A ti, mujer,
Que no te callen la boca.
Que no te digan,
Lo que tienes que hacer:
Pues tú eres una persona.
con derechos y poder.
Que no opriman tu mente...
Ni violen tu sentir;
Eres reina de tus sentimientos.
Para que los expreses aquí.
Que no te digan que no.
Porque nadie tiene derecho sobre ti.
¡Sin importar!
Te han robado el corazón.
¡O tú le digas que sí!
Si es miedo el que le tienes...
¡Adelante, mujer!
¡Rompe las cadenas!
De esos "hombres",
que se consideran
Dueños de los sentimientos,
y se creen superiores;
con derecho a utilizar
o maltratar a la mujer.
¡Nunca jamás aceptes!
O le digas machista...
¡Pues esto es algo peor!
Recuerda que no actúa mal.
Solo el que maltrata,
O el que pega sin razón.
Porque el hombre,
que corta o limita la libertad...
Quizás es aún peor.
Ya que libre has nacido;
Así pues, no renuncies.
A tu derecho de decidir.
No olvides que las cadenas
que puedas poseer,
Sean solo para presumir...
En tu terso pecho,
Un hermoso camafeo.
O quizás un santo para lucir.
Porque un amor no se cultiva.
No se nutre con el poder, y sin razón;
Y mucho menos,
Utilizando como armas,
La intimidación y el dolor.
No te dejes engañar por el lobo...
Aunque parezca mansurrón,
Que si te descuidas...
Seguro te muerde.
Y te saca el corazón.
Eres privilegiada.
Y si naciste mujer,
Es porque así lo quiso Dios.
Pues toda mujer,
Lleva en su pecho
Un preciado e inmenso corazón...
Recuerda que los hombres
con derechos...
No son hombres con razón.
Que nadie te quite, mujer.
El derecho a expresarte y compartir;
Porque nadie tiene por qué.
Dirigir o señalar,
Cómo debes convivir.
Y si te sientes oprimida...
¡Valor! Y manda al muerto a podrir...
Porque deseo que tus sueños
Sean por siempre.
Canciones para vivir.
Porque no hay nada.
más valioso en este mundo,
que vivir...
Por el simple hecho de sonreír,
Y contar cosas hermosas.
A quien te hace feliz.
Y si a alguien no le gusta mi sentir...
¡Que les den por allí!
Enrique Nieto Rubio
*Derechos reservados*











































