jueves, 19 de febrero de 2015

**Dónde estás dama de la medía noche.

 
¿Dónde estás, dama de la medianoche?
 Ahora voy, me dijisteis.
Y desapareciste a mitad de la penumbra.

 Y jamás aparecisteis. 

Sin reproche te he sentido.

 con mil sueños revividos;
Y ninguno se ha formado...

Porque tú a mi lado,
 No estás.

Cuántos corazones rotos...
Pensando en ello, yo me quedé.
Si fuisteis ángel allí arriba,
 En la tierra no sé el qué.

Te he llamado muchas veces.
 Te he deseado con pasión. 
Te he visto aparecer.
 Pero todo era ilusión. 
Cuántos sueños destrozados,
 Al despuntar cada día... 
Pues todos eran sueños vanos...
Porque, amor, tú no existías. 

Como le digo al altísimo...
¿Que dónde está mi amor?
Y el altísimo me cuestiona:
 ¿No crees? Quizás fue una ilusión. 

Pues tal vez fuera eso.
 Solo una fantasía.
que llegaba por las noches, 
Y se iba al despuntar el día.

 Una rosa me encontré.
La última noche vivida,
En el lado de la cama,
¿Dónde dormiste, vida mía?
Con sus espinas me pinché...
 Creyendo que era un sueño;  
y una gotita de sangre,
Me despertó entre tus besos.

Hoy por fin comprendí, 
Que todo era tan solo un sueño;
Pues también en los sueños,
 Duele profundamente ese sentir.
Si te das cuenta de que no son ciertos. 
Si te pinchas, tú sangras...
Y sé que, aunque me veas morir; 
No derramarás una sola lágrima...
Pues tú no eres de aquí. 

¡Tienes razón!
No he derramado.
Solamente una lágrima...
¡Porque infinitas han sido!
De mi corazón y mi alma.

Enrique Nieto Rubio 
*Derechos reservados*

lunes, 16 de febrero de 2015

**Te adoro.

Te adoro.
 Aunque no me quieras,
 Tan solo hablar.

Te adoro. 
Aunque no me quieras mirar,

Por siempre lo haré.
 Pues eres parte de mi sentir;
De mis deseos,
 De mi vivir y también de mi niñez.

Sé que vives en silencio…
Pero igual sé que sigues en mí.
Es algo tan preciado,
 que llevo dentro, y me hace sonreír. 

Te adoro.
 Sin importar que pasen los días,
 meses o años, 
¡Qué sé yo! Pero tu amiga del alma,
 Nunca estarás sola.

 
Aquel con el que tú
 Un día bailabas tan alegremente.
Y sonreías con dulzura...
No olvides... ¡Que ese era yo!
Y que en cada despertar,
 Aún sigo bailando contigo. ¡Sí!
Porque debes saber,
 Que nada ha cambiado...
Que estoy por ti.

Te adoro.
 Por tantos días soñados,
 Por tantos días deseado;
Quiero saber de ti...
 Escuchar una vez más esa preciosa voz. 
Qué dulce o juguetona,
 Tiernamente, a mis oídos susurraba... 
Exquisitos versos del querer, 
O innumerables te amo, te amo.

 
Te adoro, mi niña.
 Por la transparencia,
 de tus sentimientos,
Por tu sensibilidad y bondad;
 Por tu carisma y belleza.

Te adoro por todas esas locuras. 
que pateaban en tu mente...
Y por esa sonrisa,
 que después de un "aja"
 Me provocaba un sentir.
  El amor es un sentimiento.
 que a nadie pertenece;
 Más de todos es
Para que siempre
 Viva en los sentires. 
del que lo quiera tener.

Que nadie se haga dueño.
 de algo que no es suyo.
 o no puede poseer;
Pues el verdadero amor es libre.
 Y de todos; como libre eres tú.
 
Quiero hacerte saber,
 Que te quiero...
Y sé que algo de mí vivirá.
 Por siempre en ti.

 Si rozas tu cuerpo, 
Verás que me sientes. Sí.
Y cuando se te nublen los recuerdos,
 Piensa que estuve allí.
Rodeando con mis manos,
 Tu cuerpo con mi amor y frenesí.
Por todo eso, y muchas cosas más,
 Por siempre te adoraré.
Por último, decirte que te quiero...
Y deseo seas muy feliz.
Y que, sin importar qué pase,
 Una vida entera sin estar junto a ti;
Duela a quien duela,
 Sé que yo viviré contigo.
 Y tú vivirás en mí.
Enrique Nieto Rubio
*Derechos reservados*
Colabora en imágenes.
 Silvia Regina Cossio Cámara.

sábado, 14 de febrero de 2015

**Dia de los enamorados y de la amistad.





En este día del amor tan especial,
 Yo os quiero desear,
Que paséis un bello día.
 De amor lleno de felicidad. 
Que la amistad os inunde.
 Lo más hondo del corazón;
Que tengáis bellos recuerdos.

 En esta noche de ilusión.

Que Cupido fleche
 a todos.
 Aquellos, mis buenos amigos,
E igual... a quienes en este momento

 Les falta un amor.

Que un millón de rosas,

 He cultivado en mí sentir...
Para repartir a todos.

 e inunden vuestros corazones.

Que sean palabras bellas.

 Las que queráis ofrendar...
 Piropos y dulces besos...

Los que os hagan disfrutar.

Que nadie se sienta triste...

Que no quepa la desilusión;
Que nazcan bellos amores.

