viernes, 23 de junio de 2017

**Oración y Petición a los tres Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael.



Oración al Arcángel Miguel.

Amadísimo Arcángel San Miguel, en nombre de la divina presencia de Dios, en mí y en toda la humanidad.

Invoco tu presencia y a tus legiones de arcángeles azules, para que, con su infinita misericordia y amor, me protejan a mí y a mis seres queridos.

¡Gracias por concederme estas peticiones!


Oración al arcángel Gabriel.

Amadísimo Arcángel Gabriel, en Nombre de la Divina presencia de Dios, arcángel de la pureza y de la resurrección; te amo y bendigo.

Te doy gracias por lo que tú significas para mí, para todos los niños y la juventud de esta tierra. Llénanos de tu luz de pureza sin igual; que tus ángeles puedan estructurar un mundo armonioso y lleno de felicidad.
 ¡Gracias por concederme estas peticiones!
Amén.
Oración al Arcángel Rafael.


Amadísimo Arcángel Rafael, de la curación y de la consagración; te amo y te bendigo.

Que tus ángeles de la sanación me circunden a mí y a todos por los que hoy te pido. Te ruego así mismo que me inundes con tu preciosa luz de sanación; y a todas las personas que tienen algún padecimiento físico o espiritual.

¡Gracias por concederme estas peticiones!
Amén.




Doy gracias a los tres arcángeles y a mi ángel de la guarda que está conmigo.

Se rezan tres Padrenuestros, tres Avemarías y tres Gloria Patri; se hace la petición.

¡Gracias, arcángeles, por los favores recibidos!
Amén.


Elevo esta plegaria, en especial para que nuestros arcángeles nos ayuden a sanar a nuestra querida Alexandra María Zamora, hija de unos queridos amigos...

Para que intercedan ante Dios Nuestro Señor, y les ayuden a restablecer la salud; y la libren de la enfermedad que hoy padece.
Todo esto lo pedimos en nombre de Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

Compañeros, por favor, os lo pido, que se unan a esta petición; pues la niña es muy chiquita y a su vez auxilie a todos los niños en general, que sufren a causa de terribles enfermedades.

Y para que a mi amiga le concedan la fortaleza necesaria y sabiduría para superar esta dura prueba.
Enrique Nieto Rubio
Derechos reservados
Colabora en imágenes.
Silvia Regina Cossio Cámara.

viernes, 16 de junio de 2017

**Solo la paz yo te pido.


Solo la paz yo te pido. 
de esta alma intranquila;
que viviendo del dolor y la angustia,
 No me deja respirar. 
*
Bien sabes que encomendé todo mi amor.
 a un hermano 
tuyo... llamado San Rafael...
Qué poco o nada me ayudó a amarla.
 o igual a que ella me amara a mí también. 
Pero la culpa no fue de él.
 Si no, mía por obstinado y llorón.


Hoy, arcángel San Miguel,
 Custodio del amor en el cielo, 
Mándame, pues, un lucero.
 Para que la pueda tener, 
Pues con tu amor y volando, 
Con tus alas doradas, 
Llévame ante ella.
 Para poderla desear,
 Pues ella es como una estrella...
Bella estrella estelar. 



Dime tú, mi adorado protector, 
Si me puedes llevar. 
Dame este sueño profundo.
 Para con ella estar. 
Y decirle cuatro cosas. 
Unas palabritas del Señor: 
Cosas maravillosas...
Cosas que hablen del amor. 
Déjame soñar con ella.
 Y que ella sueñe conmigo. 


Y nos encontramos en el camino.
 Para querernos al fin. 
Como si solo fuéramos dos...
Dos solos, en tu jardín. 
O llévanos al cielo, ese cielo celestial.
 Y que vivamos con los ángeles.
 Para que tengamos la paz. 
Paz que no hay, en este mundo insano...
Que nunca jamás renacerá. 


Danos un cachito de gloria.
 Para podernos amar. 
Y decirle que la quiero.
 ¿Qué es el pecado de mi sentir? 
El dolor de todos mis huesos,
 Y que la quiero a morir. 
Enrique Nieto Rubio 
Derechos reservados.
Colabora en imágenes.
 Silvia Regina Cossio Cámara.
YR.A.DOIR.R,CM.

