, potomu chto ty velik i vsemogushch.
I da, ya znayu, chto ty tam.
Enrique Nieto Rubio.
vse prava zashchishcheny.

**Si tu estuvieras.

 Si tú estuvieras,

En las noches donde cantan primaveras
En la senda donde vive este querer,
En los sueños, donde mi amor duerme.
*
Si tú estuvieras donde las olas,
Alzan la espuma del placer.
Donde los deseos se mueren por querer.
Donde la noche provoca tu sentir,
Y las estrellas suspiren por ti.
*
Si tú estuvieras donde vive mi corazón,
Y tenerte siempre conmigo,
En las noches de pasión,
Que abrazada te tenga.
Y besando esta ilusión,
Y dejar pasar el tiempo.
Siempre con una flor.
*
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.

**En otra dimensión, dentro de su mente.

 









EN OTRA DIMENSIÓN dentro de su mente,
Ocurrió en un día de esos.
Este matrimonio,
Vivía en una auténtica monotonía.
Era un típico matrimonio rodeado de hijos y nietos, pero con una vida efímera, pues carecían de todos efectos amorosos entre ellos.
Pero ¿qué pasó aquel día?
De pronto, todo el mundo quedó blanco, sus cielos helados; incluso vieron coches subir para arriba.
Todas las gentes corrían aterradas; el frío era muy intenso.
Las personas dejaron de salir a la calle.
Nada en las calles se movía.
Así pasaron dos semanas, pero ya en las casas faltaban los alimentos y productos de primera necesidad. Y habría que conseguirlo de cualquier modo, así que tuvieron que saquear tiendas, pero eso sí, muy tapados, pues al menos eran 20 grados bajo cero.
Muchos quedaron congelados antes de llegar a sus casas, en lo cual otros que los veían caer desde sus ventanas, y estaban más cercanos, salían a llevarse esos motines ganados en la batalla.
Ya la desesperación fue muy grande; nuestro protagonista fue uno de ellos que estaba más cercano, así que se arriesgó, pero otros muchos iban con pistolas y cuchillos, y habría que ser el más rápido, así que lo hizo.
Salió, cogió el botín y corrió, pero una chica perdida se encontró entre el fuego enemigo y, de un manotazo, la cogió de la cintura y se la llevó también.
Esta mujer, ya en casa, quedó en un rincón algo aislada, pues no era de la familia.
Este hombre le dio de comer y beber; aunque su esposa no dijo nada, él se sentó junto a ella.
Ella se abrazó a él dándoles las gracias, pues hubiera muerto seguro, así cuando llegó la noche.
Él la acariciaba, y ella lo agradecía.
Convivieron como pudieron dos meses; ya el último día él la tentó para hacerle el amor y ella aceptó con agrado.
Y terminaron enamorándose en su misma casa y delante de su mujer.
A su esposa como que le daba igual, pues llevaban muchos años sin hacer el amor.
Así, ya empezaron a aclarar los días, el sol empezaba a entrar, pero aún caían esos coches que parecieron levitar.
Aunque se oían por ahí grandes explosiones, el frío remitía bastante.
Así salieron las gentes a las calles y empezó poco a poco a funcionar todo.
Una furgoneta que pasaba anunciando pan recién hecho y calentito; así todos se agolparon para comprar el pan. Claro que una barra de pan costaba un euro, bastante caro, pero las gentes se las quitaban de las manos.
Y terminada la carga, este volvía a por más.
Esta chica salió con él y cogieron bastantes barras de pan, pues estaban muertos de hambre, supongo que como todos, claro.
Ella recordó que tenía una casa en el campo; la verdad, es una barriada hecha de casas adosadas, de bastantes años ya.
Él le ha pedido a ella que lo esperara, subió el pan a la casa y le dijo a su esposa que se marchaba con ella, y así lo hizo.
Ya en su casa, ella le contó que era de su padre, que se la dejó a ella antes de morir.
Y que era divorciada, desde hace cinco años.
Se sinceraron totalmente, además de que trabajaba cerca, en la oficina de correos de oficinista.
Fueron a la tienda y compraron de todo y así comenzó esta relación de amor y pasión.
Pasaba el tiempo y eran de lo más felices; ella nunca le negó a él lo que él quisiera con ella.
Así estaba loquito con la chica; él se dedicó a la casa mientras ella trabajaba en correos. Eran muy felices.
Esta chica era muy sensible; cuando algo le preocupaba, se le descomponía su preciosa cara.
Un día de pronto llamaron al timbre y era un hombre delgado y muy alto; este resultó ser el exmarido de ella. Él dio paso a la mujer que debatiera el problema y se apartó.
Este le suplicó que lo dejara entrar, que se había enfadado con su madre y lo había echado a la calle.
Ella miró a Manuel y él se encogió de hombros como diciendo: "Tu casa es".
¿Así que ella, incapaz de decirle que no, le dijo: "Bueno, ahí tienes esa habitación si quieres"? ¡Él aceptó! Y se quedó; se veía que ella aún lo seguía queriendo. Manuel se sintió desplazado y le dijo:
Bueno, ¿entonces me marcho, verdad?
De eso nada, tú serás siempre mi amor más profundo; sin ti, ¿qué iba a ser yo?
Así se besaron y se marcharon a su dormitorio, donde hicieron el amor intensamente.
Fue pasando el tiempo, y su ex se iba pegando más y más a la relación.
Hasta que un día le pidió a ella hacer el amor, y así lo hicieron, pero con su novio, que también participó en la acción amorosa.
Cosa que quedó para siempre.
Ya para los ojos de los vecinos, uno era el hermano del otro, y así todo quedaba tapado.
Al año, el exmarido le confesó a ella que se había enamorado de otra mujer y que se tenía que ir.
Nunca más se supo de él, en esta relación que después duró hasta el fin de los tiempos, con un amor tan vivo como el primer día.
Enrique Nieto Rubio.
Derechos reservados.
En relatos cortos.