 Y excitantes sueños de pasión.
Enrique Nieto Rubio
*Derechos reservados*
Colabora en imágenes.
Silvia Regina Cossio Cámara.

viernes, 6 de febrero de 2015

**Un sueño del ayer.


Realeza de los cuentos eres...
Una princesa de corazones. 
que destrozando tus querellas, 
Inundas mil corazones. 

De sufrimiento eres reina. 
En llantos, divinidad del sol; 
En amores desbocados,
 Tú eres la diosa de mi amor.


Si te busco, no te encuentro. 
Si te siento, me haces sufrir.  
Vas abriendo mil heridas. 
Y aun así... nadie vive sin ti.

De promesas estás viviendo.
 
Más te ahogas en tu dolor... 
Te amordazaron tus sentimientos. 
Te robaron la ilusión. 


Por respetar a una sombra,
 Un día... me dijiste tú que no.  
Hoy la sombra lo inunda todo. 
Lo más hondo de mi sentir.

Amordazados todos vivimos.
 Quizás temiendo algo peor; 
Tú viviendo en una nube...
 
Yo tu llanto de expresión.

 Pues así se firman las lluvias. 
que calan dentro de mi corazón. 


Más te busco y no quiero encontrarte.
 
Me desespero y voy... por otra parte;
 Pues una urea yo tenía. 
¿Qué pusisteis en mí? 

Hoy por hoy, 
nada siento, vida mía; 
Se me perdió la ilusión. 
Mi luz se fue apagando.
 Porque tú me robaste la pasión. 

Tú me cerraste las puertas. 
para que yo no pudiera entrar; 
Por respetar a un fantasma,
quien no le abres tu soñar. 

Desde entonces vives en tinieblas. 
Y vives muy lejos de mí;  
Así los dos encerrados estamos.
 
Sin siquiera un sentir. 


En paloma voladora y libre, 
Siempre te quise convertir.  
Más tú, renegaste de todo;
 
Por un no sé qué de un sentir. 

Ahora ambos vivimos solos...
 
Con los recuerdos del ayer;  
Infelices y suspirando por un sueño,
 
Que jamás podrá ser. 


Enrique Nieto Rubio 
*Derechos reservados*
 Colabora en imágenes.
 Silvia Regina Cossio Cámara.

jueves, 29 de enero de 2015

**Cuando fuimos a la playa.



Cuando fuimos a la playa.
Amor purito nos prometimos.
En aquel bello atardecer.
*
Cuando los dos enamorados,
Ilusionados, nos besábamos dulcemente.
Luego paseábamos por las calles.
E íbamos siempre abrazados los dos…
*
¡Cuánto sentimiento, amiga!
¡Cuánta dicha y amor nos embargaba!
Tu bella siempre,
con tu hermoso cabello rizado,
Jugueteando con el viento…
*
El que a su vez acariciaba mi rostro.
Así todas las tardes, hasta el anochecer.
*
Un día, subimos al hotel...
Tú, deseosa de mí, y yo frenético por tenerte.
¡Qué noche tan maravillosa!
Pasamos haciendo el amor, una y otra vez...
*
Tal parecía que no era suficiente.
¡Como si el mundo se nos fuese a terminar!
Recuerdo, cielo, esa vez…
*
Cuando los rayos del sol entraron por la ventana,
Aún liados, nos encontrábamos en la alcoba.
Cuando tú, amor mío, me dijiste:
*
¡Tengo hambre! ¡Siento que desfalleceré!
Eso desató un llanto de risas en los dos.
Que al final las lágrimas rodaban.
Por nuestros rostros y por las blancas sábanas.
*
Ese tiempo fue maravilloso.
Pues amándonos estuvimos.
El lapso de dos semanas.
*
¡Cuánta felicidad, amada mía!
Todo fue como en un sueño.
Mágico y de fantasía.
Cuando regresamos, al domingo siguiente;
Decidimos dirigirnos al ayuntamiento.
Para pedirle al alcalde,
Que uniera nuestras vidas para siempre...
¡Fue magnífico!
*
Después, ambos muy felices,
Salimos del ayuntamiento.
Y dulcemente me susurraste:
Soy infinitamente feliz…
Ahora vete y espérame en la playa...
Que no tardó nada.
*
Emocionado, me dirigí hacia el lugar indicado...
Más con el paso del tiempo,
Tú no aparecías.
*
Me senté a la orilla del mar.
Con mis pies cansados en el agua...
Diez años han transcurrido.
Y estuve día tras día esperándote.
Más jamás llegaste.
*
Y no puedo dejar de preguntarme:
¿Qué fue lo que sucedió ese día, mi amor?
Desde que de mí te fuiste,
Las noches pasan y se vuelven.
En nuevos amaneceres...
*
Pero para mí siempre, todo mi mundo es gris...
Se murió el sol, los colores no existen...
Y hasta el agua del mar se ha secado.
. Convirtiéndose en una playa de arena gris.

¡Sí! Arena inclementemente sofocadora,
y abrasadora, que marchitó mi cuerpo.
Hoy en que anciano me encuentro,
Sin fuerzas y con pocas... muy pocas lágrimas.

Visitó de vez en cuando nuestra playa.
La cual se encuentra vacía, triste y amarga...
Cargada solo de recuerdos ingratos,
Y de pena... ¿Qué pasó, cariño mío, qué pasó?
Enrique Nieto Rubio.
*Derechos reservados*
*
Cerca de aquella playa, en un garito que llevaba muchos años cerrado, lo están limpiando para venderlo, y entre la basura ha salido un diario viejo, y en su portada salía de aquellos tiempos. ¡Una chica atropellada al cruzar la calle, falleciendo en el mismo instante! Fin.