martes, 30 de mayo de 2017

**Cuando más ausente estás.


Cuanto más ausente estás,
Más aún te quiero todavía... 
Pues no concibo vida mía, 
Que no me quieras ni mirar.
Tú no me haces sufrir... ¡No, no! 
Sí te llevo en mis pensamientos.  
Porque tú me respondes con amor.
Siempre que te digo que "te quiero". 
Tú sabes que vivo solamente para ti. 
Te llevo muy adentro de mi corazón... 
Y lamentas mi sentir, porque sabes 
¿Qué te deseo, con toda la pasión? 
Porque si tanto pienso en ti, 
No puede ser, mi bella flor... 
Que tú a mí no me quieras;  
Como yo a ti... mi dulce corazón. 
Siendo así, imposible sería. 
Que mi necio entendimiento... 
Y el sentir de esta alma mía, 
No rocen por igual tus deseos. 
Sé que nunca me podrás olvidar. 
Pues mientras tú estés presente... 
En cada partícula de mi existencia, 
Nunca jamás te dejaré marchar. 
¿De qué te quejas, con mamá? 
Sé que esto no es a causa mía. 
Pues esto sería una tontería... 
Aunque no me quieras mirar. 
Si algún día le dices a aquel vecino
que quiere ostentar tu amor...
Que yo te he dejado de querer.  
Que venga él mismo y me lo diga. 
¡Qué encantado le responderé... a él! 
Que si fuisteis una linda mariposa... 
Es porque con amor te pegué las alas. 
Para que tú, otra vez, pudieses volar. 
Y no volveré a consentir una vez más. 
Que él pretenda volverlas a cortar. 
Ese vecino que siempre te acecha, 
Seguro estoy, es un infame ladrón; 
Qué gusta, vive muy cerquita de ti. 
Solamente para robarme tu amor. 
Pero no te preocupes, amor, porque 
Él nunca se saldrá con la suya... 
Mientras tú guardes mis promesas. 
Igual preservaré las tuyas, en mi corazón. 
Porque las promesas que se hacen... 
Ante Dios, Nuestro Padre Celestial, 
No es permitido... nunca violar. 
Pues estas son como un contrato. 
De un hermoso amor imperecedero.
Que nunca jamás morirá. 


*Enrique Nieto Rubio* 
Derechos reservados.
Colabora en imágenes.
 Silvia Regina Cossio Cámara.

viernes, 26 de mayo de 2017

**Tú... no le digas a nadie.


Tú… no le digas a nadie. 
que tú y yo somos amigos; 
Aunque un día nos perdimos, 
Hoy volvemos a ser amigos.


Nunca jamás le digas a nadie… 
Que compartimos este amor. 
Pues ellos no comprenden. 
Lo que se sufre sin una pasión. 
No les cuentes mis secretos. 
Que los tuyos yo los guardo… 
Y mucho menos que nos vemos. 
Porque interfieran, no quiero. 
Este sentimiento con gran ímpetu, 
Que contigo siempre yo comparto… 
Dicen que son solamente pasiones. 
De amores frívolos y prohibidos. 
Dicen que son sentires de noches. 
Que con amor nunca idealizamos. 
Pero pregunto: ¿qué sabe la gente? 
De nosotros o amores prohibidos. 
Si tú duermes entre hermosas flores, 
Y también entre sueños y suspiros… 
Que nosotros nos amemos en silencio, 
No es malo y no deben condenarnos. 
Es como tener alas.
 y sentirse gorrión, que 
Sí nos dan bichos.
 Será por un canto de amor.
Quien pregunte por ella,
 No deben contestar. 
Pues es mujer bella.
 Y nos la vayan a quitar. 
La cabeza perdimos.
 Por este sentir de pasión...
Y si dicen que estamos locos,
 Será loco de amor.
Enrique Nieto Rubio
Derechos reservados 

jueves, 25 de mayo de 2017

**Dicen que cuando morimos.


Dicen que cuando morimos…
Solemos reencarnar en otra vida.
No comparto esta creencia.
*
Pero en caso de que certero fuera…
Y puesto que mi contrato amoroso,
Expira después de la muerte.
Espero tener relaciones contigo.
En el caso en que yo me muera.
Tener contigo quiero.
Un romance entre tinieblas…
Caminar juntos.
Por ese mundo desolador,
Que, entre tú y yo,
Le damos vida y alegría.
*
Me gustaría tomarte de la mano.
y sentir tu cuerpo en el frío del alba;
Sentir tus labios nacarados,
Deseosos de un beso…
Posar en los míos.
Pasear en medio de las azucenas.
y gladiolos, como abejas enamoradas;
Sentir en mi cuerpo desnudo,
El aroma y el roce de tu cabellera.
*
Y poder viajar en las nubes de algodón;
Revolcándonos entre ellas,
Provocando álgidas tormentas de pasión,
con tu cuerpo desnudo.
Que aunque el dios Zeus se moleste,
Porque insana envidia le daría.
No podría de ese paraíso expulsarnos…
Pues esa sería nuestra vida.
*
Gozaríamos del más allá.
Como nunca antes en esta tierra hicimos;
provocando en este sin fin y glorioso edén;
Placeres del verbo amar.

Alma alguna,
No ha expresado que será eterno.
Pero si así lo fuera…
Desearía quedarme para siempre.
Muy junto a ti y a tu bendita vera.
*
Hoy sufro... ¡Tonto fui en aquella mañana!
Cuando triste estabas,
Y harta de tanta presión,
Me dijiste que estresada te encontrabas.
¡Sí querías marchar!
Y para no ser un cretino, mi bendición te di.
Desde entonces marchaste.
Sin decirme un adiós,
Y sin mirar atrás.
*
Lo tuve bien merecido...
¡Ese tonto era yo!
Más estoy arrepentido.
Por renunciar a ti;
Más hoy deseo encontrar
El mágico camino…
¡En donde nada te perturbe!
Y que tú y yo,
Seamos solo dos.
¡Dos buenos amigos!

Enrique Nieto Rubio
*Derechos reservados*
Colabora en imágenes.
Silvia Regina Cossio Cámara.